Un líder debe inspirar o su equipo expirará

Charlotte mantuvo su localia al vencer a Miami por 89 a 85 en el cuarto juego de la serie de play offs de la NBA. De esta manera, la llave esta igualada en dos y se estira a seis. El próximo partido se disputará en el American Airlines Arena.

Un líder debe inspirar o su equipo expirará
Kemba Walker figura del cuarto juego con 34 unidades.

Hasta acá ni uno ni otro logra aventajarse: dos para Miami y dos para Charlotte.  Ninguno se despega de su localia. En el inicio de la llave parecía que el Heat dominaría facilmente, pero las cosas cambiaron y los Hornets crecieron mucho luego de sus primeros tropiezos.

En el juego cuatro ambos intentaron imponer su  carácter y desarrollaron un verdadero encuentro por play offs. Parejo, electrizante hasta los minutos finales. Entienden lo que se juega y saben que dejar algo en el tintero les genera un compromiso que quizá se les vuelva irremontable.
 
Cada uno tuvo su liderazgo y su posibilidad durante el partido. Miami fue el primero en soltarse y en conseguir los frutos que brindaba una rígida defensa. 

Guiados por el base Goran Dragic con siete puntos y tres asistencias, la visita encontraba el pasillo por donde dañar a su adversario. Todos dijeron presente, Deng, johnson, Wade y Whiteside para tomar la primera distancia en el marcador (22-13). 

inmediatamente Steve Clifford pidió minuto y mandó a la duela a Jeremy Lin. El resultado no cambiaría demasiado al cierre del primer periodo, pero sí su juego de allí en adelante. (16 -29)
 
En el segundo parcial tres aciertos desde la línea de Luol Deng le daba ventaja máxima de diez. 

Inesperadamente un huracán acechó al Heat y el local se encendió, desatando un caos. No dejó sobrevolar ni una mosca en su cancha y paralizó durante cuatro minutos la ofensiva rival. Además lo acompañó con brillantes decisiónes en ataque de la mano de Kemba Walker con 11 puntos en ese periodo para subrayar un parcial de 17-3. Charlotte no se detuvo y se llevó el primer chico por 48 a 39.

Como concluyó el primer tiempo, inició el segundo. El técnico Erik Spoelstra estaba anonadado, su equipo no podía recuperar su ofensiva ni tampoco detener la avalancha del rival. Sus nervios se reflejaban en las pérdidas de balón, 17 en todo el juego. Hornets tomaba distancia de 18.

Sólo en los play offs de la NBA se puede ver un partido tan cambiante en apenas algunos minutos. Tras un tiempo muerto, la visita salió como si fuera el último duelo de la serie. De ser dominado a dominador, un verdadero partido de post temporada. 

Miami doblegó en cuatro minutos la máxima del partido y pasó de 57 a 39 abajo a tan sólo un doble, 58 a 56 con parcial de 17- 1. El ex Nets, Joe Johnson fue el más destacado con 16 puntos y siete rebotes, seguido por Loul Deng con 15 y misma cantidad de recobros.

La afición local fue la que se encargó de  contagiar a su equipo. El ambiente era como una final de conferencia o de basquet universitario. Sólo jugadores con una confianza en sí mismo podian sobresalir.

Este fue el caso del base Kemba Walker que no tuvo ningún problema de ponerse el equipo al hombro. Con 11 de sus 34 puntos fue la figura por tercera vez en cuatro presentaciónes y  volvió a ubicar las cosas en su lugar. 

El escolta, Courtney Lee sentenció el match luego de atrapar un rebote a falta de cuatro segundos y tras el foul, sellar con sus dos libres una diferencia de dos posesiones.

De esta manera, la llave se estira a seis juegos y crecen las chances de definirse en el último encontronazo.

Fotografía: www.sportingnews.com