Augusto César Lendoiro

Augusto César Lendoiro

Con nombre de emperador romano y apariencia de protagonista de Los Soprano, su fuerte son las negociaciones, duro de roer. Veterano. Capaz de llegar a un equipo en la ruina, un escuadrón en bancarrota, que buceaba en el océano de la Segunda B española, y convertirlo en legión. Un equipo al que hizo tallar su nombre de forma triunfal por el viejo continente, a ganar una Liga, dos Copas del Rey, tres Supercopas de España. A otorgarle el prefijo"súper". Risueño, bromista, le encanta la tortilla de patata y preside Riazor desde 1988. Con ustedes: Augusto César Lendoiro.

Nacido en el municipio coruñés de Corcubión, hizo sus primeros pinitos en gestión deportiva a la temprana edad de 15 años, como presidente del Ural, equipo amateur de Coruña; y como cofundador del HC Liceo, equipo de hockey sobre patines, con el que conquistó varios campeonatos a nivel nacional e internacional. 

Llegó a la presidencia del Deportivo en 1988, de forma directa y sin necesidad de elecciones al presentar 1.487 avales. No fue fácil cantar su aterrizaje en los despachos de Riazor, hubo dos intentos de elecciones previos a los de 1988, pero ninguno de los candidatos recogió los 577 avales necesario. Finalmente, Augusto César Lendoiro se hizo con el mando de la nave deportivista, que por aquel entonces necesitaba de un líder para sacar al equipo de la tormenta que suponía la Segunda División B. Ese mismo año, tras evitar el descenso a la categoría de bronce del fútbol español, el Deportivo comenzó su escalada hacia la élite; bajo el  camina o revienta”, muy utilizado por el presidente en esas fechas como campaña de mentalización ciudadana, el Depor comenzó a crecer. 
 
• En la 90-91 se logró el ansiado regreso a Primera 20 años después.
• Temporada 1991-92, el Depor se jugaba contra el Betis su permanencia en la División de Honor. Dirigidos desde el banquillo por Arsenio, el brujo de Arteixo, el equipo superó la promoción. 
Nuevos aires soplaban en A Coruña. Era la temporada 1992-93 y con la reconversión del club en Sociedad Anónima Deportiva se empezó a gestar un nuevo fenómeno, el SúperDepor.
 
El SÚPERDEPOR
La conversión a SAD y los fichajes de Mauro Silva y Bebeto dieron lugar al nacimiento del SúperDepor. Era un equipo descarado, atrevido y luchador, que vendía sus partidos caros y que retó en un pulso a los dos grandes del fútbol español, al Madrid y al Barça.    
 
Mauro Silva y Bebeto, junto con otras llegadas de calidad, fueron la clave. Ambos brasileños eran seguidos por medio mundo; jóvenes y con talento, Lendoiro usó sus artimañas de experto negociador para traérselos, ¿cómo?, les convenció de que el clima coruñés era muy similar al de su país natal y de que como en el Depor no progresarían en ningún club del mundo.
 
La Liga 93-94 fue perdida en el último segundo al fallar Djukic un penalti ante el Valencia. En 1995 se consiguió el primer título de este súper equipo, la Copa del Rey. Más tarde llegarían las victorias en la Supercopa de 1995, 2001 y 2003; la consecución del campeonato liguero en la temporada 1999/2000; y la Copa del Rey del 2002, famosa por ser ganada en el Santiago Bernabéu, ante el Madrid y en el año de su cien cumpleaños, conocida como “El Centenariazo”. Figura importante la de Javier Irureta como jefe del vestuario herculino.
 
Grandes jugadores vistieron la elástica deportivista en esta época: Fran, Djalminha, Donato, Valerón, Luque, Makaay, Diego Tristán, Molina, Manuel Pablo. Símbolos del SúperDepor.
Conocidísimas, en la época del SúperDépor, sus ventas al Madrid y Barcelona de Flavio Conceiçao y Rivaldo respectivamente. Lendoiro alardeaba de sus logros y decía por aquel entonces “Le robé al Madrid a Flavio y se lo vendí por 4.000 millones de pesetas”. Hablando de sus estrategias a la hora de vender, se considera un apasionado del Monopoly, confiesa que la negociación más difícil fue la de Bebeto y la más duradera una que tuvo lugar con la UD Las Palmas, duró 12 horas. Su modus operando a la hora de negociar es siempre el mismo, cena en el restaurante coruñés Playa Club, con vistas a la playa, y alargar el encuentro hasta que se llegue a un acuerdo. 
 
Se empezaba a vislumbrar el fin del SúperDépor en la temporada 2005 con la marcha de Irureta del banquillo coruñés. Comenzaba un período que nos traerá hasta el momento actual al que el Augusto César Lendoiro llama “ La Tercera Lección”. 
 
SITUACIÓN ACTUAL
La falta de ingresos por la Champions League, así como la situación económica reflejo de los excesos de años anteriores, envolvió al Deportivo en un dinámica donde se dejó de acuñar el término SúperDepor para empezar apostar en la cantera y en jugadores jóvenes. 
 
Muchos jugadores, héroes en épocas anteriores,  han ido abandonando la nave deportivista para dejar paso a un equipo basado en la austeridad económica, cuyo objetivo primordial es mantener la categoría sin renunciar a nada.
 
El presupuesto del club necesita de malabares para ser fijado. Se ha implantando una política desde  hace siete temporadas por la cual, para recuperar la estabilidad económica, es necesario bajar el presupuesto hasta los 40 millones, alrededor de un 8 % al año.
Palabras de Lendoiro: “Hay dos posibilidades para un equipo como el Dépor después de una época de triunfos y exitos, la peor es el descenso a Segunda, la otra opción y la que ahora tenemos, es la deuda heredada de esos tiempos”, “para conseguir lo conseguido, era necesario asumir este riesgo real”, “el objetivo es reducir la deuda y bajar el presupuesto año a año hasta la cifra clave, los 40 kilos.
Atrás quedan los tiempos de gloria del SúperDepor. Ahora toca luchar por reafirmarse.
 
Presidente, director general y secretario técnico. Padre de familia con cinco hijo. Deportivista de corazón, ha llevado a su equipo a la gloria y ahora lucha por restablecer la calma tras la tempestad. Augusto César Lendoiro.