Djokovic se impulsa en Pekín hacia el número uno

El serbio consiguió su tercer título en su tercera aparición en el China Open después de ganar a Jo-Wilfried Tsonga por 7-6(4) y 6-2. El serbio está más cerca del número uno del mundo, que ostenta Roger Federer.

Djokovic se impulsa en Pekín hacia el número uno

El trofeo dorado de Pekín es abrazado por unas nuevas manos. Pero, al tacto de los dedos contra el metal, el título y su poseedor sienten que ya se conocen de tiempo atrás. Son viejos amigos predestinados a volver a encontrarse; es el retorno del rey, que ha recuperado el trono que le corresponde. El hombre en cuestión es Novak Djokovic, invicto en tierras pequinesas -habiendo ganado en las ediciones de 2009 y 2010- y apartado de su feudo talismán en 2011 por una lesión en la espalda. En su reencuentro con Abierto de China, el de Belgrado ha logrado la triple corona después de imponerse en la final al francés Jo-Wilfried Tsonga por un marcador de 7-6(4) y 6-2 labrado en una hora y cuarenta y dos minutos. El 'Chacal' sigue siendo invencible en Pekín, habiendo ganado los catorce partidos que ha disputado. Con este ya son 32 los títulos que adornan el palmarés de Djokovic, siendo el de hoy el séptimo de la categoría ATP 500.

El partido comenzó con un Jo-Wilfried Tsonga más cañonero que nunca, conectando durísimos golpes que mermaban la defensa de Djokovic. Agresivo al resto, el de Le Mans conseguiría una ruptura de servicio en el quinto juego que acabaría perdiendo instantes después. Novak Djokovic, más seguro y estable, siempre se impuso en los puntos importantes y en una manga que se vio abocada al tie break acabó cogiendo una ventaja inicial de 3-0 que sería definitoria. Tras la dura batalla del primer set, en el segundo las diferencias entre ambos tenistas aumentaron, obteniendo rápidamente 'Nole' una ventaja en el tanteo que le llevaría, minutos después, a la gloria.

Djokovic, más estable y seguro que Tsonga, consiguió su victoria número 65 del año, por delante de las 62 de David Ferrer.

"Creo que el primer set estuvo muy igualado, y quizá un par de puntos decidieron el ganador del mismo", comentó Djokovic en rueda de prensa. "Ambos tuvimos nuestras oportunidades. En el segundo set, intenté controlar los nervios. Cuando estás con ventaja, mentalmente ganas confianza e intentas que tu juego mejore con ella. Hice una rotura rápida (en el tercer juego) y me sentí aún más cómodo en la pista", añadió. A estas alturas de campaña Novak ha conseguido 65 victorias, habiendo perdido en únicamente 11 partidos. David Ferrer le sigue con 62 partidos ganados en lo que va de año.

"Creo que hice un buen partido", declaró Tsonga. "Quizá fallé en algunos puntos durante la mitad del primer set. Estaba un break arriba, y jugaba bien. Pero él se mostró sólido. Era difícil controlarle. Me dediqué a jugar mi tenis, a tratar de ser agresivo, pero contra un jugador como él, por el momento, mi nivel no es lo suficientemente alto como para derrotarle", comentó. Pese a la decepción por haber perdido el que hubiera sido su segundo título esta temporada en pista cubierta -tras el conseguido en Metz dos semanas atrás-, Tsonga declaró estar "contento por haber jugado un buen tenis". "Fue un gran torneo para mí. Espero continuar mejorando en esta dirección, e intentaré derrotar a estos chicos la semana que viene. Hay una frustración evidente pero a mí me gusta el deporte y sé que lo único que tengo que hacer es mantenerme luchando hasta morir", sentenció.

Novak Djokovic prometió que intentará volver otra vez en 2013 al que está siendo su hogar dentro del continente asiático, donde encuentra "unas condiciones que me encantan" y "un público leal y extraordinario". Sus victorias le han involucrado tanto en la cultura china que está firmando sus victorias ante las cámaras de la ATP en chino. "Prometo seguir aprendiendo chino. Es un lenguaje complicado pero estoy empeñado en conseguirlo", comentó.

Djokovic quiere acabar el año como número uno

Está siendo un año muy bueno para Novak Djokovic, concretamente su segunda mejor campaña tras la gesta heróica lograda en 2011, seguramente una de las mejores campañas que un tenista ha firmado en toda la historia junto con, por ejemplo, los Grand Slams de Rod Laver en 1962 y 1969. No obstante, Djokovic se encuentra en una explosión de sentimientos de alegría y tristeza por un pasado de oro que difícilmente podrá superar.

"Acabar el año como número uno es el objetivo. Ganar aquí me ayuda pero todo está muy abierto", dijo Djokovic.

Eclipsado por él mismo y segundo en el ránking de la ATP por un eterno Roger Federer, parecen obviarse algunos datos que indican que Novak Djokovic tiene serias opciones de volver a ser número uno del mundo si sigue trabajando en la dirección que ha impuesto en Pekín. Y es que el serbio lidera la Carrera hacia Londres con una ventaja de 1490 puntos. Además, Federer defiende hasta final de año títulos en el ATP 500 de Basilea, en el Masters 1000 de París y en el Torneo de Maestros -un total de 3000 puntos, lo que equivale a más de una cuarta parte de los que ostenta ahora-, habiendo tenido que regresar a la actividad en el Masters 1000 de Shanghai, donde no participó el año pasado y espera volver a sacar una buena distancia en el ránking respecto a su perseguidorTodo esto nos lleva a un final de año tan emocionante como inesperado.

"Acabar el año como número uno es el objetivo. Ganar aquí me ayuda en esa carrera, pero todo está muy abierto. Quedan torneos importantes, los grandes, como Shanghai, esta semana, donde juegan todos menos Nadal", declaró Novak Djokovic. "Quiero llegar lo más lejos posible, lógicamente tomándome cada partido con calma, como siempre hago", esclareció.