El fútbol es el rey, pero los demás no son plebeyos

El fútbol es el rey, pero los demás no son plebeyos

No hay discusión, el deporte rey es el fútbol; pero eso no significa que los otros deportes sean menos apasionantes.

"Simplemente el juego de la mayoría, que se juega cada día en todos lados", así define Ignacio Copani al rey de los deportes en su canción "Simplemente fútbol", y no está nada lejos de la realidad, el balompié es sin lugar a dudas o discusión alguna el deporte más popular en el mundo. Sea en el país que sea, siempre encontraremos una referencia al fútbol, algo que nos recuerde aquel rectángulo verde y esa "número 5".

Pero el hecho de que el fútbol sea el indiscutible rey de los deportes no quiere decir que los demás deban ser mirados por encima del hombro o menospreciados. Estos Juegos Olímpicos, llevados a cabo en plena era de la globalización, nos demuestran que mucha más gente que la que podríamos pensar, está enganchada con deportes que pueden parecer poco populares para muchos, como el tiro con arco, el ciclismo, el esgrima, el bádminton o el balonmano.

Claro, todos tenemos nuestros "otros amores" aparte del fútbol, a muchos les gusta el tenis, el baloncesto, el béisbol; pero hay muchos quienes tal vez por desconocimiento de otros deportes o por simple falta de información, sólo se quedan en el fútbol y no ven más allá del deporte rey, llegando a pensar que los logros que se consiguen en otros deportes prácticamente no importan.

Hay que ser claros, el fútbol es el deporte que más mueve en cuanto a masas, dinero, información y en cuanto a todo lo que nos podamos imaginar; pero la cultura deportiva es algo que se debe fomentar para poder así generar logros y alegrías nacionales más allá del fútbol.

La globalización es un factor  fundamental para poder generar este fenómeno necesario por el bien del deporte, y es un factor primordial justamente porque con el acceso a mayor información acerca de otros deportes, siempre que sean difundidos por periodistas con criterio sobre dichas disciplinas, se va generando ese arraigo del público con esos deportes que se mantienen a la sombra del rey.

Es cuestión de querer, es cuestión de que los organismos encargados de impulsar el deporte den el apoyo necesario (como me parece se está dando en la actualidad), es cuestión de que los noticieros deportivos dejen de ser noticieros futbolísticos, es cuestión de que los periodistas deportivos dejen de ser periodistas de fútbol y tengan bases sólidas en varias disciplinas deportivas para así poder orientar al receptor de la información y de tal manera interesarlo en otros deportes.

En el caso ecuatoriano, Jefferson Pérez consiguió ganar dos medallas olímpicas, pero mucha gente valora mucho más las clasificaciones a la fase final del Mundial de fútbol de la FIFA, a pesar de que fueron eso: Clasificaciones. Lo anterior, sin querer despreciar esas clasificaciones, que yo grité y celebré como cualquiera de ustedes. Pero la referencia va orientada hacia que es necesario fomentar otros deportes, no para desbancar al fútbol de ese sitial que se ha ganado a lo largo de la historia, sino para crear una verdadera cultura deportiva.

Esa cultura deportiva que es tan necesaria para el desarrollo de un país, es perfectamente posible. Si se puede lograr que el que ve fútbol el domingo, también vea tenis el sábado y baloncesto el viernes. Si es posible que aquel periodista que dirige un noticiero futbolístico, dirija un noticiero deportivo. Si es posible que aquel país que sólo se alegra por los logros futbolísticos, celebre el campeonato mundial de canotaje, taekwondo o marcha, de una manera similar a una clasificación al mundial de fútbol. Es cuestión de querer y así comenzar a cantar "Simplemente deporte".