"Petardos" americanistas: Jugadores de ensueño que se convirtieron en pesadilla
06/09/2012 -Muchos llegaron con el cartel de gigantes, pero sólo fueron enanos.
Desde la primera vez que un jugador de fútbol toca el balón para mandarlo al fondo de la red, sueña con llenar los estadios más grandes del mundo, mientras la gente corea su nombre en todos los rincones del inmueble. Para la afición, ver llegar a un jugador de renombre a la institución de sus amores también genera esa ilusión y alegría.
A pesar de esto, muchos de los jugadores que en sus equipos de origen fueron cañoneros, especialistas en el gol, cuando llegan a un nuevo club no resultan más que simples petardos con la pólvora mojada.
Para uno de los grandes del balompié mexicano como lo es el América, arriesgarse a comprar jugadores es algo de todos los días, si bien esto ha traído a la institución grandes jugadores de la talla de Salvador Cabañas, François Omam-Biyik, Kalusha Bwalya o José Alves, también ha dejado grandes decepciones y malos sabores de boca.
Después de haber ganado la copa y la recopa Sudamericana en el 2005, así como la liga argentina del 2005 y 2006 con el Boca Juniors, proveniente de Saint-Étienne francés, se anuncia con bombo y platillos la llegada del jugador Daniel Bilos al América para el clausura 2007 primer y único torneo que jugaría con la playera azulcrema, ya que, su bajo desempeño y su larguísimo periodo de adaptación, que jamás terminó, no le dejaron jugar su mejor futbol, dando al final un total de tres goles que lo dejaron como un mal recuerdo para el americanismo.
Superando la cantidad de goles de Bilos por dos en 30 partidos que disputó con las águilas, el Pocho Insúa, entre lesiones y quejas de pagos atrasados jamás despegó como se creía, sin embargo, a diferencia de Bilos, el Pocho se supo vender bien pues proveniente de un equipo alemán se pensó que se echaría al equipo al hombro pero esto nunca pasó.
"México ensució mi nombre y no di mi mejor fútbol por la mediocridad que reina en un país cuya liga no tiene nada que ver con las europeas" Richard Nuñez.
Richard Nuñez debutó a los 20 años en el Danubio y llegó a México para jugar en el Cruz Azul, donde debutó con nada más que 4 goles ante los entonces Tecos, después de eso pasó el resto de la temporada con actuaciones mediocres, esto lo llevó a enrolarse con los Tuzos del Pachuca que lo embarraron de su inercia ganadora y lo hicieron campeón del clausura 2006, lo que lo regresó de nuevo a las filas del Cruz Azul donde no volvió a hacer nada. De su etapa como americanista no hay nada que contar diferente a su periodo azul, súper Richard jamás fue súper.
Djalma Feitoza Dias, Djalminha, ex-miembro del Real Club Deportivo La Coruña, manejaba el balón como Picasso el pincel o Lorca su pluma, su toque educado y limpio llegó a emocionar al rey Pelé e incluso lo llevó a humillar a los jugadores del Real Madrid. A pesar de eso, su paso por Coapa no fue nada para recordar, anunciado como refuerzo “bomba” para el 2004, acumuló 179 minutos vestido de emplumado, tiempo en el que marcó la fabulosa cantidad de un solo gol ante Santos en su partido debut.
Pero el que quizá se lleva las palmas de esta nota, es el mediocampista argentino Lucas Martín Castroman, ex-jugador del Vélez Sarsfield de Argentina, del Udinese y Lazio de Italia. Castroman ilusionó a todos desde antes que se anunciara su pase a Coapa, ya que aún como jugador de Vélez, cuando se le manejó la posibilidad de llegar al América, se deshizo en halagos hacia la institución mexicana, mismos que lo llevaron a tener un altercado con Ricardo Lavolpe en aquel entonces técnico del jugador. Lo cómico fue que con el América el argentino acumuló 12 partidos donde no anotó ni un solo tanto, quizá lo más notorio de este fue cuando ingresó en plena final de la Copa Sudamérica y apenas 2 minutos después se hace expulsar.
Muchos, tachan a Oswaldo Vizcarrondo como el último petardo que ha tenido el América (por el bien del equipo esperemos que realmente sea el último), sin embargo, la institución afirma que no fueron ellos si no los medios los que inflaron la llegada del venezolano, sea como fuere, Vizcarrondo no ayudó en nada al cuadro capitalino.
Los grandes hombres del América, buenos y malos, han dejado en la afición del coloso de Santa Úrsula un sabor agridulce, actuaciones como la de Castroman, Richard, Isella, Saja, Saritama, Carignano, entre otros, se reproducen a lo largo de todo el mundo y lo seguirán haciendo, lo bello del futbol es que resulta impredecible tanto para el público como para el jugador, a tal grado que dentro de la cancha no se respeta nada, en el césped hay otra realidad llena de magia.

