US Open: revancha con nocturnidad de David

US Open: revancha con nocturnidad de David

El alicantino se venga de la derrota en los Juegos Olímpicos y detiene el camino de Gasquet al derrotarle en tres mangas.

Hace unos días conocíamos la noticia de la retirada de Andy Roddick, a sus 29 años. El norteamericano a buen seguro será recordado eternamente como uno de los mejores tenistas del siglo XXI, y perdurará en la memoria de los aficionados muy por encima del nombre de David Ferrer. Pero éste ayer le dio toda una lección al estadounidense. Curtido en mil batallas, el gladiador de Jávea contará con un año más, pero a cada página que arranca del calendario el momento de su adiós parece alejarse en lugar de acercarse. Como retando al ciclo de la vida, Ferru sigue en su constante pelea contra todo y contra todos, derribando barreras y derrotando adversarios a cada paso que da. 

Ayer fue el turno de Richard Gasquet, que cayó bajo el yugo del insistente juego de David por 7-5, 7-6(2) y 6-4 en 2 horas y 54 minutos constantemente interrumpidas en el acto final por las inclemencias meteorológicas. Pero ni las interrupciones lograron enfriar el tenis del bueno de Ferru, que pese a pasar un mal día terminó humeante, casi volcánico, destrozando a base de piernas y corazón el talento del tenista galo.

El comienzo fue titubeante por parte de ambos. Errores de bulto y nervios provocaron una sucesión de breaks, hasta 5 en el primer acto, de la que salió por delante el español, que logró el último en el undécimo juego y lo hizo bueno con un incontestable saque en blanco que le hacía tomar la delantera. Con ambos tenistas más metidos en el encuentro, el segundo set fue algo más calmado. Se minimizaron los quiebres pero los juegos seguían siendo disputadísimos, sin descanso para el sacador, y fruto de ello en el ecuador del parcial Gasquet conseguía nuevamente romper a Ferrer, llegando a ponerse 5-2 arriba y con el empate en el bolsillo.

Ferrer demostró una vez más su maña en los momentos calientes Sin embargo, entre la espada y la pared Ferrer, como tantas otras veces, reaccionó. Recuperó el quiebre tras firmar su saque, e hizo casi epopéyica la remontada en el décimo juego. Hasta cuatro pelotas de set esquivó el alicantino, que posteriormente forzaría el tie-break donde arrinconó al francés y le endosó un contundente 7-2. Gasquet no daba crédito, y su tenis preciosista no encontraba recompensa con un auténtico muro enfrente que no se limitaba a devolver, sino que atizaba con furia. Tanta, que ya estaba dos sets arriba.

Entonces, apareció la lluvia. Por una, dos y hasta tres veces obligó a detener el juego, circunstancia que favorecía al galo, necesitado de un tiempo muerto, y perjudicaba a Ferrer, cuyas prestaciones aumentan con el ritmo y descienden cuando no hay intercambio. Pese a todo se mantuvo a flote el español con sus saques, aunque con apuros, y amparado por la ventaja de servir primero se aprovechó en el décimo juego de los fallos de un Gasquet visiblemente nervioso. Tras un juego kilométrico con dieciséis puntos, y después de ver cómo se le esfumaban cuatro bolas de partido, logró la clasificación haciendo efectivo el quinto match point.

Con esta victoria Ferrer se toma la revancha de los Juegos Olímpicos, donde Richard Gasquet en compañía de Julien Benneteau le privó de la medalla de bronce, y firma además un record histórico, al convertirse en el segundo español tras Rafael Nadal en alcanzar los cuartos de final de los cuatro Grand Slam en el mismo curso, estadística que en la presente campaña comparte con Djokovic, Federer y Murray. Lo logra además en Nueva York, donde en 2008 alcanzó sus primeras semifinales en un evento de esta categoría, derrotado por su gran amigo -aunque no le faltarían razones para odiarle- Rafa. Su rival saldrá del Tipsarevic-Kohlschreiber, aplazado ayer por la lluvia con ventaja de 5-2 en el primer set para el serbio. Sea cual sea su adversario, David tendrá un día más de descanso, y es indudable favorito a acceder a la ronda destinada a los cuatro mejores.