Ferrer es Goliat

El alicantino aleja a Almagro (6-3 y 7-5) de la cita de maestros y prolonga su racha (12-0) sobre el murciano. Cilic o Dodig le separan de su cuarta final en Valencia.

Ferrer es Goliat
Ferrer busca en Valencia su sexto título en 2012.

Más que un partido, es un desafío. Lo sabe Nico Almagro mientras sondea sus opciones para clasificarse por primera vez para la Copa de Maestros de Londres (5-12 de noviembre), la cita que reúne anualmente a las ocho mejores tenistas del año. Por un lado está el escenario, el Ágora de Valencia, una jaula de peloteos incontrolables. Por otro, David Ferrer, la bestia que más teme (11-0, 3-0 sobre cemento) su raqueta. La prueba exige sangre caliente y calma en dosis uniformes. Al final, sin embargo, el murciano falla en la fórmula, se precipita y cae (6-3 y 7-5) nuevamente ante un Ferrer que avanza a las semifinales de Valencia con la seguridad de los gigantes, firme al servicio (salvó las cuatro bolas de ‘break’ concedidas) y letal cuando olía sangre (2/2 en opciones de ruptura al resto). Inapelable.

“He tenido un poco de suerte”, comenta el de Jávea, que persigue en su torneo (cuya propiedad comparte con Juan Carlos Ferrero) su sexto título del año tras los firmados en Auckland, Buenos Aires, Acapulco, Hertogenbosch y Bastad. “He roto en el segundo juego y me he mantenido con un gran porcentaje (71% de efectividad y 5 ‘aces’) de primeros saques durante todo el partido. Luego, en el segundo set, todo ha estado más igualado. Nico (Almagro) ha dispuesto de sus oportunidades pero cuando ha bajado un poco los brazos al final yo lo he aprovechado”, continúa.

Pese a todo, la derrota de Almagro no sólo se fundamenta desde los números. Antes pesan las dudas. La obsesión por superar una barrera infranqueable. Porque para doblegar a Ferrer hay vivir en el fango. No basta con una bola a la línea, él te exige tres. Ni siquiera servicios supersónicos (restó un servicio a 227km/h), los cuales espanta como si fueran moscas. Todo esto lo vuelve a sufrir Nico en sus carnes. Salta a la pista encogido (3-0), eludiendo cualquier debate. Sus opciones pasan por acelerar los puntos, por cortarle el oxígeno a un Ferrer que vive del ritmo. Así atisba la solución en el segundo set (2-3 y 0-40 a su favor), pero se desvanece por el precio del riesgo. Muy diferente es el caso del alicantino, que lanza la dentellada a la más mínima oportunidad (6-5 y saque). Ya se sabe, el premio no se recibe, se gana.

De este modo, el número cinco del mundo y campeón aquí en 2008 y 2010 se medirá en semifinales ante el vencedor del duelo entre Marin Cilic e Ivan Dodig. Dos rocas bajo techo con firma croata. “Sea quien sea seguro que será muy duro”, pronostica. A partir de ahí, está París-Bercy como última parada antes del colofón final. Londres y la final de la Copa Davis (16-18 de noviembre) en Praga ante la República Checa asoman como dos dulces en el horizonte. Ferrer cuenta con ambos. Almagro, en cambio, necesita un buen resultado en la capital francesa (marcha noveno tras la ausencia de Rafael Nadal) para apuntalar sus opciones. Y para repetir tendencia. Si lo consigue España volvería a colar por tercer año consecutivo a dos tenistas en la cita de maestros.

RESULTADOS.

Cuartos de final.

Jurgen Melzer (AUT) a David Goffin (BEL), 7-6(7) y 6-4.

Alexandr Dolgopolov (UCR) a Marcel Granollers (ESP), 6-0 y 6-2.