Talento a trazos

Talento a trazos

Murray, coronado hace unas semanas en los Juegos Olímpicos de Londres, muestra su peor versión al caer ante Chardy (doble 6-4) en octavos de final de Cincinnati.

Tras la hierba, la transformación. O eso se esperaba desde el orgulloso corazón de Gran Bretaña. Una vez finalizado Wimbledon y el concurso olímpico en Londres, Andy Murray, el heredero moral de Fred Perry, el último gran campeón de las Islas, parecía preparado para la batalla. Había derribado a los viejos fantasmas del pasado al alcanzar su primera gran final delante de su público y tras colgarse poco después la medalla de oro en el All England Club. Se hablaba de que con 25 años ya estaba maduro. Que los torneos ya no se disputaban, se ganaban. Sin embargo, apenas tres semanas después de su gesta, el héroe británico vuelve a ser ese muchacho escocés. Ese que no encadena dos días de gloria. Tras retirarse antes de tiempo en Toronto por la acumulación de esfuerzos, este jueves se ha visto sorprendido por el francés Jeremy Chardy (número 38 del mundo) al caer por un doble 6-4 en octavos de final del Masters 1000 de Cincinnati. En la misma plaza donde defendía título y costumbre: desde 2007 no se despedía tan prematuramente.

Y es que Murray vive ligado a su ciclotimia. A su talento circunstancial. Aquí, sobre cemento y en los prolegómenos del Abierto de los Estados Unidos, siempre ha sacado músculo. Así se explica que las expectativas fueran tan altas. Máxime cuando arrancó con pólvora al resto, oteando sus primeras opciones de ‘break’ en el primer set (con 3-2 a favor). Aunque todo fue un espejismo. Desaprovechó la oportunidad y cedió hasta cuatro veces su servicio ante un Chardy efervescente. “A veces algunos juegos pueden cambiar partidos”, comenta Andy, que no podrá arrebatarle en número 3 del mundo a Nadal a no ser que alcance como mínimo la final en Flushing Meadows. “Me habría gustado haber llegado más lejos en este torneo, pero creo que estaré en plenas condiciones en Nueva York”, continúa.

De este modo, Chardy, quien fue repescado por la organización pese a haber caído en la fase previa, disputará los cuartos de final frente a Juan Martín del Potro. El argentino pasó apuros para doblegar (7-6(2), 2-6 y 6-1) al serbio Víctor Troicki debido a unas molestias en la muñeca izquierda. Por su parte, Pablo Andújar, el último español en liza, se despidió (7-6(4) y 6-2) con sangre en su camiseta ante el croata Marin Cilic. Después de desaprovechar una cómoda ventaja (5-3 y servicio) en la primera manga, tuvo que interrumpir el juego en pleno desempate (4-4 en el ‘tie-break’) para tratar de frenar la hemorragia en su nariz. Tras el parón fue otro. Cedió la iniciativa y el partido. Y con ello, el legado. Será la primera vez en los últimos 20 meses (desde París 2010) que un jugador de la Armada no esté entre los ocho mejores de un Masters 1000.

OTROS RESULTADOS.

Tercera ronda.

Roger Federer (SUI/N.1) a Bernard Tomic (AUS), 6-2, 6-4.

Mardy Fish (USA/N.10) a Radek Stepanek (RCH), 6-3, 6-3.

Stanislas Wawrinka (SUI) a Kei Nishikori (JPN/N.14), 6-3 y 6-3.