Djokovic y Federer, sin sobresaltos

Djokovic y Federer, sin sobresaltos

Ambos, que luchan en cada partido en Cincinnati por el número uno del mundo, debutaron con cómodos triunfos ante Seppi (7-6(4) y 6-2) y Bogomolov Jr (6-3 y 6-2), respectivamente.

Novak Djokovic, reciente campeón del Masters 1000 de Canadá, y Roger Federer se estrenaron con éxito en el Masters 1000 de Cincinnati. Y lo hicieron sin excesivos apuros ante el italiano Andreas Seppi por 7-6(4) y 6-2 y el ruso Alex Bogomolov Jr por 6-3 y 6-2, respectivamente. Dos victorias ganadas en la pista, pero jugadas desde la distancia. Ambos discuten por el número uno del mundo (el suizo aventaja al serbio por apenas 75 puntos). De ahí que cada partido se disputa a capa y espada. Federer defiende los cuartos de final de 2011, por lo que la final en Cincinnati le garantizaría su condición en lo más alto del ránking antes de la celebración del Abierto de los Estados Unidos, pervisto en dos semanas. Djokovic, en cambio, tendría que esperar a un tropiezo inesperado del de Basilea en la próxima ronda frente al australiano Bernard Tomic o a los 400 puntos de botín que le reportarían el título tras alcanzar la final en su última participación. ya se sabe, duelos con raquetas y calculadoras.

En el caso de Djokovic, su choque ante Seppi tenía miga. El último enfrentamiento entre ambos había sido en cuarta ronda en el último Roland Garros, en el que el balcánico tuvo que remontar una desventaja de dos sets a cero. Esta vez el ganador volvió a ser el mismo, aunque el serbio no tuvo la necesidad de batallar contra un marcador adverso. Desde el inicio impuso su ley, dominando los intercambios desde el fondo de la pista.  Seppi apenas podía abordar el servicio de Djokovic, y cuando a él le tocaba servir sufría para tirar sus juegos adelante. El italiano salvó, a duras penas, las seis bolas de rotura de las que Novak dispuso en toda la primera manga. Djokovic parecía algo más tenso cuando de materializar su ventaja en la pista se trataba. Esa dinámica debía ser corregida dado que se llegó al tie break, una fase del partido en la que unos pocos puntos pueden sentenciar el devenir de un partido. Y el de Belgrado así lo hizo, consiguiendo un minibreak para colocar un 2-0 que incluso amplió para poner fin a la muerte súbita por un 7-4 a su favor. En el segundo set la distancia entre el nivel de juego ofrecido por ambos jugadores aún se hizo más grande, mejorando Djokovic su tenis y consiguiendo dos roturas de servicio que le permitieron cerrar el partido por 7-6(4) y 6-2 en una hora y treinta minutos.

El de Belgrado busca en Cincinnati el que sería su primer título en dicho torneo, tras perder tres finales en los últimos cuatro años (dos ante Murray en 2008 y 2011 y una ante Federer en 2009). Su próximo rival en tercera ronda será el ruso Nikolay Davydenko, ganador del encuentro que disputó este miércoles contra Florian Mayer. Pese a que el 45% del total de los puntos jugados cayeron del lado del alemán, el experimentado tenista ruso supo aprovechar los puntos disputados en los momentos clave, no cediendo ninguna ocasión de rotura y aprovechando tres de las diez oportunidades de quiebre con las que su rival le brindó. Además, el ruso consiguió colocar el 76% de sus pelotas en pista con el primer servicio. Acabó el partido en una hora y once minutos con un resultado de doble 6-3.

Federer, por su parte, apenas estuvo una hora en la pista para saldar su debut ante Alex Bogomolv Jr. Hasta 31 golpes ganadores computó en su tarjeta y aprovechó tres de las cuatro opciones de 'break' de que dispuso. Un torrente inabordable. "Estoy muy contento. Ha sido un partido muy rápido, lo que siempre es bueno. He servido bien y he sido capaz de disputar buenos puntos. Ha sido un buen arranque si tenemos en cuenta que hace unas semanas estábamos jugando sobre hierba en otras condiciones. Aquí la bola vuela más rápida", comenta el suizo, tretacampeón en este torneo. Ahora le espera el test de Tomic, un peligro que crece con la pista. Cincinnati es suelo fértil para los 'cañoneros' de gatillo fácil. Lo sabe Federer. "Seguro que será difícil", explica. Lo espera Djokovic.