El 2011 llega a su fin, un año aciago para el Racing. No obstante, el 2011 comenzaba con ilusión para los racinguistas pero esa ilusión generada al comienzo se fue diluyendo poco a poco mientras transcurría la primavera. Llegado al verano, la ilusión se transformó definitivamente en desilusión, desengaño e impotencia en el entorno racinguista. Siguiendo con este rápido repaso, a partir del verano las situaciones vividas en el Racing podrían calificarse de mil maneras: negativas, increíbles, vergonzosas, indignantes… y un sinfín de calificativos más para un fin de año que acaba con algo más de ilusión, tanto por los resultados deportivos como por la expulsión de Ali y compañía del Real Racing Club.