Un número uno sin igual

Federer remonta a Wawrinka (4-6, 7-6(4) y 6-0) y se asegura su semana 300 al frente del ránking tras avanzar a cuartos de final en Shanghái.

Un número uno sin igual
Federer avanza con dificultades a cuartos de final en Shanghái.

En el circuito de tenis, tan cosmopolita como para pisar hasta cinco continentes, pocos escenarios desprenden el entusiasmo del Qi Zhong Arena. Aquí, en el Masters 1000 de Shanghái, el aficionado medio no se caracteriza por el silencio sepulcral del All England Club. Ni por el señorío de clubes centenarios como Montecarlo o el Real Club Tenis de Barcelona. Pues en estas latitudes el público, entre novicio y apasionado, expresa sus emociones en cada intercambio. No murmullan, gritan. Lo hacen sorprendidos, como cuando Roger Federer cede la primera manga ante Stanislas Wawrinka. Incluso rozando la histeria, pues el genio de Basilea llega a vislumbrar el abismo (4-6, 4-4 y 30-40 en contra). Al final, sin embargo, rugen de júbilo cuando se gesta una remontada (4-6, 7-6(4) y 6-0) que alimenta al mito. Este triunfo no sólo le clasifica a Federer para los cuartos de final, sino que también le asegura el número uno del mundo una semana más, llegando así a las 300 en lo más alto del ránking. Una cifra inédita hasta la fecha.

“Nunca pensé en alcanzar esto cuando era un niño”, comenta el suizo, que observa de lejos la anterior marca de su ídolo de la infancia Pete Pistol Sampras, el segundo en este apartado con 286 semanas en la cima de la clasificación. “Yo sólo soñaba con jugar de forma regular en el circuito, disputar Wimbledon y quizás luchar algún día por ser el mejor tenista del momento. Pero ahora llevo 300 semanas. Es increíble. Probablemente uno de mis mayores logros. Sin duda estoy muy orgulloso de este récord”, continúa.

Un registro de leyenda que se firmó con sudor y sangre. Lejos de los quebraderos de cabeza por los que pasa en suelo chino (dadas las altas medidas de seguridad en torno a él), Federer acusó su falta de ritmo tras mantenerse alejado de las pistas durante las tres últimas semanas. Un riesgo excesivo ante Wawrinka, el cual le conoce al milímetro. Así deambuló hasta mediado el segundo parcial, entre chispazos de talento y cortocircuitos. Sólo la benevolencia de su rival y amigo, que falló en los momentos álgidos, le rescató para la batalla antes de encarar el ‘tie-break’. “Creo que he tenido un poco de suerte. Stan (Wawrinka) ha sido el mejor jugador en los primeros sets, pero nunca dejé de creer en la victoria y empujé hasta el final. Ha sido muy duro, salvo el tercer set en el que decidí rápidamente”, resume.

De este modo, Federer se encamina hacia las rondas decisivas con varios frentes abiertos. Uno lo propone el croata Marin Cilic, que le espera en cuartos tras derribar la resistencia (4-6, 6-1 y 6-4) de Fernando Verdasco. El otro lo otea en la distancia. Novak Djokovic aprieta la soga por arrebatarle el número uno del mundo al estar a escasos 835 puntos. Pocos con los 4.000 que aún hay en juego (aún resta en el calendario Basilea, París-Bercy y la Copa de Maestros), aunque no le preocupa. “No es una obligación acabar el año desde lo más alto. La meta por volver al número uno la alcancé en verano. Era mi objetivo, como el de ganar un Grand Slam, especialmente Wimbledon. Ahora me siento en paz y soy feliz”, concluye.

OTROS RESULTADOS.

Octavos de final.

Novak Djokovic (SRB/N.2) a Feliciano López, 6-3 y 6-3.

Andy Murray (GBR/N.3) a Alexandr Dolgopolov (UCR), 6-2 y 6-2.

Tomas Berdych (RCH/N.4) a Sam Querrey (USA), 6-2, 6-7(3) y 6-4.

Jo-Wilfried Tsonga (FRA/N.5) a Marcos Baghdatis (CYP), 6-2 y 7-6(2).

Tommy Haas (ALE) a Janko Tipsarevic (SRB/N.6), 6-2 y 6-1.

Radek Stepanek (RCH) a John Isner (USA/N.8), 6-4, 6-7(5) y 6-3.