US Open: el cemento neoyorquino se queda sin españolas

US Open: el cemento neoyorquino se queda sin españolas

Silvia Soler Espinosa cae ante Tsvetana Pironkova (1-6, 7-6(3) y 3-6) y se agotan las últimas opciones de ver a una fémina de la 'Armada' en la segunda semana del Abierto de los Estados Unidos.

Tras la derrota de la última superviviente del combinado de féminas de la 'Armada' en el US Open, nuestro tenis se queda sin representantes en el individual. A las españolas se les sigue resistiendo la pista dura de cemento del Abierto de los Estados Unidos. Pese a la internada de Carla Suárez el año pasado en los octavos de final (perdiendo ante Andrea Petkovic), el tenis femenino local lleva sin firmar grandes actuaciones en el último Grand Slam de la temporada desde la dorada época del 1988 al 2000. En ella, siempre había como mínimo en cada edición una española en la segunda semana de torneo y se cosechaban excelentes resultados, destacando el título de campeona que Arancha Sánchez Vicario se adjudicó ante Steffi Graf en el año 1994.

Este sábado, Silvia Soler Espinosa no ha podido con una Tsvetana Pironkova que se siente realmente cómoda jugando en este tipo de superficies rápidas. La búlgara, número 55 del mundo, consiguió imponerse a Silvia por 1-6, 7-6(3) y 3-6 en dos horas y dieciocho minutos. Ambas tenistas hacían aparición en la Pista 17 del Flushing Meadows, en un tardío segundo turno que vaciaba las gradas ante la oportunidad de poder ir a ver los partidos de Roger Federer y Andy Murray. El partido comenzó con una Pironkova más metida en el encuentro que su oponente y con más capacidad de crear tenis. Una rotura en el primer juego al servicio desató las alarmas, viendo Silvia como su rival se despegaba con un 0-3. Existieron ocasiones en las que Soler Espinosa pudo revertir la situación, especialmente en un quinto juego interminable, pero la defensa de Tsvetana fue inapelable, asumiendo cada vez más riesgo en puntos importantes y salvando dos bolas de rotura. Lejos de pisar el freno, Tsvetana ahondó más en la herida de la tenista de Elche y acabó cerrando el set por un contundente 1-6 a su favor.

Si alguien pensaba que el partido tenía clara ganadora, estaba equivocado. Tsvetana quiso hacer de la segunda manga un calco de la primera, logrando una rotura que la catapultó a un cómodo 1-3. En ese momento, el tenis de Soler Espinosa experimentó una evolución positiva tanto en fiabilidad como en consistencia, provocando a la práctica una menor cantidad de errores no forzados, unas mejores sensaciones al servicio y una mayor fluidez en el movimiento sobre la pista. Tsvetana, víctima de una mezcla de relajación por la ventaja adquirida y de nerviosismo por tener que cerrar el encuentro, perdió toda su renta y padeció para alargar la manga hasta el tie-break, salvando incluso una bola de set. En la muerte súbita, la ilicitana empujó y no dio tregua a una Pironkova que acabó viendo como perdía el segundo acto por 7-6(3). Un "vamos" resonó por toda la pista cuando Silvia conectó un revés cruzado ganador a una alta velocidad que le pondría en igualdad respecto a su adversaria. Una descarga de pura adrenalina.

La tenista búlgara necesitaba tiempo y descanso para reflexionar, y para ello se acogió a la heat rule estadounidense, una especie de pausa de diez minutos que las tenistas pueden pedir entre el segundo y tercer set, en condiciones de calor considerables y durante la cual pueden acudir incluso a los vestuarios. Pironkova, siempre agresiva y fiel al juego plano y directo tan popular en la Europa del Este, arrancó en el tercer set con la misma fuerza que en los dos anteriores. Cada vez sacando mejor, pronto estableció una ventaja en el marcador mediante roturas que acabaría siendo definitia. La búlgara, ante nuevas adversidades por un quiebre de Silvia en el séptimo juego, esta vez no se dejó intimidar e hizo la contrarrotura y acto seguido cerró el encuentro.

Quedarán para 2013 las esperanzas de ver la reconciliación definitiva del tenis femenino español con Flushing Meadows en forma de gesta patriótica. Pironkova, de veinticuatro años, se verá las caras en octavos de final contra la ganadora del duelo que reúne a la serbia Ana Ivanovic y a la tenista estadounidense Sloane Stephens.