Nunca te rindas

Quilmes se impuso en el clásico frente a Peñarol por 81 a 78 y mantuvo su lugar en máxima categoría del básquet argentino. Su pareja extranjera: Walter Baxley y Ivory Clark fueron las figuras del juego.

Nunca te rindas
Walter Baxley superando  a la defensa milrrayitas (Foto: Punto Noticias).

"Nunca renuncies a algo de lo que no puedas estar sin pensar ni un día", así fue como el tricolor encaró su última semana de fase regular. Por delante tenía a los mejores clasificados de la conferencia sur: Gimnasia Indalo y Peñarol. Ambos de local pero uno de ellos en un escenario no tan cómodo para Quilmes; en el Polideportivo Islas Malvinas.

El martes en Once Unidos no dejaron entrar en juego a los patagónicos y con una de sus mejores defensas en la temporada, la ofensiva rival concretó apenas 51 puntos. 

Si la suerte habría estado de su lado, al día siguiente con resultados negativos de Boca o Lanus, el cervecero automáticamente quedaría salvado de jugar  la permanencia. No fue así, y la victoria de estos llevó a Quilmes a definir su plaza en la última fecha.

Los tropiezos en su historia le ponían  dramatismo, y Peñarol, su peor enemigo, muchos más condimentos. Pero había un asterisco importante y que tranquilizaba, los de Luro y Guido dependían de ellos mismos para mantenerse.

Peñarol , con varias bajas, entre ellos, Nicolás Brussino y Juan Pablo Figueroa. El primero con un esguince severo en su tobillo izquierdo. El segundo con un desgarro en el osoleo de su pierna derecha. Ademas, Leonardo Gutierrez y Christhofer Moss llegaban entre algodones. Por su parte, Quilmes tenía toda la delegación en óptimas condiciones.

En el primer tiempo, el milrrayitas cuido a Leonardo Gutierrez y Kennedy Winston y titularizo con Luciano Massarelli y Franco Giorgetti. A priori, el local tenía más posibilidades de arrancar con diferencias pero sus nervios iniciales y y la poca claridad ofensiva lo benefició a la visita.

Las necesidades de uno y las faltas del otro se vieron en los porcentajes. Ninguno superó el 40 % en tiros de cancha y las pérdidas tomaron protagonismo.

Quilmes no atacó como correspondía pero su alá pívot, Ivory Clark tomó buenos tiros y con trece puntos acortó a seis la diferencia yéndose al entretiempo.

Sergio Hernández mando a la cancha al máximo ganador en la Liga, Leonardo Gutierrez y al extranjero Kennedy Winston y asi terminar de quebrar a su rival.

"La supervivencia se puede resumir en tres palabras; nunca te rindas". Eso fue lo que  Quilmes  no abandono. Reacomodo sus cosas y el escolta Walter Baxley asumió el liderazgo. Anotó una y otra vez , penetrando, a media distancia y desde tres puntos.  Convirtió 26 unidades y  como figura llevo a su equipo al frente a menos de un minuto por jugar. La visita insistió con varios cortes pero el cervecero cumplió desde la línea. De manera que lo que no pudo en los tres choques anteriores lo obtuvo en su última guerra. El clásico marplatense y su permanencia en primera.