Histórico: Lauro siguió rompiendo marcas y quedó sexto

En una noche excepcional, el lanzador de bala rompió dos veces el record nacional que estaba en su poder, tiró 20.84 y terminó en la sexta colocación. Diploma olímpico para el argentino.

Histórico: Lauro siguió rompiendo marcas y quedó sexto
Histórico: Lauro siguió rompiendo marcas y quedó sexto

Un luchador. Germán Lauro es un tipo de campo, que con 28 años pasó mucho tiempo en la oscuridad del deporte. Deportista de esas disciplinas ninguneadas en un país que ningunea las disciplinas olímpicas, en un país ninguneado olímpicamente, Lauro viene cosechando con regularidad marcas y grandes actuaciones a pesar de lo cual aún no le han permitido competir en la Diamond League, que le permitiría vivir tranquilo de lo suyo. Con esta historia a cuestas marchó hacia Londres el de Trenque Lauquen, con su record nacional en la mochila y buscando la final olímpico.

Y bien temprano esta mañana Germán Lauro se convirtió en el primer finalista olímpico en la especialidad de lanzamiento de bala. Las marcas recientes de Lauro incluían el récord nacional de 20.43, lo que hacía imaginar en la previa que el muchacho de Trenque Lauquen podía llegar a meterse entre los mejores 12, pero lo hizo de modo espectacular: tiró en el último lanzamiento 20.75, nuevo récord nacional, para ingresar así en su Olimpo personal.

Casi medio día más tarde, en la noche londinense, emergió Lauro, con su habitual calma de hombre de campo, entre los 12 finalistas de bala, para intentar superar el corte realizado tras 3 lanzamientos. Se garantizaría así un lugar entre los 8 primeros y un diploma olímpico: pero el primer lanzamiento levantó la preocupación entre los espectadores argentinos, súbitamente interesados en la demostración de fuerza. Lauro tiró 19.40, por debajo de su marca en la clasificación.

Lo que vino nadie podía imaginarlo. El de Trenque, que ya había declarado que “no entendía nada” cuando alcanzó la final olímpica, lanzó en su segundo intento 20.82, otra marca nacional y personal, superando así el corte y asegurándose el diploma. No fue casualidad: el lanzamiento siguiente superó al anterior por dos centímetros, y fue la distancia que le permitió colocarse en el sexto lugar final.

Lauro se ganó así tres lanzamientos más para dirimir los posicionamientos entre los ocho mejores: tiró “apenas” 20.34, 20.65 (otra mejora respecto a la marca nacional que ostentaba antes de Londres) y anuló el último porque, a pesar de superar holgadamente los 20 metros, le resultó demasiado bajo. El tiánico Lauro se fue contento pero "hubiera querido un poquito más": tendrá "revancha" el lunes, en el lanzamiento de disco.

Lauro venía lanzando consistentemente por sobre los 20 metros, lo que hacía imaginar marcas similares que lo meterían en la final pero difícilmente entre los 8 mejores. Pero la regularidad de Germán sirvió de piso, fue la preparación para dar el salto en en el gran escenario: en el mejor día de su vida deportiva, Lauro realizó ¡cuatro lanzamientos por encima de la mejor marca de su vida!. Rompió tres veces el récord nacional y se metió entre los ocho mejores lanzadores de bala olímpicos. Una actuación colosal, un batacazo genial del atleta argentino, uno de los grandes luchadores del deporte argentino.