Lo puso contra las cuerdas

Los Thunder volvieron a ganar con autoridad, esta vez 118-94, en el Chesapeake Arena, y se pusieron 3-1 en la serie; Russell Westbrook, con un soberbio triple-doble (36+11+11) lideró a Oklahoma, junto a Kevin Durant (26+11). Los Warriors, que no tuvieron respuesta ante los dos duros golpes, deben ganar los tres partidos que restan para llegar a las finales. Solo Klay Thompson, con un tercer cuarto fantástico, le dio un poco de esperanza.

Lo puso contra las cuerdas
Durant y Westbrook festejando una nueva actuación brillante. / Foto: NBA.

Los campeones defensores volvieron a caer y con una gran diferencia (nuevamente), pero esto es mérito de Oklahoma City Thunder, que fue una muralla para defender y un huracán para atacar. Sumado a esto, Golden State Warriors no contó con la mejor versión de su estrella, Stephen Curry, y solo en el tercer cuarto pudo romper la defensa de los Thunder. Los locales se fueron al descanso 72-50, lo que preveía otra paliza, como la de hace dos días, pero intentó reaccionar en el tercer período el último campeón y se comió un golpe que lo dejó contra las cuerdas en los últimos 12 minutos. El final 118-94 no fue exagerado, fue una clara imagen de lo superiores que han sido los de Billy Donovan en ambos encuentros como local.

Oklahoma liderado por un bestial Russell Westbrook, con un triple-doble de 36 puntos (12/27 de campo y 8/8 en libres), 11 rebotes y 11 asistencias, siendo acompañado (como siempre, aunque a veces al revés) por Kevin Durant, con un doble-doble de 26 puntos (8/24 intentos y 9/10 en libres) y 11 rebotes; además de cuatro robos cada uno. Pero la fiesta no fue solo de ellos dos, Serge Ibaka se sumó con 17 puntos (7/11) y siete rebotes, Robertson aportó otros 17 (7/12), 12 rebotes, cinco robos y tres asistencias; Steven Adams fue el corazón del equipo en la defensa, aunque en el segundo tiempo, con un vendaje en su tobillo, sufrió el tercer cuarto, pero añadió 11 puntos (2/4 de campo y 7/8 en libres), siete rebotes (cuatro ofensivos), dos robos y un tapón.

Por parte de los de Steve Kerr, que lograron ser el mejor equipo de la historia en una temporada regular (73-9), superando a los Bulls de Michael Jordan, han perdido dos juegos seguidos por primera vez y suman dos derrotas más que aquellos míticos Bulls, que entre Temporada Regular y playoffs solo habían perdido 13 juegos; además, se vuelven a Oakland con un 251-199 en el global. Con el inicio del juego, y un parcial 16-0 para los locales (22-8), la tensión volvió a sentirse, aunque se recuperaron y terminaron (30-26), pero en el segundo período, un dilapidante 42-24, prácticamente sentenció el encuentro.

El MVP, Stephen Curry, fue una sombra, solo con 19 puntos (6/20), fallando mucho, hasta canastas que parecían sensillas, y tuvo seis pérdidas; Draymond Green fue otra sombra: no pudo estar firme en defensa y sufrió con los rebotes ofensivos de los locales. El ala-pivot agregó seis puntos (1/7 de campo), 11 rebotes, seis pérdidas, dos tapones en contra y -30 en cancha. Los dos que mejor respondieron en los Warriors fueron Klay Thompson, con 26 puntos (19 de ellos en el tercer cuarto) y cinco rebotes, y Harrison Barnes con 11 unidades, pero con menos tiempo en cancha, (4/6) y cuatro rebotes.

Ahora, el jueves, en el Oracle Arena será el quinto juego, que puede ser definitivo si los Thunder dan el golpe final; luego, si Golden State reacciona, el sexto encuentro sería el sábado, en Oklahoma; y, de que se pueda dar un séptimo encuentro será en Oakland, el domingo 30 de mayo.