Los gallegos presumimos de nuestras raíces sin descanso, sentimos que la tierra nos hermana, sufrimos morriña cuando nos alejamos y defendemos con orgullo nuestro lugar de procedencia, pero el fútbol puede con todo, Celta de Vigo y Deportivo de la Coruña son la excepción que confirma la regla del hermanado carácter gallego, dos ciudades en las que el fútbol es religión y el vecino el enemigo....