Boxeo olímpico: una historia que tomará nuevos caminos
Foto: AFP

Boxeo olímpico: una historia que tomará nuevos caminos

El recorrido del pugilismo a lo largo de los tiempos es extenso y muy rico. Desde la Antigua Grecia hasta la actualidad, una multitud de competidores, con argentinos involucrados y varias reglamentaciones han marcado una huella que siempre perdurará. Con los nuevos cambios propuestos por la AIBA, el noble deporte de los puños agarrará renovados senderos.

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Adrián Gallardo

La historia del Boxeo en los Juegos Olímpicos ha sido muy rica. Han pasado grandes boxeadores, que luego de su gran paso por máxima cita del deporte mundial, han sido mega estrellas en el campo rentado. A su vez también ha sido objeto de varias críticas, desde el sistema de puntuación hasta la indumentaria.

En cuanto a lo que respecta a la participación de la Argentina en el boxeo olímpico, la misma tuvo su momento de gloria entre los juegos de  Paris 1924 y Roma 1960. En el total de la historia olímpica hasta el momento, los púgiles argentinos cosecharon la envidiable cifra de 24 medallas, siendo 7 de oro, 7 de plata y 10 de bronce, ubicándose en el noveno puesto en el medallero histórico de este deporte.

Este trabajo, pretenderá hacer un repaso por la historia del boxeo en la máxima cita deportiva, incluyendo sus comienzos, sus reglas, sus máximos exponentes y la historia de los representantes argentinos dentro de la misma. También se tocará el tema de las nuevas reglamentaciones, sancionadas en marzo de 2013, y que harán que el boxeo olímpico se acerque más al campo profesional, con la inclusión de pugilistas rentados (hasta 15 peleas) para la cita de Rio de Janeiro 2016.

Antecedentes con mucha historia

Para repasar los antecedentes históricos del boxeo en los Juegos Olímpicos, es necesario remontarse a la Antigua Grecia, cuna de los Juegos de la Antigüedad. En el denominado pugilato, introducido en los JJ.OO de la Antigüedad del año 668 AC, donde dos combatientes sin límite de peso, puesto que los rivales se designaban al azar, competían en un terreno hecho de Skamma (parecido a la arcilla) delimitado por los jueces del combate (denominados Hella nodico). Las reglamentaciones de aquella época marcaban que solo se permitían los golpes de la quijada para arriba (o sea a la cabeza solamente), ya que estaba totalmente prohibido el combate cuerpo a cuerpo. También estaba totalmente prohibido abrazar, morder y rasguñar al rival. Si alguno de los competidores rompía esta regla, los árbitros los castigaban al infractor azotándolo con una  larga vara bifurcada.

Foto: Instituto Eremita Urbanus

No había un límite de tiempo, con lo cual los combates podían llegar a durar hasta un día entero. A su vez, los pugilistas terminaban la pelea, extenuados, incluso llegando a haber muertos debido al intenso castigo recibido durante la larga duración del mismo.

En un principio, el pugilato era a puño descubierto, sin la utilización de ningún tipo de protección y con el cuerpo totalmente desnudo. Luego con el tiempo, se permitió el uso de los denominados hymantes, que eran una especie de correas hechas de cuero que tenían aproximadamente una longitud de cuatro metros y que cada púgil elegía como y donde usarlos (nudillos, dedos, brazos).

Los hymantes, un antecedente de los guantes de boxeo (Foto: mjkdesignstasmania.blogspot.com)

El primer campeón del pugilato en los JJ.OO antiguos fue Onomastos de Esmirna. Con la prohibición de los juegos por parte del  Emperador Teodosio en el año 393 DC, el pugilato fue cayendo rápidamente en el olvido.

La aparición del boxeo en los Juegos Olímpicos Modernos

Tras la aparición de los Juegos Olímpicos Modernos, en el año 1896 en Atenas, capital griega, el boxeo se iba a incorporar al programa oficial en los juegos de San Luis 1904, en Estados Unidos. A partir de allí, solamente no hubo actividad en la cita de Estocolmo en 1912, producto de la prohibición del Gobierno sueco.

En los juegos de Saint Louis hubo siete categorías, en donde todos los medallistas fueron de nacionalidad estadounidense:

  • Peso mosca (-105 libras o - 47.6 kilogramos)
  • Peso gallo (105-115 libras o 47.6-52.2 kilogramos)
  • Peso pluma (115-125 libras o 52.2-56.7 kilogramos)
  • Peso ligero (125-135 libras o 56.7-61.2 kilogramos)
  • Peso welter (135-145 libras o 61.2-65.8 kilogramos)
  • Peso medio (145-158 libras o 65.8-71.7 kilogramos)
  • Peso pesado (+158 libras o +71.7 kilogramos)

A lo largo de las diferentes ediciones de los juegos, la cantidad de categorías fue variando, llegando a haber una cantidad mínima de cinco categorías en Londres 1908 y un máximo de doce entre las ediciones de Los Ángeles 1984 y Sídney 2000.

