Premio para los cuatro ‘grandes’

Premio para los cuatro ‘grandes’

Desde el año 2003, los cuatro 'Grand Slams no tenían cuatro campeones diferentes. Esta temporada corresponde a los mejores del ránking con los triunfos de Djokovic, Nadal, Federer y Murray.

Era cuestión de tiempo que volviese a suceder. Más aún si miramos las primeras cuatro plazas del ránking mundial y su dominio sobre el resto. Había que remontarse hasta el año 2003 para volver a ver a cuatro tenistas diferentes alzar cada uno de los Grand Slams que se disputan durante una temporada. En aquello ocasión fueron Andre Agassi, Juan Carlos Ferrero, Roger Federer y Andy Roddick. Y como no podía ser de otra forma, esta temporada lo han conseguido los cuatro más grandes. Novak Djokovic, Rafael Nadal, Roger Federer y Andy Murray, por este orden. Los cuatro tenistas que componen la generación de oro del tenis moderno y que, gracias a su sana rivalidad, el tenis masculino goza de una salud envidiable a día de hoy.

El año comenzó con el triunfo de Djokovic en el Abierto de Australia ante Nadal en uno de los mejores encuentros que se recuerda en la historia de este deporte que duró casi seis horas y se decidió en una más que agónica quinta manga. Meses más tarde, sobre el polvo de ladrillo de París, el balear le devolvería la moneda al serbio y conquistaría su séptimo Roland Garros sobre una superficie en la que continúa sin tener rival. En Wimbledon, volvió a resurgir la figura del que posiblemente sea el mejor tenista de la historia, el suizo Federer, que tumbaría tras remontar un set adverso al ídolo local Murray, que empezaba a vislumbrar tiempos de cambio en el tenis británico, consiguiendo semanas más tarde, el oro olímpico en los Juegos de Londres 2012. Anoche, el escocés se impuso en la final del Abierto de Estados Unidos, en un excelso y cinematográfico partido, a su "maestro", al serbio Djokovic. Murray consiguió su primer Grand Slam, el primer británico en hacerlo desde el año 1963 y entró en el club de los más 'grandes'.

Se cierra el círculo elitista que comenzó Djokovic por el mes de enero en las antípodas australianas. Lo siguieron Nadal en su tierra predilecta y Federer en su particular jardín. Y lo cerró Murray de una forma excepcional cuando ya se le empezaba a esperar. Los cuatro grandes reinan en el circuito mundial y lo hacen de una forma incontestable. Los cuatro Grand Slams les avalan. Nos han ofrecido una verdadera oda de tenis esta temporada. Y eso en la época en la que vivimos, es de agradecer. Premio para los cuatro.