Un cuervo imparable

San Lorenzo alzó su segunda victoria en su gira por el sur de Buenos Aires, se impuso ante Quilmes por 96 a 83 en el Polideportivo Islas Malvinas.

Un cuervo imparable
(Fotografia: LNB)
Quilmes de Mar del Plata
83 96
San Lorenzo

No pudo ser esta vez para Quilmes. El conjunto marplatense no encontró la manera para detener el rugido de uno de los pesos pesados de la Conferencia Sur. San Lorenzo de Almagro obtuvo su noveno triunfo consecutivo y su segundo en esta gira como visitante. Anteriormente, Bahía Basket fue otro de los abatidos por el  ciclón.

La visita  contó con muchas bajas: Salem Safar (desgarro), Gabriel Deck (lesión ligamento calcáneo - escafoideo) y Matías Sandes (dolor estomacal).  De esta manera,  Julio Lamas aumentó, obligado, los minutos de su quinteto titular.  Para su fortuna, la efectividad desde los tres puntos (57%), le abrió las puertas a la ofensiva. Por su parte, Quilmes contó con una muy  mala noche de sus dos claves en ataque: Luca Vildoza (7) y Enzo Ruiz (9). Tan solo dieciséis unidades entre los dos jugadores, y  que si bien, su equipo  pudo estar en partido sin sus aportes, su buena mano podría haber sido un camino hacia otro resultado.  

La defensa zonal que propuso el conjunto azulgrana fue perfecta. Los marplatense buscaron con circulación de balón encontrar el hueco para tomar el tiro, pero en muchas ocasiones la posesión quedaba en un callejón sin salida. Del otro lado, no perdonaban. Algunos centímetros de más a Marcos Mata, Santiago Scala o el que fuese,  la pelota no dudaba en tocar la red. El ex milrayitas, fue el más eficaz (85%)  con seis aciertos en siete lanzamientos desde los 6,75, para cerrar con veintidós unidades. El base suplente, Santiago Scala, que a falta de Salem Safar acompaño en la doble base a otro con pasado cervecero, Nicolás Aguirre.  El “Panda” tuvo un 75% en esa faceta (5/7), y subrayó unos 19 tantos.  Otro de los que brilló fue el foráneo: Jerome Meyinsse. El norteamericano fue el amo de la pintura, colaborando con veinte tantos.

El salvavidas del local apareció de la banca, y fue Eric Flor,  campeón con el ciclón la pasada temporada. El nacido en CABA, levanto la moral de su equipo siendo capaz, en poquito más de la mitad, en formalizar diecinueve puntos que generaron algunas ilusiones.

Los porteños no soltaron el liderazgo y se acercan cada vez más al Súper 4. Ahora esperará en la “feliz” por Peñarol (Domingo desde las 21), de vencer ya se adjudica su plaza. Por lo tanto, Quilmes recibirá el lunes a Gimnasia Indalo, escolta de la Zona Sur.