Hasta 1936, las categorías se medían en libras, pero a partir de los JJ.OO de Londres 1948, las mismas se empezaron a considerar en kilogramos.

Actualmente, el boxeo olímpico masculino tiene un total de diez categorías, que van desde minimosca (46-49 kilogramos), hasta el peso superpesado (+91 kilogramos).

  • Peso minimosca (46-49 kilogramos)
  • Peso mosca (49-52 kilogramos)
  • Peso gallo (52-56 kilogramos)
  • Peso liviano (56-60 kilogramos)
  • Peso welter junior (60-64 kilogramos)
  • Peso welter (64-69 kilogramos)
  • Peso medio (69-75 kilogramos)
  • Peso semipesado (75-81 kilogramos)
  • Peso pesado (81-91 kilogramos)
  • Peso superpesado (+91 kilogramos)

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, hizo su aparición el boxeo femenino. Hubo tres categorías: mosca (48-51 kilogramos), liviano (57-60 kilogramos) y medio (69-75 kilogramos). Las pugilistas combaten cuatro rounds de dos minutos, por uno de descanso.

El boxeo femenino llegó a los JJ.OO de Londres 2012. (Foto: Reuters)

Justamente hasta Londres, junto a la lucha, el boxeo era el único deporte en el que el atleta debía tener un estatus de amateur. Pero esto será diferente a partir de los juegos de Rio de Janeiro 2016, debido a que la nueva reglamentación impuesta por la AIBA (Asociación Internacional de Boxeo Aficionado) podrán participar púgiles profesionales, que tengan hasta 15 combates.

Reglamentaciones: camino al profesionalismo

Boxeo en Moscú 1980 | Foto: Comite Olímpico Puerto Rico

Hasta el año 1984, el reglamento del boxeo olímpico no exigía el uso de ningún elemento protector. A partir de ese entonces y por diferentes recomendaciones, esencialmente la de Asociación Médica Estadounidense que en 1982 que intentó promover la prohibición del boxeo, se volvió obligatoria la utilización del cabezal para intentar proteger de mejor forma la salud de los boxeadores.

En el sistema utilizado hasta los juegos de Londres, la indumentaria obligatoria era la siguiente: guantes de boxeo de 10 onzas que cumplan las características establecidas por el reglamento (con una raya blanca en el área de golpeo), camiseta roja o azul y un cabezal protector también rojo o azul.

La indumentaria del boxeo olímpico hasta Londres 2012 (Foto: Reuters)

Por otra parte, el sistema de puntuación era por cada golpe dado en las zonas permitidas. Esas zonas son de la zona cintura hacia arriba, ignorando los golpes en la parte trasera de la cabeza y la espalda.

Cada juez de ring tenían un botón de puntuación para cada púgil y al menos tres de los cinco jueces deben presionar el botón del mismo boxeador con un intervalo inferior a un segundo para que éste puntúe.

Todas las reglas anteriormente nombradas tuvieron vigencia hasta marzo de 2013, cuando la AIBA, entidad que gobierna sobre el boxeo olímpico, decidió implementar una serie de medidas para acercarse al profesionalismo.

Los principales motivos para este cambio en la reglamentación son el de trasparentar el sistema de puntuación, el cual era considerado injusto en la mayoría de los casos, producto de los errores de los árbitros y de los jueces y a su vez conseguir competencias mucho más atractivas al público.

La primera modificación implementada fue el desuso del cabezal, el cual seguirá usándose solamente el boxeo femenino. Diferentes estudios médicos comprobaron que hay más conmociones cerebrales con el uso del casco que sin el mismo. Esta serie de investigaciones llevaron a la AIBA implementar esta medida.

El otro gran cambio en el reglamento técnico, fue el sistema de puntuación, el cual será similar al del boxeo profesional. Este nuevo método consiste en asignar al dominador del round, diez puntos, y de nueve a seis puntos, según el grado de dominio, al otro pugilista.

En cuanto a los jueces, los mismos serán cinco que se ubicarán alrededor del ring. Una computadora elegirá al azar, las puntuaciones de tres jueces, las cuales son las que servirán para definir el resultado de la pelea. El nombre de los jurados se revelará al final del combate.

A su vez, se permitirá combatir a púgiles profesionales que no superen las 15 peleas en el campo rentado.

Estas reglas ya fueron implementadas en la pasada temporada de las World Boxing Series (Serie Mundial de Boxeo) organizado por la propia AIBA.

Además ya se utilizan en la AIBA Pro Boxing, un certamen donde se enfrentan a seis rounds de tres minutos, boxeadores tanto profesionales con la norma anteriormente mencionadas y púgiles provenientes del campo amateur. Este torneo clasifica dos boxeadores por cada una de la diez categorías, a los JJ.OO de Rio de Janeiro 2016.

