Roger Federer, incansable

Roger Federer, incansable

El suizo se impone (6-2 y 6-4) a Tomic y avanza intratable a los cuartos de final de Cincinnati. Su próximo rival, el estadounidense Fish.

No todos han nacido con las mismas cualidades. No todos hacen de la raqueta una extensión de su brazo. No todos compiten con el corazón y la mente de Roger Federer. Con 31 años recién cumplidos, y nuevamente como número uno del mundo, el talento suizo se clasificó para los cuartos de final del Masters 1000 de Cincinnati como acostumbra. Con poco esfuerzo y sin una moto de polvo en su camiseta. Así, en apenas 62 minutos de partido, liquidó las esperanzas del joven Bernard Tomic al vencer por 6-2 y 6-4.

Y eso que Federer llegaba a Ohio con la duda grabada en su rostro. Hace unas semanas cayó derrotado ante Andy Murray en la final de los Juegos Olímpicos de Londres, uno de sus grandes objetivos de la temporada. Además, ha dispuesto de escaso tiempo para readaptarse al abrasivo cemento norteamericano, el cual no pisa desde marzo, cuando el circuito desembarcó en Miami. Aunque todo esto poco importa. Pues el helvético, tetracampeón de este torneo (2005, 2007, 2009 y 2010), hace de la experiencia su virtud. Ante Tomic, número 49 del mundo, sirvió con fuego (7 aces y ninguna bola de break concedida) y negó cualquier réplica al resto, optimizando cada paso y cada golpe. Y rompió a las primeras de cambio, firmando tres rupturas que allanaron su camino a cuartos de final.

De este modo, el campeón de 17 grandes luchará por una plaza en las semifinales ante el estadounidense Mardy Fish, finalista aquí hace dos campañas. El tenista local superó (doble 6-3) por primera vez en su carrera al checo Radek Stepanek y llega crecido. En casa siempre roza la excelencia. Pero Federer lo sabe. "Es uno de los rivales más peligrosos que te puedes encontrar en el circuito", avisa; "lo tiene todo: un buen resto, un gran servicio, buen revés y ha mejorado en los últimos años su movilidad. Será un buen partido", pronostica.