"El buque de los sueños" resurge cien años después

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image Víctor Miguel Rodríguez González

Con motivo del centenario del hundimiento del Titanic, se reestrenará en los cines la película del visionario director, James Cameron, que lleva el mismo nombre del buque cuyo tragedia marcó un antes y un después en la Historia.

El que diga que nunca ha visto  la película de James Cameron, Titanic -su obra maestra, junto con Avatar - miente o no sabe lo que se pierde. Este filme de 1997, ganó 11 Oscar y recaudó  más de 1.800 millones de dólares, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia. El 4 de abril de 2012,  justo un siglo después de su naufragio  y 15 años después del estreno de la película, Titanic regresa a los cines españoles  y en la tercera dimensión.

El busca tesoros  Brock Lovett (Bill Paxton) y su equipo de expedición acuden al lugar del hundimiento del famoso transatlántico: RMS Titanic, con el fin de sumergirse  en las profundidades del océano para conseguir “el Corazón del Océano” -una gargantilla muy valiosa con un enorme diamante azul-. En los registros históricos figuran que le perteneció a Cal Hockley, por lo que ellos deciden con ayuda de su tecnología –unas naves especializadas en inmersiones a alta profundidad- localizan entre los restos del gran buque el camarote de este personaje con la esperanza de que esa joya se encuentre ahí, dentro de la caja fuerte que han hallado dentro de ese camarote. Desafortunadamente,  se encuentran una carpeta con un boceto de una mujer desnuda y unos papeles mojados. Cuando Brock se fija bien el boceto, observa a una mujer que  únicamente porta la gargantilla que busca en su cuello y que está datada el 14 de Abril de 1012, la noche en la que el barco se hundió.  El hallazgo sale en televisión y  una anciana de 101 años, Rose  Dawson Calvert (Gloria Stuart) se pone en contacto con ellos para decirles que ella es la mujer que aparece retratada en ese boceto. Rose y su nieta, Lizzy Calvert, ponen en marcha  y van en helicóptero  al Akádemik, donde se encuentran los descubridores de la reliquia. Después de una buena bienvenida y de acomodarse en sus cuartos a bordo, el buscador de tesoros no duda en preguntarle a Rose dónde está la gargantilla. Su mirada al ver en los monitores las imágenes tomadas del barco en la profundidad del océano la alteran por un instante y después comienza a relatar su viaje a bordo del RMS Titanic.

Mediante flashbacks regresamos al 10 de Abril de  1912, donde se nos presenta a una joven  Rose –cuyo nombre verdadero era Rose DeWitt Bukater y no Dawson-, interpretada por Kate Winslet, con su prometido Cal Hockley (Billy Zane) y su insoportable madre Ruth cuyo único interés es que su hija se case con Cal  para poner fin a sus problemas económicos. Pero Rose, que se ve obligada porque realmente no lo ama más la suma de la monotonía de su vida que no la satisfacía en nada, trata de suicidarse desde la popa del Titanic la noche en la que el barco zarpa. Sin embargo, Jack Dawson (Leonardo Dicaprio), un joven de tercera clase que logró conseguir un billete para él y otro para su amigo Fabrizio en este barco apostando en una partida de póquer, logra convencerla de que no salte. Tras ser injustamente acusado de  violador, Jack es invitado por Cal a cenar con ellos como agradecimiento por salvarla y disculpa por semejante malentendido, en lo que a la acusación se refiere. Conforme van pasando los días, se va forjando la relación entre Jack y Rose, pues conectan cuando están juntos. Ambos se escaparán para ir a bailar con los de tercera clase y pasarán momentos inolvidables, pero le traerán unas terribles consecuencias a Rose, con respecto a su prometido, que le regala “el Corazón del Océano”  y ella le pide a Jack que la dibuje desnuda, únicamente con el colgante, pues él es todo artista dibujando.

