Adiós, a donde empezó todo

El “tour de despedida” de Kobe Bryant ya suma 11 encuentros ganados, y 43 perdidos. De los cuales, de los últimos 15 partidos, 11 configuran derrotas. La Mamba Negra se retirará una vez finalizada la temporada de la NBA, y lo hará tras la racha más negativa de Los Angeles Lakers.

Adiós, a donde empezó todo
Foto: NBA
Los Angeles Lakers
87 89
Indiana Pacers

Los Angeles Lakers volvieron a conocer el sabor amargo de las derrotas al hilo. Tras una racha de diez encuentros perdidos, los de Scott lograron conseguir dos triunfos consecutivos, pero luego retomaron la senda negativa. Sumaron una nueva derrota en la noche del día lunes frente a Indiana Pacers por 89-87. Segunda después de caer ante los Spurs el sábado.

Fue un partido de igual a igual, en el que el protagonista fue nuevamente Kobe Bryant. De otra manera no lo esperábamos. Más allá de ser el líder angelino en anotación (19 puntos y 5 rebotes en 33 minutos de acción), la Mamba Negra fue recordada por todos los espectadores en Indianápolis.  “Kobe, Kobe, Kobe” coreó el estadio dejando atrás el resultado en el marcador de un partido de NBA. Parece que nadie está listo para dejar ir a esta leyenda.

"Aquí empezó todo", fue la declaración que realizó Kobe dejando relucir el recuerdo de su primer anillo de la NBA en 2000, frente a los Pacers de Indiana.

Los Lakers de Los Angeles fueron avasallados por Paul George, quien fue no sólo la figura de los Pacers, sino también del cotejo. Anotó 21 tantos (siete en la segunda mitad) y 9 rebotes, siendo quien impida que en este “tour de despedida”, Kobe se retire del Bankers Life Fieldhouse con otra derrota.

Sin embargo, los púrpura y oro no dieron el brazo a torcer. Hubo pasajes buenos de Russell (16 puntos) y de Randle (15 puntos) que lograron vencer las distancias en el marcador. Pero no alcanzaron.

Sólo faltaban dos minutos y medio de juego para que la noche finalice. Los de California lideraban por tres, pero los tiros de campo de Monta Ellis invirtieron el resultado, y las falencias de los Lakers al momento de encestar no permitieron que la noche se tiña de púrpura.