El sabor del triunfo

Venció a Ferro por 96-83 y quebró una negativa racha de seis caídas consecutivas. Las figuras fueron Enzo Ruiz y Luca Vildoza con 19 puntos cada uno.

El sabor del triunfo
Foto: Basquetplus

Con ansias de volver a conocer lo que se siente ganar un partido, Quilmes (3-7) recibía a Ferro con la necesidad de salir victorioso y romper un negativo récord de seis encuentros perdidos en hilera. Los de Caballito (5-4), por su parte, que se encontraban con varios altibajos respecto al comienzo de la temporada, también tenían las ansias de obtener una nueva alegría.

En el local se destacaron Enzo Ruiz y Luca Vildoza con 19 puntos cada uno, seguidos por Ivory Clark con 18. En Ferro el goleador fue Martín Cuello con 21, seguido por Ignacio Alessio con 16 unidades.

Con 10 puntos seguidos del estadounidense Clarke, Quilmes golpeó a un Ferro que no podía conseguir tiros cómodos, lo que hizo que los marplatenses se fueran arriba por 19-9. Sin embargo, Quilmes se durmió y la visita no perdonó: se puse a sólo un triple de distancia y obligó a Javier Bianchelli a pedir minuto. Una bomba de Ruiz le daba un poco de aire al local, pero Cuello se las arregló para vencer a la defensa rival y quedarse con el primer cuarto por 23-22.

La entrada de Eric Flor le volvió a dar una buena ventaja de nueve a Quilmes, que se convirtió en una máxima de 11. Como un deja vu, los de Castiñeira volvieron a emparejarlo con mucha facilidad, también con la mínima de ventaja: 47-46.

Emparejados en todos los aspector, el Tricolor y el Verde tuvieron muy poco goleo en el tercer cuarto, aunque con una muy leve ventaja para los de Bianchelli. Una pérdida de Balbi debajo de su aro hizo que Flor recuperara el balón y la propia conversión que dejó al local arriba por dos: 67-65.

Comenzado el último acto, el nivel de juego y el bajo goleo volvieron a decir presente. A falta de 6’, Flor encestó un triple para estirar la escasa ventaja a cinco (76-71). La brecha se amplió a nueve y el partido parecía cerrado, sobretodo porque Quilmes había armado una defensa impenetrable que le impidió a Ferro dar vuelta el marcador. Finalmente el triunfo se quedó en casa y Quilmes volvió a sonreír luego de varias semanas.