Serena Williams: Un mito que busca agrandar su vasta leyenda

Serena Williams tendrá este sábado la oportunidad de sumar un trofeo más a su vasto palmarés. Con 13 títulos de Grand Slam a sus espaldas, la norteamericana es una leyenda del tenis, una de las mejores de la historia que no parece venirse abajo a pesar de las lesiones sufridas. Por su raqueta no pasan los años.

Serena Williams: Un mito que busca agrandar su vasta leyenda
Serena Williams: Un mito que busca agrandar su vasta leyenda

Serena Williams tiene ante sí la oportunidad de proclamarse campeona por quinta vez de Wimbledon. La estadoundiense, que tiene la friolera de 41 títulos en su haber, 13 de ellos de Grand Slam, no ha cesado de tener hambre y de buscar agrandar su leyenda. Serena es una de las mejores de la historia, todo un ejemplo de superación que ha vencido a las múltiples lesiones que le han alejado de las pistas durante buena parte de la pasada y la presente temporada.

Serena Williams, una de las mejores de la historia del tenis

A sus 30 años, Serena Williams se encuentra tan bien como siempre. Junto a su hermana Venus, las ‘Williams’ han protagonizado una de las dictaduras más largas y férreas de la historia del tenis. Con permiso de alguna intrusa como Clijsters, Mauresmo, Sharapova o Justine Henin, las dos hermanas han liderado el circuito femenino durante la década de los 2000.

La pareja norteamericana ha marcado una época en el tenis, como en su día hicieron Steffi Graf, Martina Navratilova, Margaret Smith o Chris Evert.

Un liderazgo que ya no es tal. Con Venus perdida en el puesto 58 del ranking, solo queda Serena en lo más alto. Pero dos años sin saborear un triunfo de Grand Slam son muchos para una mujer nacida para ganar. Ya acarició la gloria en el pasado Abierto de los Estados Unidos, cuando perdió la final ante Stosur, y ahora tiene una nueva opción de coronarse en Wimbledon y, de paso, igualar el registro de su hermana Venus, que levantó en cinco ocasiones el torneo londinense.

Serena acumula en su haber la nada despreciable cifra de 41 títulos oficiales WTA, a nivel indivudual, 13 de ellos de Grand Slam. A pesar de las múltiples lesiones sufridas en 2011 y 2012, torneos de la talla de Stanford, Toronto, Charleston o Madrid han ido a parar a las vitrinas de la menor de las Williams que, a pesar de estar muy pobladas, tienen hueco para alguna que otra alegría más.

Los 18 títulos de Grand Slam de Martina Navratilova quedan muy lejanos para una Serena Williams que ya tiene 30 años. Sin embargo, la norteamericana tiene hambre de sobra para seguir escribiendo hazañas. Su afán de superación no cesa y tiene ante sí la oportunidad de agrandar más la leyenda de una de las mejores tenistas de la historia.

El estilo de Serena Williams

Serena Williams es el paradigma de la agresividad y del tenis ofensivo. Es la definición de potencia hecha jugadora de tenis, es decir, el estilo diametralmente opuesto al de su rival en la final, Agnieszka Radwanska.

Los golpes de Serena Williams se caracterizan por un denominador común: la potencia. Tanto de revés, como de derecha, ya sea al saque o rematando, el tenis de la menor de las hermanas Williams, aunque en buena parte también de la mayor, se caracteriza por imprimir una velocidad endiablada a la pelota, por romper la bola con la raqueta.

Una cualidad que hace de sus golpes casi incontestables y que permite a Serena poblar en grandes cantidades su casillero de golpes ganadores en las estadísticas de sus encuentros. Tanto es así, que en la semifinal ante Azarenka triplicó en esta faceta a su rival, también caracterizada por la agresividad en sus tiros y por buscar ganadores. Sin embargo, su obsesión por golpear fuerte en muchas ocasiones le lleva a cometer demasiados errores.

Serena es una mujer con unas cualidades físicas espectaculares. Su fuerza física es tal que no tiene par en el circuito, ni, probablemente, en toda la historia del tenis femenino. Un factor que la hace única y difícil de combatir.

