Almagro cumple con su condición de número 1
El primer espada español pasó por encima de Golubev por 6-3, 4-6, 6-1 y 6-1 en menos de dos horas y media.
19 meses fuera del equipo. Nico Almagro volvía al fin a una convocatoria de la Armada y como cabeza de serie número 1, pero no sintió la presión. El murciano fue un ciclón hoy en la pista y apenas se tomó un respiro en el segundo set para barrer a Golubev en menos de dos horas y media por un total de 6-3, 4-6, 6-1 y 6-1, dando al equipo capitaneado por Álex Corretja el segundo punto de la eliminatoria.
Desde el comienzo, los dos contendientes mostraron sus armas. Dotados ambos con un estético revés a una mano, cada vez más a desuso en el circuito, pelearon a tumba abierta desde el primer punto. No cabía la paciencia, los intercambios largos o las defensas. Las cartas boca arriba y ninguna marcada. Era la única manera que Golubev tenía de hacer algo y Almagro, valiente, se dejó llevar. Hubo varias bolas de break para cada tenista en los comienzos del set, pero tuvo que llegar el séptimo juego para ver cómo se consumaba la primera, que cayó del lado local. Almagro le cogió el gusto a romper el saque, y volvió a repetir en el noveno juego para adjudicarse el primer parcial por 6-3 tras un derechazo salvaje de Golubev que estuvo más cerca del hoyo en uno que del punto.
En el segundo set el panorama varió muy poco. Ambos siguieron fuertes al servicio y optaron por decidir la suerte de la manga en los últimos juegos, tras concederse previamente una rotura para enardecer a sus respectivas aficiones. Llegó entonces el noveno juego con saque de Almagro, quien tras salvar varias bolas de rotura en contra terminó cediendo. Enfadado, arriesgó a continuación para restablecer la igualdad pero el número 2 kazajo, tan talentoso como irregular, sacó su mejor tenis para empatar el partido a 1 set. Parecía que llegaban las dudas al banquillo español, pero Almagro se encargó de despejarlas de un plumazo. Se sabía superior a su rival, pero no vale sólo con serlo sino que también hay que parecerlo. Apretó el acelerador el murciano, que no quería pasarse en la pista tanto tiempo como Ferrero, y a Golubev se le paró el motor cuando intentó seguirle. El saque de Nico volaba, con servicios generalmente superiores a los 200 km/h, y al resto apretó como nunca. Llegó a tener 5-0, pero en las postrimerías del set quiso regalarle un juego al kazajo para maquillar el marcador.
Golubev había tensado la cuerda durante dos sets, pero tras quedar ésta resquebrajada en el tercero terminó por romper en el cuarto. Visiblemente pasado de kilos, empezó a tener cada vez más problemas para moverse por la pista, y Nico lo sabía. Azuzado por un Corretja tremendamente animoso, decidió que era el momento de cerrar el partido. Andrey en estos momentos no era ya ni sparring, cambió la raqueta por una escopeta y empezó a jugarse todos sus tiros, con pésimo resultado. La red, el pasillo o el fondo de la pista eran los destinos habituales de sus envíos, facilitando así la tarea de Almagro, que repitó el marcador del tercer set y puso a España en una situación inmejorable. Mañana será el turno de Marcel Granollers y Marc López, que tendrán la primera oportunidad de sellar el pase a cuartos de final.



