US Open: Imposible para Verdasco

US Open: Imposible para Verdasco

El madrileño pagó caros sus errores iniciales y cayó ante Federer 6-3, 6-4 y 6-4.

Totalmente imposible para Fernando Verdasco. El madrileño no pudo redimirse de sus recientes malos resultados y cayó sin llegar a tener opciones ante Roger Federer por 6-3, 6-4 y 6-4 en apenas 2 horas y 2 minutos. El tenista helvético fue total dominador, y se aprovechó a la perfección de los errores de un Fernando visiblemente nervioso en los compases iniciales de cada uno de los tres sets, desterrando él mismo sus ya de por sí pocas opciones de dar la sorpresa.

La cuerda de Verdasco apenas aguantó media hora amarrada al partido, lo que tardó en sufrir la primera rotura. Coraginoso y decidido, había saltado bien a la pista y llegó con solvencia al 3-3, pero ahí volvió a mostrar sus miserias. En un octavo juego plagado de errores no forzados, entre ellos alguna doble falta, cedió el break que Federer hizo bueno a continuación con su servicio para anotarse la primera manga.

Fernando siguió despistado en el segundo set, que empezó de la peor manera posible: sufriendo otra rotura de servicio. Llegó el madrileño a afrontar un 0-40 al saque en el tercer juego, pero cuando se avecinaba la tormenta tiró de casta y de vergüenza torera para evitar el escarnio y borró la posibilidad del rosco. Tras ello se enchufó y volvimos a verle a su mejor nivel, pero Federer no dio ninguna opción al resto, y con pocos errores y golpes brillantísimos trabajó lo necesario para hacerse con el segundo set y saborear ya los octavos de final.

Jugándose el todo por el todo, el tercer set volvió a ver el mismo desarrollo de los anteriores: un break rápido de Federer -en el tercer juego- con varias dobles faltas de Verdasco, y camino fácil del número 1 hacia la victoria. Había disfrutado Fer en el anterior juego de una pelota de rotura, pero no pudo llevarla a buen puerto. Se desesperaba, gritaba -"se me va, joder, se me va" y veía cómo se le escapaba toda posibilidad de hacer algo brillante. En los compases finales mantuvo la compostura y demostró que tenía clara la táctica -bolas largas y profundas- pero no la cabeza, que volvió a atormentarle como tantas otras ocasiones. Con la victoria Roger Federer se mete en los octavos de final, donde se enfrentará a Mardy Fish.