Un puño al resto

Djokovic, de reflejos felinos, diluye el potente servicio de Berdych (6-3 y 6-4) y avanza en Shanghái a su décima final del año.

Un puño al resto
Djokovic disputará en Shanghái su sexta final de Masters 1000 en 2012.

En el Qi Zhong de Shanghái, sobre una pista que acelera golpes y pulsaciones, Novak Djokovic gobierna con la comodidad de los elegidos. Para él no hay servicios inabordables, pese a que lleven la firma de un martillo pilón como Tomas Berdych. Ni tampoco intercambios que no pueda descifrar. Su virtud no está en poner cada bola en juego, sino en atacar con plomo desde el resto. Así, letal en la respuesta y en la sugerencia (sirvió el 75% de primeros, una barbaridad), fulmina al checo (6-3 y 6-4) en apenas 85 minutos, suma su victoria número 69 (más que nadie) en lo que va de 2012 y avanza en suelo chino a su décima final del año. Y sin ceder una sola manga. El sello de los campeones.

Porque Djokovic aplica su estrategia sea cual sea el obstáculo visible. Ante Berdych, un gigante con mano de piedra, no fue menos. Arrancó poderoso en el cuerpo a cuerpo (25 golpes ganadores) y certero en la definición. Sólo dudó cuando manejó definitivas ventajas, fruto de la relajación. Al igual que le sucediera ante Tommy Haas en cuartos, el serbio le tendió la mano a su rival cuando ya besaba la lona. Del plácido 5-1 que manejaba en la primera manga pasó al 5-3 con bola de ‘break’ adversa. Aunque todo fue un espejismo. Para Berdych cada servicio era un martirio (0/3 en opciones de ruptura en contra), incapaz a la hora de interpretar el duro revés del número dos del mundo, con quien maneja un desfavorable balance (1-10) en el circuito.

“Obviamente es un gran desafío jugar contra jugadores del ‘top-ten’”, cuenta Djokovic en referencia a Berdych, el sexto mejor tenista del ránking, así como la principal amenaza de España en la final de la Copa Davis que se celebrará en Praga del 16 al 18 de noviembre. “Tomas te puede crear muchas dificultades en cualquier tipo de superficie porque cuenta con un saque muy potente y con una gran derecha. Pero tácticamente he estado muy correcto. Me he limitado a presionarle mucho al resto y siempre he encontrado en mi servicio la tranquilidad para salir adelante”, continúa ‘Nole’, quien con este resultado ya sabe lo que es disputar como mínimo la final en los 14 grandes escenarios del calendario (Grand Slams, Masters 1000, Copa de Maestros).

De este modo, y pendiente en la segunda semifinal que están disputando Roger Federer y Andy Murray, el tenista balcánico se prepara para un rush final de la temporada cargado de alicientes. A diferencia de su brillante 2011, cuando llegó fatigado a las últimas citas del calendario (tras el US Open dejó una gris tarjeta de 6-4), en estos momentos se presenta fresco de piernas y de mente. Con su título la semana pasada en Pekín suma 9 victorias consecutivas desde el grande estadounidense, toda una declaración de intenciones ante lo que se avecina. El número uno del mundo en manos de Federer dista apenas a 835 puntos. Pocos con todo lo que resta en juego (Basilea, París-Bercy y la cita de maestros Londres). Pocos para el hambriento Djokovic.