Jorge Viale: "Hay que saber qué contar y cómo hacerlo"

Jorge Viale charló con VAVEL acerca del presente y futuro del tenis argentino, además de darnos su opinión sobre otros temas del mundo de la raqueta y contarnos cómo disfruta con su blog FueBuena.

Jorge Viale: "Hay que saber qué contar y cómo hacerlo"
Viale: "Hay que saber qué contar y cómo hacerlo"

Jorge Viale es uno de los más afamados y reputados periodistas deportivos argentinos. Una vasta trayectoria a sus espaldas le avala, con más de quince años dedicándose a informar sobre el deporte rey de la raqueta, que en Argentina tiene un seguimiento sin parangón, más allá de ídolos locales y héroes efímeros, primando el deporte por encima del deportista.

Actual columnista en ESPN Deportes tras su paso por multitud de prestigiosos medios -Diario Olé, el sitio oficial de la ATP...-, su proyecto más reciente es el particular blog FueBuena. En él, lejos de introducirse en la fría y habitual vorágine de cifras, resultados y estadísticas, aporta una visión diferente del tenis, más personal y más cercana, donde el lector encuentra un contenido diferenciado y de calidad. Jorge tuvo la deferencia de charlar con VAVEL acerca de su proyecto, y contarnos su visión personal sobre el tenis argentino y mundial.

PREGUNTA: Fuiste columnista en Olé, ahora estás con tu blog FueBuena y colaboras en ESPN. Pero más que relatando y narrando partidos, pareces disfrutar -y hacernos disfrutar- más con anécdotas e historias curiosas, ¿es así? ¿Realmente te gusta más contar aquello no se ve tanto y sacar una sonrisa al lector?

RESPUESTA: Disfruto mucho más de eso. Creo que el mundo 2.0, o como se le quiera llamar, te va llevando. Hoy es más fácil reportear desde un escritorio o el sillón de tu casa, tirar resultados al instante gracias al twitter y los móviles, sacar fotos con cualquier dispositivo... La diferencia la hacen cada vez más los contenidos de calidad, la especialización en el deporte y el estudio para conocer más y contar mejor, las coberturas in situ, el enfoque distinto de los temas de actualidad, otros temas secundarios que pasan inadvertidos... En definitiva: reforzar las clavijas del periodismo.

Al crear FueBuena, la intención era la sorpresa. Lo armé pensando en eso, que te enteres en otros lados acerca de los resultados y las noticias, y llegues al blog para leer algo distinto del mismo tema o leer sobre otra cosa. Le hablo a un lector ya informado, pero no destrato al que no sabe. Esto ocurre no sólo porque me aburra dar noticias como un informativo o trate de buscar un contenido diferencial en mi sitio, sino porque una persona sola no puede competir con una redacción entera: también está el componente de los recursos humanos y el tiempo necesario para escribir. Al salir de Olé y entrar a colaborar en ESPNDeportes, llegaron los viajes y la diferencia que se logra estando en los torneos. Por supuesto, no alcanza con viajar, también hay que saber qué contar y cómo hacerlo. Por ahora, por suerte, no hay grandes quejas.
 
Vídeo del enfrentamiento entre Berlocq y Djokovic en el pasado US Open que Viale rescataba en su blog hace un par de semanas.
 
P: Viajas mucho por todo el mundo siguiendo los principales torneos, ¿cuál es tu favorito y por qué? 
 
R: Para responder eso debo hacer una diferencia entre torneo y ciudad: el mejor de los que fui es Indian Wells, que está en un desierto y fuera del complejo no hay muchísimo para hacer. Las razones de la elección son que es un torneo que se realiza en una buena época del año -jugadores todavía frescos, las estrellas sólo han jugado la gira de Australia-, el clima es genial -buena temperatura, sin lluvia, poco viento generalmente-, el público es correcto y los jugadores caminan por el club sin mayores problemas, 
la superficie es accesible para todos, 
es un campeonato mixto, los estadios son geniales, es el único torneo con Ojo de Halcón hasta en la cancha 45, las figuras suelen jugar dobles, no van millones de periodistas como a un Grand Slam, mayor disponibilidad de los jugadores... Un buen combo. Eso sí, no fui a Australia, que muchos dicen es el mejor Grand Slam para cubrir. Allí podría cambiar la respuesta.
 
P: Por lo general en el circuito argentinos y españoles tienen una gran relación. ¿Crees que además del idioma ayuda a ello la similitud del juego de ambas escuelas donde siempre han predominado los jugadores de fondo amantes de la tierra batida? ¿Esa sintonía se da también entre los periodistas?
 
R: Creo que viene por el lado cultural que dices, los lazos históricos, el idioma, el fútbol... Entre los periodistas se da la sintonía, aunque no es que coincidimos en todos los torneos: los españoles no suelen ir tanto a Miami o el US Open, donde la prensa argentina acude masivamente, y a la vez los argentinos no cubrimos tantos torneos en Europa como ellos. Aun así, y corregime si me equivoco, la cobertura en España no está a la altura -en cantidad, no en calidad, que no podría juzgarla desde acá- de lo que el tenis español merece y eso creo que es porque el tenis no está ni en el top 3 de los deportes más populares en el país.
 
El estado del tenis argentino
 
P: Como periodista de tenis y argentino, es ineludible que te haga la fatídica pregunta... ¿Qué pasa con Argentina y la Davis? Cuanto más parece soplar el aire a favor, es más sonado por desgracia el golpe.
 
