US Open: Serena Williams completa el póquer

Con un día de retraso, Victoria Azarenka y Serena Williams midieron sus fuerzas y nos regalaron una emocionante final. Finalmente Serena Williams se convirtió en la nueva campeona del US Open 2012.

US Open: Serena Williams completa el póquer
Serena Williams se convierte en la nueva reina de Nueva York.

 

La gran final femenina tenía unas expectativas muy altas de que iba a ser todo un espectáculo, y así fue. En un lado de la pista teníamos a Victoria Azarenka, número uno del mundo, en el otro lado Serena Williams, número cuatro pero gran favorita para hacerse con el US Open. Era la undécima vez que ambas se enfrentaban y los números acompañaban a la neoyorquina, que había conseguido nueve de los diez enfrenamientos. Finalmente la actual campeona olímpica se impuso a la bielorusa por 6-2, 2-6 y 7-5. Serena Williams volvía a hacer historia y sumaba su cuarto título del US Open.

En el primer set ambas intentaron imponer su juego y someter a su rival. Azarenka lanzaba misiles a fondo de pista, pero estos eran devueltos por parte de  Serena con más fuerza, si cabe. Con el brutal y majestuoso saque de la número cuatro del mundo, la bielorrusa estaba indefensa. Además cuando Azarenka realizaba su servicio, Serena atacaba su saque para poder conseguir el break. En tan solo 34 minutos Serena Williams se hizo con el primer set, la gran favorita ya estaba más cerca de conseguir su próxima meta.

Pero Azarenka no es de las que baja los hombros, ni de las que se rinde rápidamente. "La clave estuvo en la confianza y en ir a más con mis golpes", afirmó tras vencer a Saharapova en semifinales. Y así lo hizo, en el segundo set salió mucho más segura, se dejó a un lado el intento de ganar los puntos con el primer golpe y comenzó a confiar en ella misma y a dar más profundidad a sus golpes. Logró romperle el saque a Serena y se adelantó en el marcador por 2-0. La neoyorquina comenzó a estar incómoda, cabizbaja, pensativa, pero no se iba a rendir tan fácilmente sin luchar. En todo el torneo no había perdido un set contra ninguna de sus rivales, y en el momento más importante iba por detrás en el marcador. Azarenka se crecía por momentos y nos regalaba puntos para recordar, incluso se le escapaba una leve sonrisa mientras apretaba su puño por haber conseguido un juego más. La bielorrusa estaba dos breaks por encima de la número cuatro del mundo, y lo que a principio de partido parecía que iba a ser un paseo para Serena, se estaba convirtiendo en una gran final. La número uno del mundo estaba dispuesta a alargar el partido hasta el tercer set, y así lo hizo.

El tercer set comenzaba con una Azarenka muy metida en el partido, era su primera final del US Open y durante el torneo se había consagrado como número uno del mundo, de modo que no iba a dejar escapar la oportunidad de anotar otro campeonato en su palmarés. Por otro lado, Serena Williams había desconectado del partido, tenía un rostro que denotaba tristeza, pero había hecho un torneo impecable e inmejorable y casi era una necesidad imperiosa hacerse con el US Open. Ambas tenistas mostraron su mejor tenis en esta tercera manga. Había llegado el momento de no caer en errores y de aprovechar al máximo los de la oponente. La número uno hacía bailar a la actual campeona olímpica de lado a lado de la pista, Serena por su parte adoptó la posición de defensa. Azarenka consiguió avanzarse en el tercer set por 5-3, tenía el partido en sus manos, tan solo un juego y sería la ganadora del torneo, pero había que cerrarlo y su contrincante jugaba en casa y encima servía. Pero serena no iba a dejar que le rompiese el saque tan fácilmente y se sumó un juego en el tercer set 5-4. Era el ahora o nunca para la bielorrusa, ya que si la número cuatro conseguía empatar el partido se volvía a equilibrar, y Serena se iba viniendo arriba poco a poco.

Los errores se pagan, y en una final de un Grand Slam todavía más. A pesar de que la número uno del mundo había sabido imponerse en el tercer set, no había conseguido cerrarlo y esto le iba a pasar factura. Una renacida Serena había logrado empatar la manga a cinco. Volvían a estar todas las cartas sobre la mesa. Tras dos horas de partido tocaba volver a desempatar. Serena Williams se adelantó y con su servicio cerró un 6-5 a su favor. La serenidad volvía de la mano de la neoyorquina mientras que la rabia lo hacía de la de la bielorrusa. Sin dudar ni un solo segundo y con mucha sangre fría, la número cuatro del mundo logró el 7-5. La victoria era para ella, para una gigante del tenis femenino, para Serena Williams.