Porque a veces perdiendo se gana

Sin la presencia de la Mamba Negra, los Lakers de Los Angeles protagonizaron una nueva derrota. Pero ya tienen otro sentido los fracasos de los angelinos, pues el paso que le sigue es un buen draft.

Porque a veces perdiendo se gana
Phoenix Suns
95 90
Los Angeles Lakers

Kobe Bryant debió presenciar desde el banquillo la caída de su equipo ante Phoenix Suns por 95-90. La leyenda púrpura y oro no estuvo presente por la lesión en su hombro derecho, que arrastra hace mucho tiempo. Sin embargo, Kobe quiere estar lo mejor posible ya que el 13 de abril es la fecha pactada para su último cotejo en la temporada de NBA

Lo cierto es que la noche del viernes se trató de un duelo de perdedores, dado que tanto Lakers como Suns se encuentran en el fondo de la tabla de posiciones de la Conferencia Oeste.

Fue un partido pobre, y de bajas expectativas ya que ambos anhelan el Draft 2016 para encarar la próxima temporada de una manera diferente, y por supuesto, positiva. Empero, la victoria se la llevo quienes visitaron el Staples Center.

Entre aciertos y pasajes fallidos, los de Phoenix demostraron ser superiores en la totalidad del partido; incluso su rival, los de Byron Scott, pocas veces se acercaron al marcador, pero nunca equipararon el nivel de los Suns. La reacción del local fue por momentos, no logrando mantener un hilo de ataque ni tampoco afirmarse en el extremo defensivo; lo que le costó la distancia en el marcador. Se retiraron al descanso con una diferencia de 15 tantos, pero la diferencia de acción y voluntad fue mucho mayor.

Sin dudas fue el encuentro de los jóvenes Suns, quienes fueron clave para la victoria: Brandon Knight con 22 puntos, seis rebotes y tres asistencias, y Devin Booker, con 21 tantos, cinco rebotes y siete asistencias. Quien los siguió fue Tyson Chandler con 12 unidades, que a pesar de no ser el máximo anotador, fue el de mayor participación en el equipo.

Lou Williams tuvo la mejor noche, en la peor de la de su equipo. Lideró a los suyos aportando 30 puntos y creando la ilusión de una posible remontada; pero sólo fue eso, una ilusión, dado que los angelinos llevaron a cabo una de los peores partidos de la corriente temporada.

Pero la realidad laker (14-55) dejó en claro la resignación y aceptar ser los peores: estadísticamente hablando, sólo tuvieron un poco más de 35% de acierto en tiros de campos y del 25% de larga distancia. Incluso fueron superados en el rebote: 50-57. De esta manera, los de Arizona se apropiaron del Staples Center.