El Djokovic más frágil
El serbio cede su primer set del torneo ante un Hewitt salvaje. Ferrer asoma en su cruce de cuartos de final.
Es medianoche en Melbourne Park. Se hace tarde y los sparrows oceánicos abandonan la techumbre de la Rod Laver Arena rumbo a sus nidos. Su vuelo no pasa desapercibido para Lleyton Hewitt, tan distraído en la pista (sufre un severo correctivo ante Novak Djokovic, 6-1, 6-3 y 3-0) que tropieza en un intento por sentarse en una valla publicitaria. “Bueno, ellos se lo pierden”, debe pensar el australiano. Entonces surgen los gritos del orgulloso luchador. Vuelve la mirada fiera, la obsesión por ajustar el cordaje de la raqueta. Entre carreras infinitas, Hewitt resurge del olvido, se embolsa la tercera manga y recuerda al número uno del mundo el concepto de la presión. “One more, one more” (una más), le pide Tony Roche a su pupilo, todo un versado en los imposibles. Al final no consigue su propósito. Cede finalmente (6-1, 6-3, 4-6 y 6-3) en dos horas y 56 minutos de juego, el mismo tiempo que precisó el serbio para superar las dos rondas precedentes ante Giraldo y Mahut. Aunque lo hace satisfecho. Pocos son capaces de tutear al mejor tenista del momento.
Y ello a pesar del comienzo del partido. Es en estos momentos donde Djokovic anula a sus rivales negándoles la palabra. Nadie defiende mejor que él, pocos atacan con tanta virulencia. Así tomó una cómoda ventaja (4-0) que no abandonaría hasta mediado el segundo acto (6-1, 3-2), coincidiendo con el primer servicio que defendería Hewitt tras seis intentos frustrados. “Ahí cometí algunos errores que le dieron confianza. Eso, ante un espíritu tan competitivo como el de Lleyton, no puedes hacerlo”, comentó después el de Belgrado. Pero el cambió de signo no se produjo hasta el tercer parcial. Sin miedo a la muerte (3-0 en contra), Hewitt, avezado a sus 30 años, entró en la discusión de los intercambios, devolviéndole la vida a pelotas citadas con la Parca. Obligó a Djokovic a moverse lejos de la línea de fondo, a fallar más de lo habitual (34 errores no forzados). Recuperó el terreno (4-4), firmó su cuarto ‘break’ del partido (demasiados) e invitó al éxtasis de la grada al aprovechar el quinto ‘set-ball’ de que dispuso.
“Come on Lleyton, come on!”, rugen los más entusiastas. Hewitt agradece con esfuerzos que parecen inagotables (3-3), pero finalmente cede ante un Djokovic que siempre encuentra una solución a cada problema. “Es positivo pasar por estas circunstancias antes de encarar los próximos partidos. Mejor probar y pasar malos ratos ahora que a partir de los cuartos de final”, comenta el vigente defensor del título. Lo dice por lo que se avecina en su próxima ronda, un David Ferrer que exige sangre como salvocoducto hacia las semifinales. “Es muy consistente. No voy a subestimarle. Tengo que estar concentrado y preparado para las dificultades, que seguro que habrá”, concluye ‘Nole’ en referencia al alicantino, otro guerrero como Hewitt. Aunque diferente. A él, si le das opciones, estás perdido.
OTROS RESULTADOS.
Octavos de final.
Andy Murray (GBR/N.4) a Mikhail Kukushkin (KAZ), 6-1, 6-1 y1-0.
Kei Nishikori (JPN/N.24) a Jo-Wilfried-Tsonga (FRA/N.6), 2-6, 6-2, 6-1, 3-6 y 6-3.



