US Open: Ferrer no entiende de errores

El de Jávea se clasifica por décimo Grand Slam consecutivo los octavos de final tras derrotar a Hewitt en cuatro mangas.

US Open: Ferrer no entiende de errores
Ferru sonriendo a la conclusión del partido.

Duelo de viejos rockeros en la pista Louis Armstrong. 61 años suman entre Lleyton Hewitt (31) y David Ferrer (30), y es el más 'joven' el que se lleva el gato al agua. Ferru, por el que los años parecen no pasar, se impuso al aussie en cuatro mangas por un total de 7-6(9), 4-6, 6-3 y 6-0, tras una batalla de más de tres horas brillante desde el inicio, con tintes épicos en el ecuador y con una languidez inesperada en el final por el bajón físico de Hewitt, que no quita un gramo de mérito a una nueva victoria en un Grand Slam de David.

El encuentro comenzó a un nivel tremendo. Dos grandísimos restadores en liza , uno aún en crecimiento y otro en declive pero que no olvida, que encontraron la forma de anular a su contendiente y de hacerse extrañamente fuertes al servicio. Los primeros saques se tornaron capitales para que ambos siguieran con vida, y tras un comienzo con dos breaks los dos jugadores encontraron la clave al saque, llegando así el set al tie-break. La muerte súbita fue auténticamente de infarto y Ferrer, haciendo gala de su habitual tesón, salvó hasta cinco bolas de set en contra para aprovechar él la segunda de que dispuso y comenzar tomando la delantera.

No tardaría en responder Hewitt, que aprovechó un par de regalos de Davis para quebrar en el primer juego del segundo set, y mostrarse intratable en lo posterior con su servicio hasta que igualó la contienda a un set. Las ganas del australiano de vencer quedaron patentes con el "¡¡vamos!!" que, en un perfecto castellano, espetó en la cara del valenciano al empatar el partido. No sabía el bueno de Hewitt lo que hacía, y su carácter le jugó una mala pasada que, sentado en la silla, ni se imaginaba.

Ferrer se tomó el grito de Lleyton como una provocación, y optó por responder como mejor sabe: jugando al tenis. Castigó su celebración previa con un break de salida y firmando unos números espectaculares al servicio -cuatro puntos perdidos en cinco juegos- selló con autoridad su segundo set del encuentro, y daba un golpe sobre la mesa de un Hewitt que empezaba a sufrir los rigores del calor y al que le llegaron las facturas de los esfuerzos previos. Y es que para un jugador sin ritmo, los cuatro sets ante Kamke y los cinco ante Muller supusieron una losa imposible de levantar.

Si tenía alguna opción Hewitt de reengancharse, Ferrer la esfumó de golpe y porrazo. Para evitar problemas, el número 5 mundial y cuarto cabeza de serie en Flushing Meadows saltó directo al cuello de su presa, ya herida, y mordió con fuerza. Con tanta que logró un rosco ante el que el australiano ni pudo ni supo objetar nada. Así, con una contundencia temible, sellaba Ferrer su pase a los octavos de final, donde le espera Richard Gasquet. El español, que ya ha igualado su registro de 2011 en la Gran Manzana, se las verá en octavos con Richard Gasquet. Será una oportunidad de oro para que el pupilo de Javier Piles se saque la espina de Londres donde Gasquet, junto a Julien Benneteau, le privó de alcanzar la presea.