El resurgir de Martín Bravo
31/07/2012 -La mejor versión de la 'Rata' Bravo se ha visto en este Apertura 2012. El resurgimiento del delantero argentino se debe a múltiples razones, entre ellas, la nueva competencia interna creada por los nuevos refuerzos.
La 'Rata' anda desatado ya que ha anotado tres goles en los dos últimos partidos.
"Sólo cuando hay competencia se consigue sacar lo mejor de cada uno", es la frase que muchos entrenadores usan al ser cuestionados sobre la pugna interna en su vestidor por hacerse de la titularidad.
Dicha frase solamente es verídica cuando se cuenta con un manojo de jugadores que profesan la misma calidad de fútbol y ayudan a mejorar el nivel de los que vienen de abajo.
El problema se genera cuando sólo existen un par de jugadores de altos bagajes en el plantel mientras que los demás no cuentan con el mismo talento. Los perjudicados siempre terminan siendo las estrellas del equipo.
Martín Bravo es el ejemplo vivo de esta situación. El delantero argentino arribó al fútbol mexicano con el cartel de matador y luchador feroz tras convertirse en el goleador del San Martín de San Juan en el Clausura 2008.
La Rata se ganó el respeto y amor de los aficionados pumas por su entrega y pundonor en cada partido. Las lesiones no respetaron al gaucho y se despidió del 2008 entre recuperaciones y rehabilitaciones. Sin embargo, el futuro le tenía preparado una sorpresa; coronarse campeón del Clausura 2009 conviertiéndose en el líder nato de Pumas además de anotar 7 dianas.
Tuvieron que pasar cuatro temporadas, ni un sólo refuerzo de renombre y la cabeza de Ricardo Ferretti para que Bravo y sus compañeros volvieran a saborear las mieles del éxito.

Aunque la Rata volvió a levantar el trofeo del Clausura 2011, su limitado amor con el gol empezó a preocupar a los hombres de pantalón largo auriazules puesto que a pesar de haber disputado la temporada regular más la liguilla completa (21 partidos) solamente perforó las redes en 6 ocasiones.
El siguiente torneo fue un total desastre para el campeón defensor. El problema para el entrenador, Guillermo Vásquez, fue que la directiva decidió seguir su idea de no contratar a ningún refuerzo y para echarle más agua al pozo, vendieron a los grandes referentes del equipo como Leandro, Israel Castro y Dante López.
En el Clausura 2012, Martín se convirtió en el papá de los juveniles
Esos tres futbolistas eran los plomos del vestidor. Los que mandaban, dirigían y enseñaban a los mirlos de la cantera. Martín Bravo fue el único que decidió no abandonar el barco para el Clausura 2012 a sabiendas de que el vestidor sería una guardería y él tendría que convertirse en el padre sacrificando muchas cosas.
Una de esas cosas fue nada más ni nada menos que el gol. Martín, como padre responsable, dejó de lado los gustos personales para enseñar y apoyar a los chavales que la directiva les entregó el uniforme del primer equipo cuando todavía no tenían ni la edad legal para manejar de sus hogares hasta el Pedregal.
¿Resultado? No clasificarse a la liguilla y otro entrenador más al basurero. La directiva de Pumas sufrió una alteración radical tras el fracaso vivido.
Se creyó que Bravo cedería ante la presión de la competencia interna
Jorge Borja sustituyó a Víctor Mahbub en la presidencia del Patronato y consigo trajo a Alberto García Aspe como vicepresidente deportivo. Aspe advirtió que habría un cambio necesario: contratar a futbolistas de renombre para educar a los jóvenes de la cantera.
Y la directiva así lo cumplió al armar una ofensiva de terror comandada por Joaquín del Olmo desde el banquillo. El ariete gaucho Emanuel Villa, el delantero español Luis García y el volante argentino Martín Romagnoli fueron los fichajes para el Apertura 2012.
Los aficionados no esperaron mucho para externar que Martín Bravo se iba a ir cayendo paulatinamente con la competencia interna de las nuevas contrataciones como el de los jovencitos buscando consolidarse.

La Rata finalmente se pudo deshacer del título de padre y dio en adopción a todos los chamacos que tuvo que cuidar por más de seis meses. El terrible semestre que vivió el plantel felino fue el mayor aprendizaje para Martín. Lo que no mata, fuerza te da y el sacrificio se ve reflejado en que hoy el verdadero matador Bravo está de vuelta.
Después de dos jornadas, Pumas se encuentra en el sexto lugar de la tabla general con un fútbol alegre y ofensivo; un empate y una victoria con cuatro goles anotados.
¿Cuántos llevan la firma de Bravo? Un 75%, es decir, tres pepinos. El de Santa Fé nunca había tenido un inicio de campeonato tan fructífero y todo se lo debe a la rivalidad que se genera en cada practica dirigida por Del Olmo. No es lo mismo tener que mostarle al sub-17 como patear el balón a pelear balones por el aire con el experimentado Emmanuel Villa.
Los juveniles ya no le pueden decir Papá Martín aunque le pueden profesar el cariño tan profundo que sienten por él como lo hicieron en su segunda anotación ante Querétaro: un abrazo en familia pero siempre recordando quién los cargó y cuidó en sus brazos.

