Los Hornets se despertaron a tiempo ante un hambriento Minnesota

Charlotte Hornets venció a Minnesota Timberwolves por 108-103 y se acomoda en la Conferencia Este. Kemba Walker fue la figura del encuentro con 34 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias, mientras que por los Minnesota el rookie Karl-Anthony Towns volvió a brillar con 28 puntos y 14 rebotes.

Los Hornets se despertaron a tiempo ante un hambriento Minnesota
Foto: NBA
Charlotte Hornets
108 103
Minnesota Timberwolves

El encuentro comenzaba con un efectivo ataque de Charlotte. El equipo de Carolina del Norte establecía su dominio a base de experiencia ante unos jovenes Lobos. Marvin Williams adentraba a la pintura con buenas acciones para liderar a los suyos y así llevarse el primer cuarto por 23 a 18.

Ya en el segundo corto de la primera mitad, los Wolves imponían un equilibrio en el partido. Las buenas apariciones de Zach LaVine otorgaban tranquilidad al equipo dirigido por Sam Mitchell, quienes sacaban parcial de 31-24 en el período y así podían obtener la corta ventaja de dos puntos antes del descanso (49-47).

En el comienzo de las acciones, Minnesota no aflojaba con grandísimas apariciones de Andrew Wiggins y Karl-Anthony Towns. El equipo jóven de los Wolves pasaba por un momento de comodidad ante la nerviosa mirada de los fanáticos de Charlotte. No obstante el equipo local se acomodaba con un buen pasaje de Al Jefferson en la pintura, que sacaba a relucir sus tiros ante un inexperto Towns. Junto a Kemba Walker, quien se lucía sobre el final con un robo y una acción de dos más uno, Charlotte terminaba un brillante cuarto con un parcial de 35-26 y una ventaja de 82-75 en el partido.

El último y definitivo cuarto seguía el curso del tercero. Minnesota no despertaba ante la embestida de Charlotte y el equipo local lo aprovechaba con tiros de larga distancia por parte de Nic Batum y las mañas de fantasía de Kembia Walker para sacar una ventaja de 15 puntos -máxima del partido- (100-85) a falta de 3 minutos. El quiebre de partido se había dado en el momento oportuno, y pese a la tranquilidad en el marcador, Minnesota apretaba sobre el final en busca del milagro pero al final los Avispones se llevaban el partido por 108-103.