Un 2011 lleno de luces
Dejamos atrás un 2011 lleno de éxitos. La selección española de baloncesto, Rafa Nadal o Alberto Contador han sido algunos de los grandes protagonistas de nuestro deporte el año después de ganar el Mundial de fútbol.
El deporte español saboreó el mejor caviar del mundo en 2010. El once de junio de aquel año el mundo entero se rindió a una selección española de fútbol que maravilló al mundo durante un mes. El deporte español había escalado su último peldaño. Éramos campeones del mundo de fútbol, la estrella que ilumina el deporte mundial estaba en nuestro corazón. El sueño de nuestra vida se había cumplido con aquel gol de Iniesta en el último instante de la prorroga. Alcanzada la gloria más absoluta en el mundo del deporte, el objetivo estaba claro: mantenerse.
Y a día de hoy sólo podemos decir una cosa: lo estamos haciendo de maravilla. El 2011 que acabamos de dejar atrás nos deja momentos inolvidables para el recuerdo, nos deja un Barça heroico, referencia absoluta en el mundo del fútbol. El equipo que gobierna Guardiola desde el banquillo y que tiene a Messi como principal ejecutor se ha alzado con cinco títulos en este año, entre ellos la liga, la Champions o el Mundialito de Clubes. El legendario ciclo de este equipo ya es historia del deporte. Messi se ha convertido en un icono, en una referencia que está trascendiendo más allá de lo deportivo, es el Maradona o el Pelé de nuestro tiempo. Ese futbolista al que, de aquí muchos años, hablaremos a nuestros nietos. Si se quieren guardar una imagen en la retina de este excepcional equipo regresen a Wembley y observen a Messi reventando la red de Van der Sar. La gloria otra vez era azulgrana. El ciclo se convertía en la “era del Barça”. Los Xavi, Iniesta, Puyol, Messi…son ya inolvidables.
A la sombra del Barça está viviendo una de las mejores versiones del Real Madrid, penalizada una y otra vez ante el fenómeno Barça. Lo vemos en el colectivo y en los duelos individuales de los que tanto se habla (Mourinho – Guardiola, Ronaldo-Messi). La guera Barça – Madrid alcanzó su máximo punto épico en aquel carrusel de clásicos que dejó al Barça como triunfador global pero que proporcionó al madridismo su única alegría en tres años con aquel prodigioso cabezazo de Ronaldo que daba al equipo blanco la Copa del Rey. Ronaldo, el eterno aspirante, se elevó por encima de Messi aquella noche y Mestalla se convirtió en una fiesta para el Real Madrid tras una gran final disputada entre los dos mejores equipos del mundo.
Pero, por suerte para todos, no sólo de fútbol vive el hombre. Como ya viene siendo tónica habitual deportes como el baloncesto, el tenis, el ciclismo o el motor han vuelto a llenar de alegrías las tardes y las noches españoles. Mención aparte merecen los chicos del baloncesto, nuevamente campeones de Europa después de un campeonato brillante, fantástico, con un Navarro imperial bien secundado siempre por los hermanos Gasol, Calderón o Rudy Fernández. La mejor selección de nuestra historia se volvía a colgar un nuevo oro tras pasar por encima de la Francia de Tony Parker en la final. Otra gesta de nuestro deporte. Que la rutina no nos ciegue los ojos. Puede que no volvamos a tener equipos como estos. Disfrutémoslo.
Pero si hay una figura individual sin la que no se concibe el deporte español en los últimos año no es otra que la de Rafael Nadal Parera. Siendo realistas, el 2011 ha sido el año de Djokovic, triunfador absoluto en el tenis, sin embargo, seria de necios negar la enésima gran temporada de Nadal. Triunfó en Roland Garros por sexta vez (casi nada), jugó las finales de Wimbledon, US Open, Miami, Indian Wells o Madrid donde salió derrotado de todas ellas ante el “ogro” Djokovic. Pero que la niebla no nos impida ver la luz. Su 2011 es de aúpa y sigue siendo el número dos del mundo. Y redondeó el año en diciembre llevando a España a su quinta Copa Davis en poco más de diez años evidenciando que somos la gran potencia mundial en el mundo del tenis.
No nos podemos olvidar de Contador, que acudió al Giro temiendo perderse el Tour por su presunto dopaje y se llevó por delante a toda la legión de italianos para ganar con autoridad la carrera transalpina. El sobre esfuerzo realizado en el Giro más duro de la historia le pasó factura en el Tour, donde solo pudo ser quinto después de intentar una machada de otro tiempo en las etapas alpinas. Siguiendo con el ciclismo nos encontramos con la fuerza del “bisonte” Juanjo Cobo que se llevó la vuelta a España contra todo protagonismo tras una enorme exhibición en las rampas del ya mítico Anglirú.
El mundo del motor, que tan bien nos tiene acostumbrados, nos dejó más decepciones que alegrías. Fernando Alonso fue un mero figurante ante la exhibición de Vettel. Lo mismo le ocurrió a Lorenzo y Pedrosa ante el poderío de la Honda de Casey Stoner. Peor fue lo de Marc Márquez al que una caída en la penúltima carrera del Mundial dejó sin opciones de título ante Bradl. Las buenas noticias vinieron de la mano de Nico Terol, vencedor en 125 cc y de Carlos Checa que se llevó el mundial de Superbikes. No nos podemos olvidar de los nombres de Mireia Belmonte, gran triunfadora en la natación o de la pareja ker Martinez y Xabier Fernández que siguen mandando en la vela. Todos ellos forman parte de una época a la que podemos considerar como la mejor de nuestra historia deportivamente hablando.
Pero quedan algunas sombras y algunas cuestiones por resolver. Especialmente preocupante es la del atletismo, el deporte olímpico por excelencia. En este año de mundiales la cosecha ha sido de una medalla de bronce, Natalia Rodríguez y un puesto de finalista, Arturo Casado en el 1500. Muy poco bagaje a un año de la cita olímpica. Habrá que mejorar mucho de cara a Londres 2012 si queremos ser optimistas en la pista. También preocupan el caso de la natación, donde a excepción de Mireia Belmonte y la sincronizada cuesta tener alegrías o la gimnasia donde la baja de Deferr está pesando en exceso.
En definitiva, hace ahora 20 años Barcelona 92 transformó a nuestro país, empezamos a creer en nosotros mismos y nos hemos convertido en una de las grandes potencias deportivas mundiales.Derribamos nuestros miedos y cambiamos la dinámica. Ahora bien, el objetivo es seguir en lo alto y para eso lo mejor es seguir por el camino correcto, es seguir en el camino de la humildad, de la honradez y de la tolerancia. No nos equivoquemos, no tomemos el camino inapropiado, no caigamos en la sobrevaloración de nuestros deportistas y seguiremos siendo lo que ahora somos. Estamos de enhorabuena.



