Molinari no pudo, pero se lleva un diploma y una hazaña de souvenir

Molinari no pudo, pero se lleva un diploma y una hazaña de souvenir

Federico Molinari cerró su participación histórica con un octavo puesto en la final de anillas. Un error le costó no soñar con el podio.

Federico Molinari culminó este lunes su actuación en Londres 2012 en el octavo lugar de la final de anillas, luego de conseguir durante la clasificación el histórico pase a la definición, primera vez de un argentino en una final olímpica de gimnasia.

Molinari se la jugó. La meta estaba cumplida, y realizó una rutina ambiciosa buscando la hazaña del podio. Ejecutó los riesgos con gran firmeza, y quizás podría haber alcanzado el podio de no haber sido por la caída en la salida que sentenció su actuación en una instancia en la que no hay margen para el error: el  puntaje final, seguramente reducido en un punto por el cierre fallido de la prueba, fue de 14.733, por debajo de su calificación en las eliminatorias.

La prueba se la llevó el brasileño Arthur Nabarrete Zanetti, y no Chen Yibing, defensor del título y campeón mundial en 2010 y 2011. Chen realizó una prueba conservadora, de dificultad media, que le valió un 15.800 lejos del 16.600 de Beijing. Nabarrete salió último a las anillas, arriesgó todo y superó por nada (15.900) al candidato, dando el batacazo. El bronce fue para el italiano Matteo Morandi, que realizó un puntaje cercano al que podría haber aspirado Fede de no haber caído en la salida.

El gimnasta argentino, de 28 años, salió de las anillas consciente de lo que le costaría la caída, pero con el rostro sin pena, conforme con lo realizado y también con la decisión de arriesgar todo por una medalla. No pudo ser, pero sin dudas esta actuación abre el futuro de uno de los luchadores de la delegación argentina.