US Open: Almagro elige el precipicio

US Open: Almagro elige el precipicio

El murciano, acelerado en su estrategia, choca ante un buen Berdych (7-6(4), 6-4 y 6-1) y se aleja de la Copa de Maestros de Londres.

Sobre el cemento de Nueva York sobrevuelan los sueños y las pesadillas a punta de pistola. Los primeros los anhela Nicolás Almagro, que sabe que desde la Gran Manzana se construyen los mejores puentes hacia Londres, hacia la Copa de Maestros donde compiten los ocho mejores tenistas del año en noviembre. Los segundos, en cambio, revolotean en la mente de Tomas Berdych, un peligro en las distancias cortas. El checo, el número 7 del mundo, no le dirige la palabra al murciano desde que éste le lanzara un pelotazo al cuerpo en el pasado Abierto de Australia, allá por enero. “Nunca tuvo que hacerlo. Tenía nueve metros de pista”, comentó entonces. Desde aquella cita, entre ambos no saltan chispas, sino relámpagos. Sucedió meses después en Indian Wells (6-4 y 6-0 para el español). Y esta mañana en los octavos de final del Abierto de los Estados Unidos. Bolas que tocan la cinta de la red sin la protocolaria disculpa, celebraciones excelsas, gritos y miradas hoscas… Al final, fue Almagro el que terminó por precipitarse en esta batalla emocional al caer por 7-6(4), 6-4 y 6-1 en una hora y 56 minutos. Y lo hizo cabizbajo, consciente de la oportunidad perdida.

Porque Almagro sabe que sus boletos para colarse en la cita de los elegidos del O2 Arena londinense pasaban por este partido. Está en su mejor campaña, superando las 50 victorias globales por primera vez desde que se hiciera profesional en 2003. Actualmente ocupa el décimo puesto en esta carrera, siendo el noveno mejor colocado en caso de que Nadal finalmente cause baja por su lesión en la rodilla derecha. Aún restan dos meses de competición, pero la mayoría de los torneos se disputan sobre suelo ‘indoor’, allí donde más duda (34% victorias). De ahí su rostro desencajado. Y los golpes a su raqueta, como quien busca subterfugios en la derrota. Sin embargo, fue el propio Nico el que tiró por la borda sus ilusiones. Cargó de frente ante Berdych, más temerario que valiente, en busca del cuerpo a cuerpo en detrimento del ritmo que tanto le favorece. Funcionó de inicio (5-5), manteniendo el tipo en el fango gracias al servicio. Pero el riesgo fue excesivo. Lo probó en momentos decisivos como el ‘tie-break’ o en las dos opciones de ruptura de que dispuso. Pero ninguna terminó en sonrisa.

“¡No hombre!, ruge contrariado para toda la Louis Armstrong, la segunda por capacidad del cuarto grande de la temporada. A partir de aquí, la batalla fue otra. Berdych no cedió un milímetro al resto, letal como pocos días. Rompió (3-4 y saque) por primera vez la resistencia de Almagro, que terminó diluyéndose mientras su rival crecía. Apenas sumó 14 puntos por los 35 del checo en lo que restó de encuentro, incapaz a la hora de descifrar su primer servicio (90% de efectividad y 17 aces). Incluso encajó un definitivo parcial de 5-0 que cerró cualquier esperanza.

De este modo, Almagro se despide de Flushing Meadows aún con frentes abiertos. Por un lado están las semifinales de la Copa Davis, la cual disputará España en Gijón del 14 al 16 de septiembre ante los Estados Unidos. Por otro, el camino hacia Londres. Todo apunta a que será embarrado por la superficie y los rivales. Como el propio Berdych, que espera a Roger Federer en cuartos de final tras anunciarse la retirada de Mardy Fish por “razones de salud”. O algunos como Juan Martín del Potro, Janko Tipsarevic o Richard Gasquet, todavía vivos en suelo norteamericano. Todos ellos manejan mejores números que el murciano en estos meses que restan para que se cierre el telón. “Demasiados obstáculos”, pensará en frío. O demasiadas razones para dar otro paso al frente.