Paseando en moto por Bizkaia

Horas trazando curvas sin un destino claro, solo por el placer de conducir.

Paseando en moto por Bizkaia
Playa de Gorliz. / Foto: Arantza Barrena.

¡Cuántas veces he pasado por aquí! Conduciendo mi moto muchas, conduciendo mi coche muchas más, de pasajero en moto y de pasajero en coche. 

Y una vez más, otra de tantas.

Me gusta no tener que preocuparme de leer carteles, no tener que entretenerme más que en lo que me interesa, pararme donde me apetece, ir por caminos que me sé de memoria.

Las curvas, las rectas, los baches, las marchas. Y mientras todo eso fluye yo me dejo llevar.

Pero aunque haya pasado innumerables veces por la misma ruta debo estar alerta y no bajar la guardia. 

Una moto se conduce con la mirada, irá donde mires. Curvas enlazadas, baile. Marca tú el paso para no perder el control. Frenar, tumbar y acelerar. Siente el motor y disfruta.

¿Me sigues?

Paso por túneles de niebla antes de encontrarme con el Castillo de Butrón en Gatika.

Me mira una oveja. Me miran todas.

Gorliz. Hojas, sol, luz. Veo la arena y el mar. Huellas de gaviota, "alguien" ha estado aquí primero.

Arminza. Bakio. San Juan de Gaztelugatxe.

La Gaviota, plataforma petrolífera a 8 km de la costa de Bermeo.

La isla de Izaro, entre Bermeo y Mundaka.

Sukarrieta. Gernika.

Los Motoristas, El Bosque de Oma, el bosque pintado de Agustín Ibarrola, pintor y escultor vasco. Curiosa figura en honor a los visitantes que, como su hijo, se acercan al bosque en moto.