R: Así es, históricamente hay una imposibilidad de pensar en equipo, desde la época de Vilas hasta la de Nalbandian y Del Potro. Eso tira para atrás, complica, pero no es la única razón: la baja de Del Potro en la final de 2008 fue decisiva, así como también el gran nivel de Feliciano López y el mejor aguante de Fernando Verdasco en el quinto punto.
 
Es muy probable que, en la Davis, lleguen años peores para Argentina, en los que no se alcance ni las semifinales, y habrá que acostumbrarse a eso. En lo personal, el tema de la Davis en Argentina me tiene algo podrido, harto, siempre las mismas historias.
 
P: Chela apunta al adiós, la cabeza de Nalbandián sigue como un sonajero... ¿habrá relevo? Los Velotti -campeón de RG junior-, Argüello... no terminan de explotar ni siquiera en Challenger. ¿Puede ser Bagnis -a mí me gusta mucho- el gran tapado de la nueva generación?
 
"No habrá Naldanbianes o Del Potros en los próximos años" R: Hay varios con potencial de top 50, como Bagnis, Trungelliti, Pella, Argüello, Andreozzi, Delbonis, que exigió a Tipsarevic en Madrid... El tema es pasar los challengers y establecerse como hizo Berlocq, por ejemplo, que era un jugador "de challengers" y ahora se mantiene en los ATP. 
 
En los casos de los chicos nombrados, la lucha no sólo es por mejorar el tenis, sino también por hacer una carrera rentable. No es fácil en el rubro económico. En el medio, hay crisis de confianza, momentos de cambio de entrenador, largos viajes para amortizar el dinero, inestabilidad... No es nada fácil. Eso sí, yo no buscaría Nalbandianes o Del Potros en los próximos años, porque realmente no hay, y es lógico que eso ocurra.
 
"España es la nación más poderosa" P: Abriendo un poco la frontera, ¿cómo se ve desde tu país al tenis español? 
 
R: Como un grupo sólido de tenistas empujados por Rafa y Ferrer, que mejoraron en canchas rápidas y conforman hoy la nación más poderosa del tenis masculino. Como Argentina, aunque en menor medida, seguramente sufran el recambio cuando se retiren en pocos años Ferrer, López, Verdasco, Robredo y Almagro, porque el tenis es así, de a ciclos, de a rachas.
 
Presente y futuro
 
P: Federer empieza a tener una edad, Nadal cada vez sufre más con las lesiones, y ello está propicionando más alternativas en el ranking, al menos entre los cuatro grandes, ¿esto beneficia al tenis? ¿O pierden interés los -contados con los dedos de la mano- torneos en los que las grandes estrellas no alcanzan las rondas finales?
 
R: Para mí es buena la variedad: las estrellas de siempre con los nuevos, los que sacan fuerte y los que devuelven, los que juegan clásico y los "raros". El Federer-Nadal ha sido un clásico increíble y debemos estar contentos de haberlo vivido, y ya era tiempo de que surjan nuevos que los desafíen y les ganen. Por ahora, esto de los cuatro ganándose entre ellos está bueno, aunque noto que a los jóvenes les cuesta mucho llegar incluso al top ten. Falta la camada que sigue.
 
P: En el medio plazo, ¿a qué tenistas ves ocupando los primeros puestos de la clasificación? Sé que te gusta mucho el bueno de Kei Nishikori.
 
R: Viene por el lado de Raonic, muy profesional, dedicado, regular y con un gran servicio, y Nishikori y su talento cada vez mejor enfocado. Aún estoy esperando que Dimitrov ofrezca algo más, ya que puede hacerlo. Me encanta como juega Tomic, también Dolgopolov, pero no es el momento de ambos por ahora.
 
P: A todos nos gusta siempre algún tenista que no ocupa un puesto destacado pero con el que por alguna razón -sus golpes, temperamento, simpatía...- conectamos ¿Alguna debilidad personal más allá de los nombres más habituales?
 
"Me gustan los jugadores raros y clásicos" R: De los no tan habituales, me gustan algunos jugadores autodestructivos pero que en esa condición aportan al espectáculo, como las tonterías que a veces tira el Loco Paire -aunque cada vez más profesional está, y por eso su mejor ranking- u otro francés, Monfils, que sí es conocido y uno de los mejores tenistas para disfrutar en vivo cuando no tiene lesiones. Uno se pregunta por qué no ataca más, por qué corre tanto. No le suma a él, pero sí al espectáculo ver sus defensas y estiradas.
 
Luego me gustan raros como Florian Mayer, antes Fabrice Santoro, o clásicos de los que no quedan como Radek Stepanek. De los de bien abajo, disfruté por un breve lapso la facilidad y ofensiva de Frank Dancevic, pero ya no le da la cabeza para volver a ser bueno como aquella racha que tuvo hace varios años.
 
P: Por último, y sin ánimo de querer darte envidia, ¿con quién vas en la final de la Davis? ¿Deseas que, como verdugos más recientes de tu Argentina, perdamos ambos?
 
R: No hincho por nadie en particular, aunque creo que recibiría con más agrado que ganara España por esta cuestión cultural de la que hablábamos. Será muy igualada, habrá que ver cómo Berdych soporta la presión de tener al rival presumiblemente sin Nadal, y cómo se las ingenia Ferrer en la cancha rápida y con el cansancio de París y el Masters.