Una noche soñada

Los concursos del sábado dejaron en éxtasis a Toronto. Anthony-Towns la descoció en el juego de habilidades, Klay Thompson derrocó al rey triplero Stephen Curry y Zach LaVine retuvo el cetro de volcadas en una final épica ante Aaron Gordon.

Una noche soñada
Foto: Toigoradio

Ni el más rebuscado de los sueños de los fanáticos de la NBA imaginó lo ocurrido este sábado en Toronto. En el marco de una nueva edición del Juego de las Estrellas, como ya es tradición, se llevaron a cabo los concursos de habilidades, triples y volcadas, donde los presentes y todos aquellos que siguieron la jornada a través de la TV, se fueron a dormir felices luego de uno de los shows más impresionantes en la historia de este evento.

¿Quién dijo que los altos no podían?

La historia fue de mayor a muy mayor y en la primera disciplina hubo una sorpresa atlética. Es que siempre que se habla de velocidad, drible y pases, los perimetrales suelen tener una mayor ventaja sobre los pivots o ala-pivots. Sin embargo, Karl Anthony-Towns, ‘4’ de los Minnesota Timberwolves, demostró que es cuestión de trabajo y derrotó en la final al más bajo de la competencia, el base de Boston Celtics que estará presente en el partido del domingo, Isaiah Thomas.

Después de vencer a Draymond Green y a DeMarcus Cousins, el Lobo llegó a la final ante un Celta que se mostraba como claro favorito. Sin embargo, luego de una carrera muy igualada, todo quedó por definirse detrás de la línea de triples donde el integrante del este no pudo aprovechar su mano y el del oeste, para sorpresa de todos, logró el triunfo.

El rey se quedó sin corona

La segunda actividad de la noche fue la competencia de lanzamientos de tres. Producto de lo ocurrido en la última edición y en la temporada en general, el rey Stephen Curry se perfiló como el claro favorito a retener el cetro. Sin embargo, en la primera ronda no fue líder ya que su compañero de Golden State Warriors, Klay Thompson, anotó 22 unidades contra 21 del base que fue MVP de la última fase regular. El otro finalista fue Devin Booker quien luego de anotar 20, venció en el desempate con 12 a J.J. Redick (9) y James Harden (8). Los otros participantes de la ronda inicial fueron Kyle Lowry (15), Khris Middleton (14) y C.J. McCollum (13).

En la final la presión la tuvo Booker, quien abrió con 16 por lo que no tuvo grandes chances de pelear por el título. De esta manera todo quedó a definirse entre los titulares del vigente campeón de la NBA. De los 34 puntos posibles, Curry anotó 23 y metió muchísima presión a un Thompson que nunca antes lo había superado en un desafío durante las prácticas de los Warriors. Sin embargo, los dos triunfos llegaron en la noche que realmente lo valía: luego de vencerlo en la primera fase, en la final Klay explotó su capacidad triplera y anotó 27 puntos (incluyendo los 5 balones del último canasto) para demostrar que, más allá que Steph sigue siendo el mejor, también puede caer.

LaVine retuvo, Gordon campeón moral

Con dos eventos concluidos, llegó el momento más esperado de la noche: el concurso de volcadas. Después que el último campeonato quedo en manos de Zach LaVine, base de los Minnesota Timberwolves, un joven que igualó el nivel de las participaciones del eterno Vince Carter. En frente estaban Will Barton, Andre Drummond y Aaron Gordon.

La primera etapa fue clara. Barton (74) y Drummond (75) tuvieron buenas volcadas, pero ninguna de las 4 mostró ese toque sensacional para llegar a la final. En tanto Zach LaVine logró un 99 ya que Shaquille O’Neal no le quiso dar un 50 en su segunda ronda, mientras que Aaron Gordon también fue claro finalista, aunque con 94 (45+49)

Después de lo ocurrido, todo parecía indicar que Zach LaVine iba a retener el cetro por su nivel. Y si bien lo hizo, Aaron Gordon debió ganar porque tuvo un toque extra. El hombre de los Magic mereció más que 50 y el límite le jugó una mala pasada. Debieron ser dos volcadas, terminaron hicieron cuatro cada uno. Mejor ver para (intentar) creer: