Fabianski, in questo momento
Los errores del joven guardameta polaco del Arsenal en Do Dragao fueron decisivos, aunque no los únicos.
Levantándose hoy por la mañana el portero polaco del Arsenal, quizás se haya preguntado si había alguien ahí, más allá de los fantasmas poco terroríficos de la serie de Cuatro, que tuviera una sensación parecida a la suya. Le considero un portero joven prometedor, aunque esta no sea el momento más idóneo para defender su valía. Repasando una y otra vez la jugada del gol de Falcao, estaríamos todos de acuerdo en que fallan muchos más aspectos que el propio portero, que peca de inocente y de no estar concentrado en el partido. Cosa que, por otro lado, es entendible aunque no justificable dado el primer gol que se traga. Pero viendo cómo ha ido la jornada Champions de esta semana, creo que Lukasz va a encontrar consuelo rápidamente y no muy lejos de su esfera mediática.
Dejando de banda el partido de Gerland, lucha inmensa por la no posesión del balón que cayó en bando del ataque más combinativo, creo que los otros dos resultados, sumados al partido de Do Dragao, no se correspondieron con las actuaciones de sus protagonistas. Y es ahí donde Fabianski puede sentirse cómodo, leyendo el resto de fracasos de la jornada. Empezando por San Siro, no entiendo las críticas al Milán. Menos aún, la fijación de algunos medios de órbita culé en desprestigiar, más si cabe, la figura de Ronaldinho. Asumamos que es un jugador diferente, asumamos que no puede hacer lo que hacía antes. Veamos entonces lo que sugiere en este momento y lo que es capaz de dar. No es válido quedarse con el Ronnie de 2006 y, sin haber visto ningún o pocos partidos de estas dos temporadas en Milán, opinar como si el tiempo no hubiera pasado. Para mí, el planteamiento de Leonardo fue muy arriesgado. Alineó a lo más puro y creativo de la plantilla. Un conjunto que en la primera mitad, hasta que les duraron las pilas, hicieron un muy buen futbol. El Inter es el mejor equipo de la Serie A, el Milán es el que ofrece un mejor trato al balón. Y a mi esa vía me convence, porque es una autopista que puede llevar una cierta mediocridad a la excelencia. Decía que el Milán me gustó, cosa que el United no hizo. Porque salió con su plan tosco de los partidos europeos fuera de casa. Dominaron un ratito de la segunda y les valió para que Fletcher y Rooney (impresionantes) sentenciaran el partido y media eliminatoria. Acabado el acto, el equipo que me produjo mejor sensación, el que hizo todo lo posible por gustarme, fue el de Leonardo. Por eso, pese a la derrota, aplaudo al técnico brasileño y a sus jugadores. Una plantilla hipercriticada y dicha de tercera edad que nos ofreció lo mejor de todo el martes futbolístico: el tanto de Clarence Seedorf.
Aunque si Fabianski no encontrara consuelo en un Milán que jugó de 8 y encajó 3, quizás sí lo haga en la Fiorentina de Cesare Prandelli, que vio como un linier que no supo apreciar un fuera de juego le quitaba media vida. Es posible que sea expulsión, obviamente el fuera de juego no lo es. Tampoco son de recibo las críticas a Tom Henning. No tiene la culpa de que su juez de línea, que es humano y puede fallar, no vea el outside de Klose (aunque sea de 2 metros). A todo esto, nos quedamos con los detallitos de Vargas y Jovetic y con la buena planta que presentó la Fiore, mermada últimamente por los malos resultados. Del Bayern sólo podemos añadir que es un equipo ganador, que sin hacer nada del otro mundo consiguió una victoria muy necesaria. Aunque no definitiva, como tampoco lo está la eliminatoria para el Milán. Como nos avanza hoy la Gazzetta dello Sport, conquistare i quarti in Inghilterra potrebbe essere l'impresa storica.
Dejando de banda el partido de Gerland, lucha inmensa por la no posesión del balón que cayó en bando del ataque más combinativo, creo que los otros dos resultados, sumados al partido de Do Dragao, no se correspondieron con las actuaciones de sus protagonistas. Y es ahí donde Fabianski puede sentirse cómodo, leyendo el resto de fracasos de la jornada. Empezando por San Siro, no entiendo las críticas al Milán. Menos aún, la fijación de algunos medios de órbita culé en desprestigiar, más si cabe, la figura de Ronaldinho. Asumamos que es un jugador diferente, asumamos que no puede hacer lo que hacía antes. Veamos entonces lo que sugiere en este momento y lo que es capaz de dar. No es válido quedarse con el Ronnie de 2006 y, sin haber visto ningún o pocos partidos de estas dos temporadas en Milán, opinar como si el tiempo no hubiera pasado. Para mí, el planteamiento de Leonardo fue muy arriesgado. Alineó a lo más puro y creativo de la plantilla. Un conjunto que en la primera mitad, hasta que les duraron las pilas, hicieron un muy buen futbol. El Inter es el mejor equipo de la Serie A, el Milán es el que ofrece un mejor trato al balón. Y a mi esa vía me convence, porque es una autopista que puede llevar una cierta mediocridad a la excelencia. Decía que el Milán me gustó, cosa que el United no hizo. Porque salió con su plan tosco de los partidos europeos fuera de casa. Dominaron un ratito de la segunda y les valió para que Fletcher y Rooney (impresionantes) sentenciaran el partido y media eliminatoria. Acabado el acto, el equipo que me produjo mejor sensación, el que hizo todo lo posible por gustarme, fue el de Leonardo. Por eso, pese a la derrota, aplaudo al técnico brasileño y a sus jugadores. Una plantilla hipercriticada y dicha de tercera edad que nos ofreció lo mejor de todo el martes futbolístico: el tanto de Clarence Seedorf.
Aunque si Fabianski no encontrara consuelo en un Milán que jugó de 8 y encajó 3, quizás sí lo haga en la Fiorentina de Cesare Prandelli, que vio como un linier que no supo apreciar un fuera de juego le quitaba media vida. Es posible que sea expulsión, obviamente el fuera de juego no lo es. Tampoco son de recibo las críticas a Tom Henning. No tiene la culpa de que su juez de línea, que es humano y puede fallar, no vea el outside de Klose (aunque sea de 2 metros). A todo esto, nos quedamos con los detallitos de Vargas y Jovetic y con la buena planta que presentó la Fiore, mermada últimamente por los malos resultados. Del Bayern sólo podemos añadir que es un equipo ganador, que sin hacer nada del otro mundo consiguió una victoria muy necesaria. Aunque no definitiva, como tampoco lo está la eliminatoria para el Milán. Como nos avanza hoy la Gazzetta dello Sport, conquistare i quarti in Inghilterra potrebbe essere l'impresa storica.
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