Weber Bahía se quedó con el triunfo en el suplementario

El conjunto dirigido por Sebastián Ginobili sumó su segundo triunfo al vencer a Quilmes por 107 a 101 en el Osvaldo Casanova. El foráneo Anthony Johnson y Máximo Fjellerup fueron los destacados del partido.

Weber Bahía se quedó con el triunfo en el suplementario
Iván Basualdo ante la marca de Anthony Johnson (fotografía: LNB)
Weber Bahía
107 101
Quilmes

Luego de clasificarse a la siguiente instancia de la Liga Sudamericana, el elenco bahiense se despojó de sus dos cotejos en el Osvaldo Casanova. La ventaja de tener un plantel lleno de jóvenes, le dio la capacidad necesaria para sostener un partido que corrió hasta el tiempo suplementario.

Quilmes venía en levantada tras superar a Hispano y Boca en el Polideportivo Islas Malvinas. Además arrancaba mostrando que podía imponer su juego lejos de casa, con buenas acciones de Eric Flor y Olu Famutimi. El cervecero se alejaba por cuatro tantos (10-6).

El local logró empardar en diecisiete pero el buen ingreso desde la banca de Ariel Eslava le daba la ventaja de cinco para irse 22 a 17.

El descanso de un cuarto a otro benefició al equipo del sepo. La pelota comenzó a girar y a caer en las manos del pívot, Anthony Johnson. El foráneo se destacó en las dos mitades, tanto convirtiendo como bajando rebotes. En una noche que terminaría con 24 puntos y 15 rebotes.

El base juvenil, Máximo Fjellerup (26)  fue artífice de un parcial de 21-4 para paralizar al rival en veintiséis puntos (38-26).  Además, por si fuera poco, Ariel Eslava cometió su segunda falta antideportiva y debió abandonar la cancha. Quilmes no reaccionó y la diferencia llego a subir a catorce (42-28).

Un tiempo muerto y algunas modificaciones le devolvieron la compostura. Un pasaje de 10 a 1 le posibilitó recortar la brecha a cinco (43-38).

En el tercer período, los marplatenses se soltaron y jugaron con más regularidad. Volvieron a darle muchísimo trabajo a Weber, llevando el juego a un terreno más duro. Tanto batalló que consiguieron adelantarse sobre el final del segmento por cuatro unidades (60-64).

Se veía venir la posibilidad que se extendiera a un tiempo suplementario. Ninguno se logró escapar por más de una posesión y Quilmes contó con la gran oportunidad de llevarse el juego desde la línea. Pero el ex ala pívot de Obras Sanitarias todavía se debe estar reprochando.

Faltaban siete segundos y el local se sobreponía por uno cuando Jamal Levi manda a lanzar dos libres a Iván Basualdo. De anotar los dos, la victoria quedaría para la visita. Una mala ejecución (1 de 2) obligó a que se definiera en tiempo agregado.

En la prórroga, los bahienses tomaron un aire de cinco (98-93).  Aunque buenos intentos de tres de Luca Vildoza y Ivory Clark disminuyeron a uno. Una volcada de Máximo Fjellerup, figura con 26 unidades, seguida de dos aciertos en la línea, ocasionaron un nerviosismo a falta de 38 segundos. Esa presión generó una pérdida del base cervecero y el despiste en dos rebotes ofensivos claves, atrapados por otra descollante actuación del  foráneo Anthony Johnson.

Weber bahía festejó nuevamente en casa pero Quilmes también se lleva un buen síntoma para enfrentar el jueves a Argentinos de Junín.