El muro de las lamentaciones
Ferrer, pura roca, desquicia a Gasquet para clasificarse en tres mangas a los cuartos de final en Australia. Djokovic o Hewitt, próximo cruce del alicantino.
Calor en el aire y fuego en la pista (33 grados). Es el infierno ‘aussie’, el mismo en el que Richard Gasquet trata de sobrevivir. Tiene los pies calcinados. El rostro reclamando un oxígeno que no llega y todas las camisetas bañadas de esfuerzos. Lo intenta todo mientras al otro lado de la pista se mueve grácil un demonio. Una barrera infranqueable que devuelve todo lo que le lanzan, que responde con granito a cada pregunta. Un David Ferrer que castiga (6-4, 6-4 y 6-1) con piernas infinitas y con ritmo cualquier tentativa del galo, aturdido por la fortaleza de este muro. Finalmente, desesperado, abre la puerta de los cuartos de final del Abierto de Australia al español, que juega con el aura de los grandes. Está nuevamente entre los ocho mejores del torneo (junto a Rafael Nadal) y ya espera al vencedor del duelo entre Novak Djokovic y Lleyton Hewitt. Y lo hace más sólido que nunca.
Y es que, a diferencia de sus choques precedentes en Melbourne Park (sufrió ante Sweeting y Chela), el alicantino parece haber despejado las dudas reflejadas en su muñeca, dolorida por un quiste sinovial. Aquel que exigía tiempo de recarga para su normal funcionamiento. Lo demostró desde el inicio, atacando cualquier bola como si estuviera enemistada con ella. Olió el ‘break’ continuamente, aunque no lo certificó hasta el noveno juego (5-4). A partir de ahí, control, bolas altas y réditos en la cinta (18 de 21 puntos en sus aproximaciones a la red). Sólo tuvo un momento de dudas (Gasquet recuperó dos rupturas en el segundo parcial), aunque lo subsanó nuevamente al resto, su mejor arma al aprovechar siete de las nueve opciones de ‘break’ de que dispuso.
“Me encuentro cada día más cómodo aquí”, comenta el de Jávea, quien ya no se sorprende por sus buenos resultados en pista dura (fue semifinalista el pasado año en Melbourne Park). “Si he conseguido aquí mis mejores resultados en un Grand Slam es porque la pelota me corre mucho. Sobre tierra es diferente, todo es más lento. Aquí tengo la sensación de que hago más daño”, explica. Ahora, sin franceses en el cuadro (perdió Tsonga ante Nishikori tras cometer hasta 70 errores no forzados), Ferrer se acomoda en la camilla mientras le masajean una muñeca que en frío aguijonea todo el brazo. Pero no grita. Sabe que es el precio a pagar para ser indestructible.
OTROS RESULTADOS.
Octavos de final.
Andy Murray (GBR/N.4) a Mikhail Kukushkin (KAZ), 6-1, 6-1 y1-0.
Kei Nishikori (JPN/N.24) a Jo Wilfried-Tsonga (FRA/N.6), 2-6, 6-2, 6-1, 3-6 y 6-3.



