Nadal, casi de puntillas

El balear arranca con triunfo (6-3 y 6-4 a Sousa) en Sao Paulo entre múltiples precauciones dada la poca firmeza de la pista brasileña.

Nadal, casi de puntillas
Nadal debuta con triunfo en Sao Paulo (Foto/Reuters).

Es roja tierra, pero más bien parece un campo de minas. Después de varios días de competición, de réplicas y quejas durísimas de los jugadores debido al inquietante estado de las canchas (goteras, baches) y las pelotas del torneo de Sao Paulo (“de supermercado”, según José Perlas, entrenador del italiano Fabio Fognini), Rafael Nadal completó con éxito por 6-3 y 6-4 ante el local Joao Sousa su debut en el cuadro individual. Para la organización brasileña es un partido mirado con lupa. Arrecian las críticas y confían en la mano del español para mitigar el caos. Aunque la realidad es otra. El número 5 del mundo se comunica con las piernas. No hay carreras eternas por bolas imposibles. Ni puñetazos o golpes de museo. Sólo la cautela que alerta de cada trampa. En definitiva, un Nadal que, ya en cuartos de final (espera al argentino Carlos Berlocq), atiende al horizonte con gesto torcido: el título en Brasil podría comprometer en exceso su delicada armadura.

Todo esto lo comprendió el pasado miércoles. Minutos antes de que comenzara su encuentro de segunda ronda en el cuadro de dobles junto a David Nalbandian, el balear decidió abandonar por “sobreutilización de la rodilla”, según la organización del certamen y la propia ATP. El miedo es evidente. Después del viaje desde Viña del Mar (Chile), donde completó ocho partidos en apenas seis días, y tras más de siete meses de baja por una rotura parcial del tendón rotuliano y una hoffitis en la rodilla izquierda, el equipo del tenista apostó por la vía de la prudencia. Máxime tras sufrir un resbalón en su estreno el pasado martes en la disciplina a dúo como consecuencia de la poca firmeza de la arcilla sudamericana. Un malestar que no dudó en esconder en sus entrenamientos públicos y que le obligó a desplazarse a un club cercano para completar sus ejercicios.

La adaptación, por tanto, siempre ha estado condicionada por las circunstancias. Y más aquí, puesto que la altitud de Sao Paulo (más de 600 metros sobre el nivel del mar) y su cubierta (indoor) aceleran los tiros y dificultan su control. De ahí las dudas de Nadal. Ante Sousa compitió sin asumir riesgos, casi de puntillas. Así se explica su escaso balance al resto (apenas sumó el 28% de puntos). Le bastó con dos acelerones. El primero, gracias a una doble falta de su rival que le concedió en bandeja (4-2) la manga inaugural. El segundo, en cambio, lo dio en el momento señalado. Mientras Sousa crecía (4-4 en el segundo acto), el campeón de 11 grandes firmó un ‘break’ en blanco con sello propio. Dos ‘passings’ como truenos y una devolución de una dejada imposible bastaron para cerrar cualquier debate. Y con precisión matemática. O lo que es lo mismo, Nadal haciendo de Roger Federer.

De este modo, el principal favorito del torneo jugará ante Berlocq (7-6(7) y 6-4 a Albert Ramos) por un puesto para las semifinales. El argentino, el número 78 del mundo, es un buen termómetro para su juego. Hace unas semanas brilló en la Copa Davis al sumar dos puntos vitales para que la albiceleste derrotase a Alemania. O en la pasada, donde fue semifinalista en Chile (cayó con Horacio Zeballos, el campeón). Nadal sabe del peligro de la cita. Está en Brasil para continuar la búsqueda del ritmo perdido, pero ahora solamente piensa en salir vivo y de una pieza.

OTROS RESULTADOS.

Segunda ronda.

Nico Almagro (ESP/N.2) a Paul Capdeville (CHI), 6-4, 6-7(3) y 6-2.

Simone Bolleli (ITA) a Juan Mónaco (ARG/N.3), 7-5 y 6-2.

Filippo Volandri (ITA) a Thomaz Bellucci (BRA/N.5), 6-3 y 6-2.

Albert Montañés (ESP) a Pablo Andújar (ESP/N.7), 7-5 y 6-2.

Carlos Berlocq (ARG) a Albert Ramos (ESP/N.8), 7-6(7) y 6-4.

David Nalbandian (ARG) a Guido Pella (ARG), 6-4 y 6-2.