Wimbledon: Federer gana a Murray en la final y vuelve a ser el rey del tenis mundial

Roger Federer se impuso a Andy Murray por un marcador de 4-6 7-5 6-3 6-4 // El suizo logra así el decimoséptimo Grand Slam de su carrera y su séptimo trofeo de Wimbledon // Roger Federer vuelve a ser el número 1 del mundo, dos años después // Igualará a Sampras en número de trofeos conseguidos en Wimbledon y lo superará con toda seguridad en número de semanas al frente del ránking ATP // Es tras Agassi el segundo tenista con más edad que gana un Grand Slam.

Wimbledon: Federer gana a Murray en la final y vuelve a ser el rey del tenis mundial

Federer ha logrado ganar la final de Wimbledon en un disputado partido ante Andy Murray por un marcador de 4-6 7-5 6-3 6-4. De esta forma Federer vuelve a ser el mejor tenista del mundo y a lograr un nuevo Grand Slam dos años después. Este es su séptimo título de Wimbledon, igualando a Pete Sampras en trofeos sobre el césped londinense. Además, podrá con toda seguridad superar a Sampras en número de semanas al frente del ránking ATP (ahora mismo el estadounidense lidera el récord con 286 semanas).

En el primer set vimos a Andy Murray empezar el partido rompiendo el servicio a Federer, lo que los ingleses denominan "the early break". Tras consolidar su servicio y ponerse 2-0 por delante en el marcador el británico vio como Roger volvía a poner el partido tal y como comenzó: el suizo, en un ejercicio de autoridad, ganó su servicio y devolvió el break a Murray. Con el 2-2, el partido se estabilizó y se vieron disputados e igualados juegos en los que no habían roturas. Fue en el 4-4 cuando Murray consiguió arrebatarle el servicio a Federer, cerrando acto seguido el primer set por un marcador de 6-4. El público enloqueció con su compatriota. Se había visto a un Murray jugando a un buen nivel respecto a su tenis habitual y a un Federer con un nivel inferior al suyo y al mostrado en días anteriores.

En el segundo set vimos como la tónica del primer set de juegos disputados se sucedía. Habían increíbles puntos y juegos largos pero nadie conseguía certificar ventaja alguna respecto al otro en una rotura. Pero fue con el 5-6 y cuando Andy servía para el tie break cuando Federer se liberó de toda presión y consiguió arrebatar el juego y la segunda manga a un nervioso Murray. El marcador fue de 7-5 para el suizo. El escocés mantuvo su nivel mientras que Federer subió su rendimiento respecto a la primera manga.

En el tercer set el partido se interrumpió por la lluvia cuando iba 1-1 y 40-0 con Federer al servicio para el 2-1. Tras unas deliberaciones se decidió poner el techo a la Pista Central para garantizar que el partido se pudiera acabar aquel mismo domingo. Tras el parón se vio al suizo mejor posicionado en la pista y más ambicioso. Federer consiguió romper el servicio de Murray en un eterno y formidable sexto juego de 20 minutos de duración, algo impropio de una pista de juego rápido como la de hierba, y más jugando en condiciones de 'indoor'. Tal fue la batalla librada en ese juego que pareció ser el punto de inflexión de la tercera manga y del partido. Federer administró bien su ventaja y logró cerrar el tercer set por un marcador de 6-3. Federer se había vuelto más agresivo y fiable en el servicio, mientras que Murray había fallado un poco más, sin mostrarse tan sólido como en las dos primeras mangas.

En el cuarto set vimos unos primeros juegos igualados en los que Federer parecía tener más peligro pero en los que tanto él como Murray sacaban adelante sus respectivos servicios. Aunque fue con el 2-2 cuando Roger Federer consiguió quebrar el saque de Murray con un magnífico passing shot. Con su servicio Federer no falló y puso un 4-2 en el marcador que daba a entender que la final de Wimbledon estaba cerca de acabar. Y así fue: pese a que Murray no se dio por vencido, ganando sus servicios y presionando a Federer al resto, no pudo evitar que Roger Federer se llevara el cuarto y definitivo set por 6-4. En general habíamos visto a un Federer que había ido de menos a más y a un Murray que había ido de más a menos.

Federer se tira al suelo y llora de la emoción. Y es que el mejor tenista de la historia rompe con el reinado de Nadal y Djokovic y vuelve a ser el rey del tenis mundial.