Wimbledon: La madurez de Ferrer

El español David Ferrer, más seguro sobre la hierba que nunca, regresa a los octavos de final de Wimbledon tras derrotar a Andy Roddick por 2-6, 7-6, 6-4 y 6-3. En cuarta ronda medirá sus fuerzas ante Del Potro.

Wimbledon: La madurez de Ferrer
Ferrer celebrando su pase a octavos de final.

David Ferrer se ha clasificado por cuarta vez en su carrera para los octavos de final del torneo de Wimbledon tras derrotar en cuatro sets al norteamericano Andy Roddick (2-6, 7-6, 6-4 y 6-3), tres veces finalista sobre la hierba londinense. El tenista de Jávea, a sus 30 años de edad, ha adquirido por fin la madurez suficiente para disputar este tipo de partidos ante uno de los mayores expertos sobre esta superficie y con el agravante de haber comenzado perdiendo con rotundidad.

Un parcial de 4-0 para Roddick nada más iniciarse el partido hacía saltar todas las alarmas en el torneo de Ferrer, que no era capaz de encontrar sus golpes. El "cañonero" de Nebraska, firme como siempre al servicio, y especialmente certero desde el fondo de la pista cerraba la primera manga por la vía rápida endosando un 6-2 al valenciano y llenando de dudas su cabeza, una de sus principales virtudes.

Pero sería en el segundo set donde se libraría la principal batalla del encuentro. Tras más de una hora de peloteos interminables y de golpes ganadores de uno y otro, David Ferrer se imponía en un intenso tie break por 10-8 al estadounidense igualando el partido a un set y demostrando que esta vez la historia iba a ser diferente. Esta vez, el David Ferrer más maduro y más eficaz de los últimos tiempos estaba dispuesto a cambiar el guión habitual en este tipo de choques.

Desde la silla de cambios las sensaciones ya parecían haber cambiado definitivamente. Ferrer, con los ojos encendidos en sangre retaba a Andy Roddick a un partido al que el estadounidense no estaba en condiciones de llegar. El tenista español, más ágil y fresco de piernas acabaría minando la resistencia de un Roddick, que tras casi tres horas de enfrentamiento enseñaba la bandera blanca de rendición.

El norteamericano abandonaba la Central de Wimbledon entre aplausos, con la sensación de ser una de las últimas ocasiones en las que el de Nebraska disputaba un gran partido en el tercer Grand Slam de la temporada, mientras que Ferrer se retiraba con paso firme, sabedor que había librado su primera gran batalla en Wimbledon. Ahora le espera otra de las primeras raquetas del mundo en octavos de final, el argentino Juan Martín Del Potro. Ambos tenistas intentarán alcanzar la ronda de cuartos de final por vez primera en su carrera.

Por otra parte, el francés Jo Wilfred Tsonga también sigue adelante en el torneo, tras derrotar en la tarde de hoy al eslovaco Lukas Lacko con cierta comodidad por 6-4, 6-3 y 6-3.