Lo mucho se vuelve poco con desear otro poco más

Quilmes se desesperó y perdió la memoria en el tramo final, su máximo oponente lo superó por 102 a 96 en tiempo suplementario. El base Fabián Sahdi, ex tricolor, fue el verdugo con 24 puntos para que Peñarol festeje un nuevo clásico marplatense.

Lo mucho se vuelve poco con desear otro poco más
Fabian Sahdi superando a Luis Cequeira

“La paciencia es virtud vencedora. La impaciencia es vicio del demonio” sostenía Francisco de Quevedo y Villegas,  antiguo escritor español. Esta frase célebre se le puede atribuir a la derrota del combinado cervecero, que a pesar de entrar con diferencia favorable a los minutos finales, se le fue la victoria de las manos. Es meritorio lo del milrrayitas que se mantuvo atento y de buena a primera se rehízo de un último cuarto casi para el olvido. Golpe duro para Leandro Ramella que no pudo detener la inocencia de su equipo en momentos críticos que en vez de hacer valer la diferencia intento aumentarla.  Una vez más se le escapa lo que habría sido una importante victoria. Similar a lo que  sucedió en  Caballito frente a Ferro, el pasado 24 de marzo, a falta de unos segundos Lisandro Rasio igualo desde la línea, trasladando el partido a un tiempo extra que Quilmes no hizo pie y dejo pasar un punto valioso.

A diferencia de los choques previos con doble victoria peñarolense a principios de la temporada. El tricolor pudo imponer su juego y ser en determinados sucesos superior a su rival. El arranque de la primera mitad del cotejo mostró defensas poco precisas, buenos lanzamientos exteriores del lado de Peñarol con Leonardo Gutiérrez como costumbre y  Fabián Sahdi. Por su parte, el pívot Diego Romero contestaba dañando la pintura contraria con nueve puntos de sus once en la instancia inicial. Los malos disparos desde la línea entre otras falencias, con 32 conversiones de 42 ocasiones en todo el juego. Tanto al comienzo como al final lo pago caro el elenco de luro y guido que se fue al entretiempo con una ventaja de ocho puntos por debajo. Cabe destacar que separando la remontada  sobre el final del tercer cuarto. Con el bombazo por detrás de la mitad de cancha del base, Luca Vildoza, de lo mejorcito  con 23 tantos al igual que Walter Baxley con 26, para descontar a dos la distancia. Los de Santiago del Estero y Garay cerraron de gran manera las piezas finales. Hasta aquí 51 para el local 43 para la visita.

El segundo segmento rodeo el Polideportivo con un verdadero show. Supremacía en el inicio para el que lideraba el tanteador hasta cumplirse los siete minutos del tercer periodo donde Quilmes resurgió con una buena aparición desde la banca del alero, Eduardo Spalla. Con  pocos puntos, seis en total, un triple determinante en la recuperación y un doble con foul, sumada una destacada labor defensiva con seis rebotes y la anulación de la circulación del balón de Peñarol. El personaje antagónico fue el ya mencionado, Fabián Sahdi que le puso una pisca de sal a la rivalidad por vestir la camiseta del cervecero que lo rescató de  Huracán de Trelew en el torneo nacional de ascenso  y lo subió a la máxima categoría del básquet argentino. El perimetral aporto la vía de gol en un momento caliente del partido con 24 tantos 4/6 en triple y 10/12 en libres que mantuvo vivo a su equipo que se veía golpeado en el periodo decisivo.

   El dato llamativo es que Quilmes soltó su liderazgo antes que toque la campana y remarcando que su actuación fue sobre saliente se vio opacada con la manera que afronto el tiempo reglamentario. Si bien es un dolor de cabeza no poder cerrar el juego cuando tu equipo se separa de su rival por ocho puntos faltando dos minutos de juego. La estrategia de su entrenador no convenció a la mayoría al salir en el tiempo añadido con una formación rara. El milrrayitas no contaba en su poder con Leonardo Gutiérrez, Pablo Figueroa, Christopher Moss, Roberto Acuña y Alejandro Diez. De  manera que tuvo que salir al campo con el recién incorporado Winston Kennedy y el juvenil Tomas Monacchi. Leandro Ramella propuso  igualar en talla y salió con  mayoría de perimetrales teniendo en la banca a dos internos: Ivory Clark y Diego Romero. Para fortuna de Peñarol  quedo en el rectángulo de juego, Nicolás Brussino que aporto 19 puntos en el match junto a la primera presentación el nuevo foráneo que contribuyo con cuatro tantos para cerrar la victoria. Quilmes deberá corregir algunos errores entre ellos estar bien fuertes en lo mental  para controlar mucho mejor los cierres y de esta forma no abandonar los triunfos sobre la chicharra final. Sobre todo si quiere conservar su lugar en la liga, agregando  que tanto Lanús como Argentinos, ambos ganadores en su última presentación  vienen  rasguñándole la espalda y abren un feroz duelo en las restantes seis fechas que le quedan por disputar al conjunto marplatense.  Por eso recalco: “La paciencia es virtud vencedora. La impaciencia es vicio del demonio”

Datos del Partido

Peñarol: Figueroa 3 , Brussino 19, Diez 8 , Gutiérrez 17 , Moss 2 (FI), Sadhi 24, , Acuña 8. Massarelli 17, Kennedy  4.

Quilmes: Cequeira 8 , Vildoza 23 , Baxley 26 , Clark 6, Gallizi 6, Maciel 7, Romero 11, Spalla 6, Calvi 3.          

 Estadio: Polideportivo Islas Malvinas

Árbitros: Daniel Rodrigo y Sergio Tarifeño

Proximo Juego

10/4 Quilmes - San Martin de Corrientes

Hora: 20:00 Estadio: Once Unidos

Autor: Juan Manuel Gabin

Fotografia:mundod.lavoz.com.ar