Esto es la AIBA Pro Boxing:

Grandes exponentes del boxeo olímpico

El boxeo de los Juegos Olímpicos estuvo repleto de púgiles que por sus resultados, vigencia y personalidad, han pasado a ser leyendas de este deporte. Los cubanos son un claro ejemplo, con Teófilo Stevenson a la cabeza, quien fue ganador de la medalla de oro en la categoría de los pesados durante tres juegos consecutivos (Munich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980). Felix Savón también fue un destacado púgil, que al igual que Stevenson, consiguió tres medallas doradas seguidas en los superpesados (Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sidney 2000). En categorías más chicas, aparecen nombres como Mario Kindelán (oro en ligero en Sidney 2000 y Atenas 2004) y Guillermo Rigondeaux (medalla dorada en el 2000 y 2004 en categoría gallo).

Stevenson, la leyenda cubana: (Foto: La isla y la espina)

Estados Unidos también tuvo sus exponentes olímpicos. El gran Cassius Clay, más conocido como Muhammad Ali, tuvo  su momento dorado en Roma 1960, cuando se impuso en la categoría de los semipesados. Además en uno de los primeros juegos, en los de San Luis 1904, Oliver Kirk se convirtió en el único boxeador en conseguir la medalla dorada en dos categorías diferentes: gallo y pluma.

Ali, el número uno (Foto: Taringa)

Rusia (ex Unión Soviética) fue muy bien representada en el boxeo olímpico con Boris Lagutin (oro en mediano junior en 1964 y 1968) y Oleg Saitov (medalla dorada en la categoría welter en 1996 y 2000).

Gran Bretaña contó con Harry Mallin, el primer bicampeón olímpico al obtener la medalla de oro en los medianos durante los juegos de Amberes 1920 y París 1924.

Pugilistas argentinos en los Juegos Olímpicos

Indudablemente, Argentina ha sido en la primera mitad del siglo XX, uno de los dominadores del boxeo olímpico. De hecho, el boxeo es el deporte que más medallas le ha aportado a nuestro país, con la envidiable cantidad de 24 preseas, que se dividen en siete de oro, siete de plata y diez de bronce.

Víctor Avendaño (Foto: Comité Olímpico Holandés)

Entre los exponentes más importantes, se encuentran, por ejemplo, Víctor Avendaño, uno de los primeros boxeadores iberoamericanos en conseguir un título olímpico. Avendaño obtuvo su medalla de oro en los juegos de Ámsterdam 1928, en la categoría mediopesado, tras vencer en la final al alemán Ernst Pistulla. En los mismos juegos, Arturo Rodríguez obtuvo la presea dorada en la categoría pesado, venciendo en la pelea definitoria, al sueco Nils Ramm.

En los juegos de Los Ángeles 1932, fue el turno de Carmelo Robledo en categoría pluma, en donde venció en la final al alemán Josef Schleinkofer, para así obtener el oro. En los pesados, Santiago Lovell obtuvo su título olímpico, tras vencer en la pelea decisiva al italiano Luigi Rovati.

En Berlín 1936, Óscar Casanovas se llevó el oro en la categoría pluma, tras vencer al sudafricano Charles Catterall.

Las últimas dos preseas doradas fueron conseguidas tras el párate de 12 años provocado por la Segunda Guerra Mundial. Allí Pascual Pérez, en categoría mosca, tras vencer en la final al italiano Spartaco Bandinelli, y Rafael Iglesias, en categoría pesado, tras derrotas en la pelea definitoria al sueco Gunnar Nilsson, obtuvieron sus respectivas medallas de oro.

El inolvidable 'Pascualito' (Foto: Los Andes)

Pascual Pérez es el único argentino hasta el momento en obtener una medalla de oro en Juegos Olímpicos y posteriormente un campeonato mundial a nivel profesional. Pascual se consagró Campeón Mundial Mosca en 1954, tras vencer al japonés Yoshio Shirai.

El último medallista fue Pablo Chacón, quien obtuvo la medalla de bronce en peso pluma, en los juegos de Atlanta 1996.

Una gran historia que tomará otro rumbo

Indudablemente el boxeo olímpico tiene una gran historia, empezando en los tiempos hasta nuestros días. Grandes exponentes que han pasado por encordados en la historia de los Juegos Olímpicos modernos, dejaron su legado de logros para generaciones venideras.

A su vez, la Argentina tiene la esperanza de recuperar parte de la gloria que supo tener hasta los años 60’ en el boxeo, donde el país acumuló 23 de las 24 preseas que tiene en el deporte de los puños en JJ.OO. La última medalla argentina, fue la de Pablo Chacón en Atlanta 1996.

También, es necesario destacar que la nueva reglamentación impuesta por la AIBA marcará un antes y un después en el boxeo olímpico, ya que la inclusión de púgiles profesionales y del nuevo sistema de puntuación, serán totalmente novedosas. Estas iniciativas pretenden hacer más atractivos los espectáculos boxísticos.

Ahora solamente quedará esperar hasta Rio de Janeiro 2016, donde la historia del boxeo olímpico podría tomar un nuevo rumbo.

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