Uno de los gestos técnicos donde más aprovecha su fuerza física es en el servicio, el gran pilar en el que se asienta el tenis de Serena Williams. Su saque no tiene imitador alguno entre las tenistas. Los registros de velocidad son de récord, y permiten a Serena acabar cada partido con multitud de ‘aces’ en su haber.

Cuando Williams introduce en pista un buen porcentaje de primeros servicios, su saque es prácticamente inquebrantable, y a partir de ahí tratar de atacar y buscar el break a sus rivales permite a Serena llevarse, normalmente, aquellos partidos que resultan igualados. Su servicio también es un arma importante a la hora de resolver los ‘tie break’.

Su manera de entender el tenis le lleva a buscar el golpe ganador desde que comienza el punto. Sin embargo, Serena es muy inteligente a la hora de jugar los puntos decisivos. Su vasta experiencia y su alto grado de competitividad le aportan recursos suficientes como para variar su estilo y arriesgar menos cuando la situación lo requiere. Tampoco duda en resolver en la red cuando el contexto así lo propicia.

Su estilo agresivo le obliga a buscar dominar los puntos y todo lo que no sea eso incomoda bastante a la norteamericana. Ella no es una tenista ágil, le cuesta desplazarse por la pista y sufre mucho cuando la obligan a moverse, ya que no encuentra la posición para poder atacar, por ahí es por donde únicamente sus rivales pueden tratar de contrarrestarla.

Y es que Serena se caracteriza, ante todo, por su competitividad. Aunque el partido se ponga cuesta arriba, ella es una luchadora, lo cual le ha valido no pocas remontadas.

Al contrario que su rival, Serena es una mujer de sangre caliente. Un carácter complejo que le ha llevado a protagonizar algún episodio desagradable, como el acontecido en la final del Abierto de los Estados Unidos de 2009, cuando amenazó a una juez de línea por señalarle esta una falta de pie. Pero también tiene su cara amable, ya que Serena es una mujer risueña y muchas veces agradable en la pista. A pesar de ser fuerte y competitiva, también en el apartado psicológico, su ya mencionado carácter la saca muchas veces de los partidos. Su peor enemigo es, en muchas ocasiones, ella misma.

Claves del partido para Serena Williams

-Un alto porcentaje de primeros saques: El saque de Serena Williams es mortal. Aparte de permitirle lograr bastantes saques directos y ‘puntos gratis’, le permite casi con toda seguridad dominar el punto, si consigue conectar primeros servicios, por lo que un buen porcentaje de estos sería trascendental y le aseguraría no dar apenas opciones de break a Radwanska.

-Ser agresiva al resto: Radwanska es una jugadora que conecta un buen porcentaje de primeros saques y que coloca la pelota donde pretende. Por ello, Serena debe ser consciente de que no siempre se va a encontrar cómoda al resto, y debe tratar de ser agresiva y hacer daño a la polaca desde el pimer golpe, pero sin perder la cabeza.

-Acortar los puntos: Los puntos largos benefician a Radwanska y llevarían el partido a su terreno. A Serena le interesa terminar por la vía rápida y tiene mimbres para hacerlo. Tiene que buscar ser agresiva, sin recular en exceso, golpeando fuerte la pelota para que su rival apenas tenga opciones de defenderse y de hacer su tenis. A Radwanska solo se le puede ganar a base de ganadores o de golpes que fuercen sus errores.

-No precipitarse en exceso al buscar ganadores: Pero la agresividad descrita en el punto anterior, además de ser necesaria por parte de la americana, puede volverse en su contra si no la utiliza con la inteligencia necesaria. Golpear por golpear no es bueno. Radwanska es especialista en forzar errores y terminar con la paciencia de las rivales. Serena debe encontrar el momento justo para pasar al ataque y no precipitarse.

-Ser fiel a su estilo: Un hipotético exceso de errores no forzados que den una ventaja parcial a Radwanska no debe crear dudas en Serena. Ella tiene que hacer su tenis y no variar su estilo, ya que siendo agresiva es como únicamente puede vencer a la polaca.

-La competitividad: En este apartado ambas tenistas son maestras. Si Radwanska consigue aguantar el tipo con su servicio, es posible que los sets se alarguen y pendan de una rotura para caer de un lado o de otro. Serena debe ser consciente en todo momento de que su servicio es su mejor arma y debe protegerlo. Ella sabe competir en ese tipo de circunstancias y arriesgar menos.