Los ocho que conquistaron al mundo

La delegación más grande que tuvo Colombia para asistir a unos Juegos Olímpicos, también fue la más grande en éxitos, fueron ocho que trajeron medallas, ocho que sí creyeron, ocho que ganaron, ocho que conquistaron al mundo.

Los ocho que conquistaron al mundo
Las medallas colombianas.

No planeo hacer un recuento de la vida de los que ganaron medallas en Londres, muchos ya lo han hecho, tampoco vengo con el ánimo de comparar éstos deportistas con aquéllos que nos representaron en pasados Juegos Olímpicos. Mi intención es más breve, hagamos país, hagamos reflexión.

Cuando en 2003 el gobierno del presidente Uribe aprobó una especie de IVA (impuesto a la telefonía celular), los recursos para apoyar en todo sentido a los atletas que iban a los Juegos Olímpicos aumentaron, pero no eran suficientes, muchos de los atletas que competían en las justas eran de extracción humilde y por lo tanto tenían otras ocupaciones en qué pensar; mantener a su familia, mantener una casa, mantener el pago mensual por la vivienda, los trabajos poco remunerados y solo al final, solo al final, ir a entrenar era la última opción en sus cabezas. El gobierno no les prestaba atención ni tampoco los ayudaba como era de esperarse, hasta ese momento todo era un caos y no se vislumbraba nada bueno. Pero al entonces presidente del COC (Comité Olímpico Colombiano), Andrés Botero, propuso algo que no dudó en aprobarse.

Un plan que pudiera ayudar a los deportistas, que los alentara a estudiar, y les permitiera seguir con un entrenamiento sin sufrir penurias ni pensar en cómo conseguir un dinero para determinado gasto, Andrés Botero los ayudó y cambió la realidad en Colombia. Con un pago mensual hacía que los deportistas realizaran un mejor desempeño en cualquier competición. Y los resultados de tanto esfuerzo no eran pocos. En los Juegos Panamericanos de Guadalajara, Colombia se trajo seis medallas de oro, enseguida de Canadá y por encima de Argentina, Chile y de muchos países de América que siempre nos habían ganado. Allí obtuvimos 84 medallas, es decir, 36 más que en Río de Janeiro, 4 años antes. Y ganamos, por primera vez en la historia de los Juegos Suramericanos, en Medellín, con 144 medallas. Todos estos logros situaban a Colombia en un lugar que hace 15 años era impensado, estar por encima de Argentina, Chile o Perú, en cualquier cuadro de medallero final.

Pero el apoyo no es total, el caso especial de Caterin Ibargüen, que no encontrando apoyo ni recursos en Colombia, tuvo que salir del país para ir a vivir a Puerto Rico, para estudiar y prepararse, todo esto parece poco cuando se cuelga una medalla, pero no debería olvidarse ni tampoco ignorarse. Ningún colombiano tiene que salir de su país para encontrar apoyo y recursos, educación, salud, una vivienda digna y acompañamiento del Gobierno. Precisamente el Gobierno Santos lo está tratando de mejorar, de cambiar, de facilitarle las cosas a los colombianos y no solo hablamos de los deportistas. 

El deporte para muchos se convirtió en un escape de los problemas y una forma de salvar vidas. En muchas regiones del país en donde imperan grupos al margen de la ley, no se tenían muchas opciones, o ser guerrillero o paramilitar y solo explotando el talento que se tenía se podía librarse de un futuro negro, el caso de Óscar Muñoz y de Óscar Figueroa, que de niño tuvo que irse de su pueblo para huir de la violencia.

Coldeportes lidera el plan Supérate: "que son competencias deportivas y académicas para los estudiantes de los puntos más vulnerables en todo el país. Así empezamos a generar importancia a la actividad deportiva en colegios y escuelas de esas zonas. Una vez el programa esté solidificado, debe convertirse en una base para la cimentación de escuelas de formación deportiva en los establecimientos educativos, y luego articular el sector educativo con los semilleros de clubes y ligas." Como lo explica Andrés Botero.

El trabajo de la COC y Coldeportes será importante y supremamente exhaustivo, la preparación para los juegos de Ríos tendrán que ser mejor, el apoyo y la inyección de recursos serán más grande, no solo de los dirigentes deportivos, periodistas o gente interesadas en el deporte sino también de toda Colombia, que vieron que sí se puede ganar, triunfar y generar apego. Revivir deportes que hoy están muertos por pésimas gestiones de su federación, como el boxeo que era gloria nacional y hoy yace en el más profundo olvido, promover los deportes en conjunto, como una selección competitiva de baloncesto, de voleibol, de béisbol, mejores escenarios para practicar cualquier deporte y pido no burocratizar Coldeportes, es decir, que no la vuelvan ministerio, como se ha pensado por muchos años.

Éstos deportistas movieron fibras en los colombianos, movieron sentimientos, alegría, y un apoyo generalizado, que hace mucho tiempo no se veía, ni siquiera con la Selección Colombia. Es una muestra de la capacidad guerrera del país. La delegación más grande que tuvo Colombia para asistir a unos Juegos Olímpicos, también fue la más grande en éxitos, fueron ocho que trajeron medallas, ocho que sí creyeron, ocho que ganaron, ocho que conquistaron al mundo.