Andy Murray: a la quinta fue la vencida

Andy Murray: a la quinta fue la vencida

Andy Murray, tras perder en sus cuatro anteriores finales de Grand Slam, tocó la gloria en el día de ayer tras imponerse a Andy Murray en una gran final del US Open que se prolongó hasta las cinco horas. Murray culmina un gran año añadiendo esta victoria al oro olímpico.

Ocho Masters 1000 conquistados, un oro olímpico y cuatro finales de Grand Slam perdidas. Ese era el currículum de Andy Murray hasta la jornada de ayer. Un gran currículum al que faltaba añadir un 'major', torneo que diferencia a los buenos jugadores de las grandes estrellas de este deporte. El británico, acusado desde el inicio de su carrera de fallar en las grandes citas, derribó ese miedo tras su gran victoria sobre Roger Federer en la cita olímpica de Londres. Con esta reciente victoria en el mes de julio acudía al Abierto de Estados Unidos de poner un broche de oro a su carrera deportiva. Y así lo ha hecho. A la primera y ante el mejor Novak Djokovic, que volvió a acercarse a su versión 2011 pero que encontró en Murray un rival correoso, peleón y sobre todo, ganador.

La losa que ha derribado Murray es vital para el progreso de carrera. Cuatro finales perdidas anteriormente eran un duro golpe constante en su mente. Sin embargo, esta victoria ha llegado de la mejor forma posible, en cinco duros sets y ante Novak Djokovic, su rival y compañero de generación. La barrera está superada ya para Andy Murray, que ya está dentro del selecto club de ganadores de Grand Slam. Ahora solo falta que aumente ese palmarés. 

La figura de Ivan Lendl

Andy Murray, de 25 años, contrató en la pasada temporada a Ivan Lendl como entrenador para que éste le ayudara a conseguir su primer gran torneo. Caprichos del destino, el ex tenista checo ha logrado que su pupilo logre su primer 'major' a la quinta oportunidad, como el mismo hiciera en el año 1984 cuando derrotó a John McEnroe en una intensa final de Roland Garros. Murray, tras ceder las finales del Abierto de Estados Unidos en 2008, las consecutivas del Abierto de Australia de 2010 y 2011 y la reciente final de Wimbledon de esta misma temporada.

El checo, tras esa gran victoria en Roland Garros, conquistó siete torneos grandes más (3 Roland Garros, 3 Abiertos de Estados Unidos y 2 Abiertos de Australia). Otra coincidencia entre ellos es que Ivan Lendl también logro su primer Grand Slam a la edad de 25, la misma que ahora tiene Murray. La gran prueba para el escocés será ahora intentar seguir sumando títulos para intentar lograr la cifra de su predecesor. Sin embargo, con Nadal, Djokovic y Federer en liza en cada torneo no lo tendrá nada fácil.

La pesadilla Roger Federer

(www.google.es)Tres de esas cuatro finales perdidas fueron ante Roger Federer, el dominador del tenis en la última década. En 2008 un joven Andy Murray se plantaba en la gran final del Abierto de Estados Unidos tras derrotar a Rafa Nadal en las semifinales. Sin embargo, en ese estreno del tenista británico en la final de un 'major' Andy Murray apenas pudo inquietar a un brillante Roger Federer, que se deshizo de su rival en tres sets (6-2, 7-5 y 6-2). El joven escocés abandonaba Flushing Meadows con una sonrisa en la boca y sabiéndose en la élite del tenis mundial Con tan solo 21 años el futuro del tenis parecía depender de él.

Pero Murray iba a necesitar más de un año para repetir en una final de un 'major'. Sería en el Abierto de Australia de 2011 cuando el británico iba a tener una segunda opción de título, sin embargo, sería otra vez Roger Federer (6-3, 6-4 y 7-6) el que lo apartaría del título. Murray, tras deshacerse de Nadal y Cilic en cuartos y en semifinales del torneo se enfrentaba al suizo en la gran final. Y otra vez sería el de Basilea el campeón, que dejaba a Murray a cero y sin dar la opción de ganar un set en una final de un Grand Slam. Roger Federer ya empezaba a ser toda una pesadilla para Murray.

La tercera final en la que el escocés iba a caer sería un año más tarde y también en Australia. Era la tercera derrota de Andy Murray en una final de Grand Slam. Y lo que era peor para él, seguía sin poder sumar un set. Esta vez sería Novak Djokovic, que acabaría culminando un 2011 mágico, el que derrotaría con autoridad al británico (6-4, 6-2 y 6-3). Un duro golpe para Murray, un golpe del que le costaría recuperarse anímicamente. Eran tres duras derrotas en sendas finales, y con la sensación de no poder estar a a la altura de sus rivales en el momento grande de los tenistas.

Casi un año y medio después y con toda Inglaterra pendiente de un hilo Andy Murray pisaba por primera vez la gran final de Wimbledon. El nombre de Fred Perry se empezaba a escuchar. En 1936 fue él el últimom británico en ganar en casa y Murray estaba ante la oportunidad de volver a hacerlo. La prensa, la ciudad y el país se volcaron con su tenista, sin embargo, otra vez la leyenda de Roger Federer se iba a cruzar en su camino para terminar ganando esta última edición de Wimbledon (4-6, 7-5, 6-3 y 6-4). Andy Murray había puesto la primera piedra en su camino, había ganado su primer set en una gran final. La victoria estaba más cerca...

Londres marcó un antes y un después

(www.london2012.com)Sería el torneo olímipico disputado también sobre el verde de Wimbledon el que cambiara para siempre la historia del tenista escocés. En dicho evento Andy Murray iba a matar tres pájaros de un tiro. En primer lugar, el tenista británico se impuso con claridad a Djokovic en semifinales para plantarse en su primera final olímpica. Y allí estaba otra vez el ogro Federer esperándolo. Pero esta vez la historia iba a cambiar. 

En una final para la historia Andy Murray ofreció una lección de tenis que nadie esperaba. El tenista escocés derrotaba con una autoridad aplastante en tres ligeros sets (6-2, 6-1 y 6-4) al tenista suizo y llevaba el delirio a la gran central de Wimbledon. Inglaterra era una fiesta, el ídolo tenístico por excelencia había obrado el milagro. Andy Murray tenía en su poder una gran final y un gran torneo pero el climax para un tenista todavía estaba por llegar, un título de Grand Slam seguía siendo el gran sueño del reciente número tres mundial.

La gloria en el US Open

Tras imponerse en la gran final olímpica Andy Murray llegaba al Abierto de Estados Unidos con la única intención de lograr el triunfo que faltaba en su currículum. Y desde el primer día empezó a mostrar un tenis agresivo y muy intenso pocas veces visto en Murray. Así, poco a poco fue superando obstáculos hasta citarse en la gran final con Novak Djokovic. Con 8-6 para el serbio en el cara a cara ambos ponían en juego muchas cosas. Murray no podía dejar pasar otra oportunidad, cinco derrotas podrían ser un peso demasiado duro para sus 25 años. Y por otro lado un Novak Djokovic que ponía en juego su extenso reinado en pista dura.

Y por fin la historia iba a cambiar. Muchos años de derrotas, de llantos, de ver a otros recibiendo los flashes. Esta vez los focos lo apuntaban a él, tras cinco horas de sufrimiento, de dolor, de calambres, Andy Murray posaba con el trofeo que lo acreditaba como campeón de un Grand Slam. La Arthur Ashe había sido testigo directo del logro del tenista escocés. La historia ya ha cambiado. Ahora solo Wimbledon anhela ser conquistado por el tenista local. ¿Será en 2013?