Kei Nishikori reina en Tokio

El tenista japonés vence, en la final del futuro, al canadiense Milos Raonic por 7-6, 3-6 y 6-0 en poco más de dos horas y levanta el segundo título de su carrera a sus 22 años.

Kei Nishikori reina en Tokio
Kei Nishikori fue más solido que Milos Raonic durante toda la final. Fuente: Archivo VAVEL.

En la pista central del Rakuten Japan Open se dieron cita dos de los tenistas que están llamados a sustituir a los Federer, Nadal, Djokovic y Murray en lo que se presupone una de las grandes rivalidades en los próximos años. Tanto Kei Nishikori como Milos Raonic llegaban a la final mostrando muy buenas sensaciones siendo ambos capaces, aquí en tierras nipones, de deshacerse de tenistas del nivel del escocés Andy Murray, del serbio Janko Tipsarevic o del checo Tomas Berdych, los tres máximos favoritos al título.

Durante el primer set, Nishikori se mantuvo por delante con su efectivo y desquiciador tenis que le caracteriza ante un Raonic más conservador y errático. El ídolo local consiguió empequeñecer, por momentos, el servicio del croata, que registró bajos porcentajes de efectividad con su primer servicio. Estadística inhabitual para Raonic que necesita elevados números en esa faceta para dominar el encuentro e imponer su ritmo de 3-4 golpes. El encuentro se fue al tie break y Nishikori, a pesar de comenzar con un 3-0 en contra, consiguió remontar para acabar llevándoselo por 7-5.

A pesar de tener dos bolas de rotura al inicio del segundo set, Raonic no supo aprovecharlas y la igualdad en el marcador se mantuvo hasta que el croata con dos 'derechazos' magistrales y un error no forzado de Nishikori consiguió ponerse 5-3 en el luminoso. El pupilo de Galo Blanco, con 5-3 y 30-0 dio vida al japonés que, apoyado en todo momento desde la grada, tuvo una pelota para recuperar la rotura anterior. Finalmente, dos 'cañonazos' de Raonic solventaron la segunda manga a su favor. Las claves del cambio, sin duda, fueron el aumento de los porcentajes de primer servicio del croata, desde el 75% al 82%, y, sobre todo, el dominio en la iniciativa de los puntos por parte del tenista canadiense.

Nishikori cambió el chip y, en un tercer set casi perfecto, le endosó un contundente 6-0 a un cada vez más desquiciado Raonic. De esta forma, el japonés alzó el segundo título de su carrera tras conseguir hace cuatro años el de Delray Beach ante James Blake.

El actual número 17 del mundo, a sus 22 años, sigue creciendo a pasos agigantados entre los más grandes del circuito mundial. En poco más de dos horas solventó la final ante un atónito Raonic. Además, ganó en casa. El tenis asiático está en buenos manos, al menos, por el momento. Y Nishikori lo celebra con su segunda hazaña.