Victoria, respiro y alegría

Boca Juniors logró un agonizante triunfo ante Gimnasia Indalo, puntero de la Conferencia Sur, por 97 a 92 en un suplementario no apto para cardíacos. El Xeneize toma aire y recupera confianza.

Victoria, respiro y alegría
Ramírez Barrios y Boccia festejan con fervor el triunfo (Imagen: La Liga Contenidos)
Boca Juniors
97 92
Gimnasia Indalo

El conjunto de Adrián Capelli ya no sabía que hacer para lograr ese necesitado y bendito triunfo. Se dice que una victoria lleva a la otra, pero si la suerte no está con vos y todos los rivales te juegan a cara de perro, es muy complicado lograr el objetivo. Con 16 encuentros ganados y 22 perdidos, el Xeneize estaba obligado a ganarle a Gimnasia Indalo en la mística Bombonerita

Los de Comodoro Rivadavía, todavía sin su figura Leonardo Mainoldi (lesión en el tendón de Aquiles), querían imponerse en La Boca y así buscar ese éxito que lo ayude a alejarse en la Zona Sur.

La naranja empezó a picar y se vio a un Boca muy animado y con ganas de romper la racha negativa. Aunque el Verde lideró los primeros minutos con Federico Aguerre y el ex Xeneize, Matías Sandes, ambos con 16 unidades. El segundo parcial fue totalmente favorable para Gimnasia, que se fue al descanso por 48 a 23 con la conducción de Nicolás De Los Santos (10 pts) y la efectividad en tiros externos de Aguerre (3/4 en triples). Otra caída parecía asomarse en el barrio de La Boca.

Sin embargo, todo lo que le había salido bien al Verde en el primer tiempo en la otra mitad comenzó a salirle mal. Gimnasia no encontró los espacios que venía aprovechando y, con una estupenda marca hombre a hombre propuesta por Capelli, el Xeneize pudo empatar el match en 62 puntos. Por el lado boquense, Treise (21 pts) manejó los hilos del equipo, Pitu Rivero (18 pts) aportó 4/8 en triples y Adrián Bocca estuvo imparable en la zona pintada con 23 tantos y nueve rebotes.

Los Bosteros, con el envión anímico de haber igualado un partido que se había puesto complicado, se pusieron en ventaja. Pero la visita no se quedó atrás y ahí fue cuando apareció Schattmann: 5/10 en tiros desde los 6, 75 fueron importantes para que el cotejo termine 81 a 81 y todo se resuelva en tiempo suplementario.

Palo a palo y con final incierto, así fue el desarrollo del cierre del encuentro. A falta de pocos segundos, un triple de Treise puso fin a la historia y partido para Boca Juniors por 97 a 92. ¡Sí, como lo escuchó señor! Los de Capelli consiguieron una conquista fundamental que lo ayuda a tomar confianza para afrontar lo que viene. Ahora a no bajar los brazos y a seguir por la senda de la victoria.