Cal, que no se fía de Jack, le pide a su guardaespaldas, Spicer Lovejoy,  que les vigile, ya que este fue quién le informó de que ellos habían estado bailando con los de tercera clase. Huirán de él cuando se percatan de que les sigue y ambos dan rienda suelta su amor dentro de uno de los coches que se hallaba en uno de los compartimentos del barco. Ya habían pasado 4 días desde que el barco zarpó desde Inglaterra con destino a Nueva York, lo que les sitúa en el día en que el Titanic chocó con un iceberg y así fue, deciden abandonar el compartimento donde se encontraba el vehículo, ya que unos oficiales, informados por Cal, les estaban buscando y suben a cubierta donde Rose le promete a Jack que una vez que  el barco atraque se reunirá con él para poder estar juntos. Justo en ese momento, presencian el choque del barco con el iceberg que provocará la mayor tragedia ocurrida en la historia. A partir de ahí, Jack será arrestado en un camarote mientras Cal pretende que Rose se suba con su madre a uno de los botes salvavidas, pero esta no lo hace, así que ella y Jack se verán obligados a luchar por sobrevivir cuya lucha se convierte en una carrera a contrarreloj a bordo de un barco con botes insuficientes y que se está hundiendo antes de lo previsto.

La película fue bien acogida por la crítica, tenía todos los requisitos para triunfar: Un director visionario, un reparto excepcional y una banda sonora espectacular – “My heart will go on”  de Celine Dion-. La historia conmovió a millones de espectadores en todo el mundo. Tuvo tal repercusión que la gente creyó que la historia de Jack Dawson  y la hermosa Rose ocurrió realmente en el desastre. Algunos personajes estaban inspirados en algunos de los pasajeros o tripulantes del barco, e incluso figuran sus nombres en la película: El señor Andrews - el arquitecto del Titanic- realmente existió, los músicos, que fueron los héroes del desastre marítimo ayudando a calmar a los pasajeros con la música- al igual que el capitán Smith cuya última frase fue “cada uno que se las apañe como pueda”, según declararon algunos supervivientes,  u oficiales como William Murdoch o  Charles Lightoller.

El reestreno de este filme en 3D concede una gran calidad de visionado a la película, a sus efectos y nos acerca más al drama de Rose y  Jack, así que déjate enamorar y vive la  experiencia de la película más aclamada y admirada de los 15 últimos años.

El “Insumergible” Titanic: Historia e Investigación

Todo comenzó en Irlanda, en los astilleros de Belfast. En la primavera de 1909 se empezó a construir el barco más grande de todos los tiempos, desplazaría 66.000 toneladas, su casco podía albergar  cuatro manzanas de edificios y cada máquina de vapor tenía el tamaño de una casa de tres pisos. Las tremendas proporciones de las piezas eran continuamente dignas de admiración. A pesar de sus manifestaciones en contra de la construcción de semejante monstruo cuyo nombre es sinónimo de tragedia. Aun así, el Titanic se construyó e inauguró. Curiosamente, en 1898, catorce años antes de que el Titanic hiciera su travesía inaugural, el escritor, Morgan Robertson, publicó su libro Futilidad o El Hundimiento del Titán, en el que se narra la historia de un enorme transoceánico que se hunde en su travesía inaugural  desde la Gran Bretaña hasta Nueva York en el mes de abril con dos mil personas a bordo tras chocar con un iceberg, lo que resultó una aterradora similitud cuando se provocó el accidente en 1912. Pero, otro aspecto que asemejaban a ambas historias fue el hecho de que casi todos los tripulantes y pasajeros mueren en el océano por falta de botes salvavidas.

31 de mayo de 1911, el buque Correo de su majestad Titanic se deslizó suavemente hacia el puerto de Belfast, era el objeto móvil más grande construido por el hombre, diseñado para transportar viajeros acaudalados por el Atlántico Norte, era el  transatlántico más lujoso con diferencia. Los constructores del Titanic estaban tan seguros de su obra que su viaje de prueba duró  ocho horas.  Resultaba paradójico que se dijese que era insumergible cuando estaba hecho de hierro. Con sus criadas, ayudas de cámaras, chóferes y montañas de equipajes los ricos viajaban de un modo desconocido. El 10 de abril de  1912, zarpó a mediodía desde Southampton con la esperanza de llegar a Nueva York en tan solo siete días con 2.228 pasajeros a bordo.

Existen unas cuantas fotografías auténticas tomadas  en el primer y último viaje del Titanic. El padre Francis Brown  que se encontraba de vacaciones tomó unas imágenes del viaje que para la mayoría de los pasajeros, sería hasta la eternidad. Al día siguiente, el Titanic hizo su última escala, se detuvo cerca de la Costa de Queens Town (Irlanda), donde desembarcó el padre Brown, el autor de las fotografías. Después el Titanic navegó hasta la tragedia y tardó 73 años en volver a ser fotografiado, pero su imagen serie conservada en la memoria de las personas.

Una película británica realizada en 1929, fue  una de las primeras que  se rodaron sobre la tragedia del Titanic. A pesar de los avisos por radio, el Titanic chocó contra un iceberg y solo llevaba botes salvavidas para unas 1.200 personas y ni siquiera estas se salvaron, pues solo hubieron 705 supervivientes. En la triste madrugada del 15 de abril de 1912, una flota de botes salvavidas se esparció por el mar, cientos de cuerpos flotaban por los alrededores, los botes transportaban solo a 705 supervivientes. Un Vapor británico que se encontraba en el Norte, el California, vio las bengalas y  no hizo nada por acudir a socorrer al Titanic. Los asombrados pasajeros del RMS Carpathia ayudaron al rescate de los supervivientes del trágico accidente. La tarde del 18 de abril, el Carpathia llegó a puerto.  Resulta difícil de creer que 13 pequeñas embarcaciones (botes salvavidas) es lo único que quedó del mayor transatlántico del mundo y por supuesto, el testimonio de los supervivientes. En cuanto a los cadáveres, solo se encontraron unos 300 de un total de unos 1500 desaparecidos. El miedo y la superstición hicieron que muchas embarcaciones evitaran esas aguas durante años. El desastre se recuerda como una batalla que cambió el curso de la Historia. Cada cinco años, los cada vez menos numerosos supervivientes del acontecimiento,  son invitados a la convención de “La  Sociedad Histórica del Titanic”, cuya organización  fue fundada en 1963 para preservar la historia del hundimiento de mayor trasatlántico del mundo.

En 1986 se inició una nueva etapa para la historia del buque “insumergible”. El Instituto Oceanográfico de BuchHolz aportó su submarino de investigación, El Alvin, y al doctor Robert Ballard. El barco oceanográfico Atlantis II, se dirigía al lugar donde reposa el buque que se hundió en 1912. Tardaron 56 días en encontrar la ubicación exacta del Titanic. Once meses después, Ballard consiguió una expedición patrocinada por la Marina de Estados Unidos. Con ayuda del Jason -un instrumento ideal para explorar restos de naufragios, capaz de obtener imágenes recónditas demasiado peligrosas para submarinos tripulados- podrán conseguir imágenes que ni siquiera pensaban poseer. El 13 de julio de 1986, el Alvin desciende a las profundidades del océano durante dos horas y media hasta llegar  a  la parte inferior, cerca de la popa de los restos del Titanic, pero tras tener problemas eléctricos con el submarino Alvin, tuvieron que abandonar la inmersión y Ballard solo pudo ver durante 10 segundos los restos del Titanic.  Al día siguiente, vuelven a intentarlo y captan unas fabulosas imágenes de los restos del buque, dejando de ser una leyenda tras 74  de oscuridad y silencio. En las imágenes se podía ver que las cubiertas del Titanic quedaron consumidas por organismos destructores de la madera que el pedestal de bronce donde iba situado el timón del Titanic sigue reluciendo como si fuera nuevo. El Titanic es un lugar peligroso de explorar, por todas partes hay cables, barandillas y tuberías donde el Alvin puede quedarse atrapado, mientras que el Jason no. Así que en la próxima inmersión el día siguiente, usarían el Jason para penetrar en el buque mientras que el Alvin se posa en la cubierta. Controlado por Martin Bower, conducen al Jason a la sala principal del barco, pues 74 años han causado estragos y las columnas caracterizaban ese salón cuya lámpara del techo aún se conservaba y el reloj ornamental había desaparecido dejando su huella en la pared.  Al encontrar la popa y la proa a 550 metro de distancia la una de la otra, se confirmó el hecho de que el barco se partiera  de manera vertical al hundirse la popa, quedando la proa elevada y tras hundirse la popa, ir desapareciendo el barco más grande del mundo en Océano Atlántico. Estos han sido algunos de los logros que se han llevado a cabo en la actualidad con ayuda de la  tecnología en el Titanic. Cuando concluyó la  expedición del Titanic, Ballard dejó una placa en honor a los que allí murieron. El Titanic es un monumento  a más de 3.000 metros de profundidad. Un monumento conmemorativo de una época, una época de excesiva arrogancia, un conjunto de causas aglutinadas, que hoy en día se halla en el fondo del mar, en un lugar muy tranquilo, muy silencioso y  yace en las profundidades con una gran dignidad.